Entradas escritas en Noviembre, 2005 ↓

Exarzón.

Por alguna extraña razón, Wordpress ya no me envía mails avisando que tengo un nuevo comentario, o pidiéndome que modere los que estan en cola. Según yo, no le he movido a nada, pero conmigo nunca se sabe, porque después ando haciendo muchas cosas al mismo tiempo y algunas las registra mi memoria, otras no. Y como suele suceder, con esos recuerdos inútiles, resulta que a veces son útiles, al menos para probar la inocencia. Otras veces, el recuerdo llega justo cuando no lo deseas, y es entonces que pretendes que ya lo olvidaste. Yo lo he hecho muchas veces. Porque a veces prefiero ser culpable de no recordar los detallitos, a mostrarme vulnerable, sensible, exponiéndome a que alguna persona se aproveche de mi sinceridad escondida. Claro, a veces por esconder un recuerdo, probablemente inútil, te cortan la cabeza. Y si no te acuerdas, también. O si recuerdas, tu cabeza sale volando, y baygón verde, where is my mind, where is yours. Was it, ever, really yours?

Uleir.

Ya funciona Google Analytics. Al menos, ya me dio mis primeros resultados y estan chidos. Nada que no pueda sacar uniendo varios servicios gratuitos (es lo bonito de Google, que todo te lo junta en una cosa). Además, no he terminado de sondearlo, ahoritita ando dándole click a todo, para ver que de nuevo me dice. Supongo, por lo que dicen blogpocket y alt1040, que el servicio es demasiado chingón para ser cierto. Yo suelo pensar que estas cosas la liberan o uno, porque ya tienen un modelo mucho mejor, o dos, porque descubrieron que no es tan útil después de todo. También cabe la posibilidad de que no se leer sus resultados, yo no sé nada de estadísticas, ni de buscar la palabra exacta para que la gente de click a mis anuncios.

Otra puede ser que Google libere este servicio porque le interesa que sus clientes de Adsense puedan sacar el mayor provecho, para así sus clientes se beneficien al máximo. Todos ganamos, de ser así, aunque para que esto me funcione tendría que haber una mejoría en el mercado mexicano (en Internet), para que los mexicanos que me visitan, encuentren anuncios de sus compatriotas en adsense y así la compra venta de insumos, servicios y almas, sea un poco, no sé, más nacionalista, porque a los mexicanos nos encanta comprar lo mexicano, simón, y necesitamos que Google Analytics, confabulado con Adsense y porque no, también con Publisher, nos hagan el favor de unir el mercado mexicano. Si dice Made in Mexico de aquí soy, así lo dice mi sangre, bueno, el tercio que le corresponde. Analytics esta algo lento, alt1040 ya lo confirmó, pero así se comportaba el Google Reader en un principio, en lo que acabe el cuello de botella de toda la gente que lo esta implementando / usando, ya jalará normal y podremos usarlo en todo su potencial… espero.

Dios bendito, Google ya tiene oficinas en México.


Isabel dice: mirá… mm… es un asunto algo complicado, y converso, tienes tiempo o hablamos en otra ocasión?

Tsef Thaed dice: jajaja, tengo tiempo

Tsef Thaed dice: dispara

Tsef Thaed dice: habla

Tsef Thaed dice: di lo que tengas que decir.

Isabel dice: te amo!!

Isabel dice: no no es cierto..

Isabel dice: Estdias letras, según recuerdo… no?

Tsef Thaed dice: ajá?

Isabel dice: Y… espefíciamente, letras inglesas… no? en qué consiste eso? O sea… vas, te sientas y lees en inglés? no creo, así que explícame.

Tsef Thaed dice: este…

Tsef Thaed dice: de hecho si.

Tsef Thaed dice: voy, siento y leo en inglés.

Isabel dice: …y tu título dirá “Tipo que supo leer y pensar en inglés los nueve semestres”?

Tsef Thaed dice: Pues, algo así

Tsef Thaed dice: dirá Licenciado en Letras Modernas Inglesas.

Isabel dice: ….y cuando lo tengas… saldrás de la universidad… sonriendo como miss universo excepto porque no tienes las flores ni la corona…. en tacones…. quizá con labial…. y para dónde corres a que te den trabajo y así puedas tragar quitándote el hambre de hace dos semanas?

Tsef Thaed dice: jajajajajaja, excepto por su imaginación tan florida respecto a mi persona, creo que esta en lo correcto.

Tsef Thaed dice: usted qué cree que le enseñan en letras?

Isabel dice: ….pues….. yo no sé… yo… no creí que fuera tan fácil…. creí que era algo más que leer, discutir sobre si X es machista/revolucionario/precursor/heredero de y decir que estabas en la universidad para satisfacer a la tía, pero que se para de pestañas cuando se entera que es en letras y por lotanto, vas a vivir hambrada por el resto de tus días.

Tsef Thaed dice: bue… le aviso de una vez.

Tsef Thaed dice: Letras, le enseñan a leer.

Tsef Thaed dice: Si, también le piden su opinión, como no, y algunos profesores tendrán la delicadeza de no burlarse de usted, otros si. A otros les encanta ver a sus alumnos discutiendo, porque… bueno, porque les gusta verlos discutir.

Isabel dice: hahaha

Tsef Thaed dice: Pero cuando acabe todo eso de “mi opinión”, le presentan el texto enfrente, y tiene que leerlo bien. No me refiero a leerlo bien de “ohh, leo en voz alta y no me atoro”, y tampoco leerlo bien de “Lo acabé en dos días!”. Si no que usted sea capaz de responder lo que se le pregunta respecto al texto, y de elaborar ideas conforme al texto, no conforme a “su opinión”.

Tsef Thaed dice: Así que de eso se trata Letras, de leer.

Isabel dice: Sin duda alguna estudiaré eso…. cuando tenga suficiente dinero para no preocuparme porque lo que tenga que estudiar, será para alimentarme.

Isabel dice: Y mire que yo como bien.

Isabel dice: Y…. no bueno, a lo que me refería es… una vez que tengas el titulo de licenciado ysalgas en tacones… qué campo laboral existe?

Tsef Thaed dice: bue, pues si salgo en tacones, mejor me hago prostituta, no?


Isabel dice: Entonces sale descalzo!! qué le parece?

Tsef Thaed dice: bue, si salgo descalzo, podría ir a bailar al centro

Isabel dice: …sale con los zapatos que más quiera, recién boleados o raspados o tenis o lo quequiera. El chiste es que ya tiene el título ¿para dónde se va ahora, pues?

Tsef Thaed dice: supongo que a mi casa, a colgarlo de la pared.

Tsef Thaed dice: o tal vez a celebrar con unos pocos amigos

Isabel dice: Ajá.

Isabel dice: Después de la cruda….

Isabel dice: y que se de cuenta que violó a su mejor amigo…

Isabel dice: enq ué podrías trabajar?

Tsef Thaed dice: ohhh, le daré un beso en la mejilla, y podría trabajar en hacer el desayuno, que nos harían falta tanto a él como a mi.

Isabel dice: Aaaaaaaaaaahhhh comprendo….

Isabel dice: no tienes la más mínima idea…….

Tsef Thaed dice: del desayuno? claro, chilaquiles

Tsef Thaed dice: son buenos para la cruda

Tsef Thaed dice: y un cafecito

Tsef Thaed dice: servidos con una flor, en una charola.

Isabel dice: En la única cruda de mi vida, olía el café y me daban ganas de vomitar..

Isabel dice: eeennn fin, cda chango sus mañas…

Tsef Thaed dice: joven inexeperta.

Isabel dice: Pero no, yo decía… una flor una charola? has visto muchas gringadas…

Tsef Thaed dice: (ay si, como ya me puse cruda una vez, ya puedo hablar de ello)

Isabel dice: Pues cómo ves que sí, que así es mi querido chango viejo.

Tsef Thaed dice: (ay si, como lo de la flor y la charola solo lo veo en películas gringas, entonces ya es una gringada)

Sofatter.

Desprecio a la gente indecisa.

Aborrezco a la gente que por un berrinche imbécil (la necedad de una mula), esta cambiando su vida.


Mis tíos me acaban de preguntar que hago en la computadora, cuando bien podría ver una película donde Hale Berry coge y coge, coge y coge más. Y sigue cogiendo y gime deliciosamente, se la cogen por detrás, por delante, y la boca abierta, y hasta se ve el hilito de baba. Oh, y también es la película donde demuestra que ella es una actriz, que ella también puede llorar, la película que demuestra su versatilidad para interpretar papeles dramáticos. Es imposible escapar a la película, de mi parte, porque la computadora y el proyector comparten, graciosamente, el cuarto. Entonces les decía que me preguntaban, ¿qué haces en la computadora? Y antes de poder responder—: Haciéndome wey, leyendo blogs y tal, ellos solitos se respondieron, uno dijo—: Esta escribiendo la novela que ni Shakespeare. Y el otro agregó—: Simón, la super novela latinoamericana. Entre burla, juego y un poquito en serio me lo dijeron. No tuve el corazón para corregirles con que Shakespeare no escribió novelas y que francamente, no creo estar escribiendo la novela latinoamericana definitiva de este espacio / tiempo. Finalmente, es curioso que mi familia me apoye en esto de escribir, de estudiar literatura. No digo que nunca lo hayan hecho, ese es el punto, que siempre lo hicieron, que no les afectó o no hicieron un drama por un cambio de carrera, por estudiar teatro y hacerme güey durante un año, por decidirme a estudiar letras, por jugar al escuincle independiente al trabajar en casting.

En honor a la verdad, el único quien ha jugado con ello he sido yo. Apenas me la estoy tomando en serio, sin caer en un abismo. Pero todavía imagino diversos escenarios familiares, futurísticos / universos alternos, donde debí suplir otros papeles, donde debí estudiar otras carreras, donde debí haber hecho otras decisiones en mi vida. A veces pienso que debí cubrir otras expectativas, pero no lo hice y así, como perdido parezco, como que sé exáctamente a donde estoy yendo y visualizo algunas de las ramas, de los caminos, que aún no se abren por el resultado de mis acciones presentes, mis decisiones recientes. Estoy en una encrucijada, estoy a punto de hacer cosas que definan “eso” que es “importante”, eso que cambiará los próximos cinco años de mi vida. También, lamentablemente, tengo claro lo que estoy sacrificando y lo que he sacrificado. Creo que es lo que ha definido mi supuesta madurez, que siempre estoy consciente de lo que estoy dejando atrás y que no puedo tenerlo todo. No me encuentro muy bien anímicamente, es la verdad. Lo peor es que los sacrificios no cesan, millares de vidas que no fueron se estan esfumando frente a mis ojos y algunas, todavía son salvables… pero es la decisión pues, es dejarlo ir, escoger una y quedarte con esa, no solamente para hacerlo bien, sino para hacerlo lo mejor que puedes hacerlo.

Aunque estoy tranquilo y he disfrutado mi tiempo fuera, sigo midiendo las posibilidades y sigo luchando por algo de paz interna. Díganle eso a Hale Berry, jugando a caras y gestos mientra le aplican un oral. No joda, no existe la paz interna.


Supongo que debo seguir escribiendo, a ver qué pasa.

Erewundener.

La w se pronuncia como v chica en el alemán, o algo así me explicaron. Hoy no hay nada que hacer, sólo recopilar, trabajar y pulir. ¿Pulir? Bueno, me resisto a eso, pero ya me he visto más constante, al menos esta semana y pienso trabajar más en ello. Los pisos necesitan ser pulidos, ¿saben? Es esencial.

Luyel.

Lo que perdió usted fue su trabajo. Lo que ganó es una libertad que no tiene sentido si no se usa.
Asakhira

Ayer, que salí a fumar como a la una y media de la mañana, el lobo [Kromg] roncaba a medias y yo miraba, nada más, la puerta de la entrada. No había cambiado mucho desde ayer. Por ejemplo, continuaba cerrada, y continuaba blanca, y grande, y con una chapa, y con sus vidrios intactos. Algunas luces estaban prendidas dentro del edificio. No todas lo estan porque uno que otro vecino se roba los focos para no comprar, pero eso sí, puntualito esta la vecina —una gorda, dientona, de cabello chino—, del 301 para cobrarnos a todos la luz interna del edificio. El lobo con su pelaje rojo era suficiente para alumbrar un poco la oscuridad.

Siempre me ha gustado la unidad, sus edificios, sus pocas plantas, sus juegos oxidados, sus tienditas-departamento, pero desconfío de su gente. A veces, me parece que estan vigilándolo a uno, como una pequeña comunidad dentro de una ciudad, con gente citadina —ocupada en sus asuntos— jugándole al pueblo chico, infierno grande. Hacía algunos años, cuando vivía aquí, de alguna manera estaba sumergido en el juego. De repente paraba las orejas y escuchaba los chismes (sobre todo de las morritas que me gustaban) e intentaba poner manos a la obra para aprovechar esa información extra y usarla en mi ventaja, sin embargo, nunca confié y sigo sin hacerlo, es por ello que no tenía mucho éxito. Los chismes cruzaban de un lugar a otro, volando como hojas de otoño, o como polvo de la cementera de a un lado, y procuraba mantenerme ajeno. Entre menos se dijera de mí, mejor, no quería después tener gente que me actualizara sobre mi propia vida o la vida de mi familia. Hoy, por ejemplo, debe ser un chisme recurrente en el edificio (y un poco más allá, porque dinastías enteras se reparten en varios edificios) que fumo en la reja y por alguna razón no lo hago en mi casa. Con ese dato tan breve, entonces, es posible que la gente esté elaborando las razones complicadas por las cuales fumo en la reja y no salgo a caminar para hacerlo, incluso ya debo tener algún apodo. El Chacuaco, El Fumanchú, El Camellito. Y de la comidilla, ese debe ser el chisme menos importante, seguramente el menos novedoso.

Sin embargo, he estado presente para los chismes más grandes… me acuerdo ahorita del suicidio frustrado y del colgado.

El suicidio fue una vecina mía, que vive a unos cuantos departamentos de altura. Calculo que unos cuatro pisos. La chava se tiró desde su ventana y cayó, directito enfrente de la puerta. Se escuchó un grito largo, pronunciado y después un THUD. Yo estaba adormilado en ese momento, no había nadie en el departamento más que yo y el grito, el sonido, se me hicieron parte de un sueño incompleto. Esa chava me gustaba, era una morena de rasgos muy bonitos y en ese entonces, habrá tenido como dieciseis, diecisiete años. Tenía un cuerpo muy agradable. Se escucharon los gritos de su madre, en ese momento me aprendí su nombre y ya no lo recuerdo. Un grupo de vecinos salió a ver que estaba sucediendo, yo solamente me asomé por la mirilla. Había gente que se estaba moviendo rápidamente, buscando como ayudarle de alguna manera u otra, entonces yo también salí, para escuchar por si algo más se ofrecía. Alguien pidió sal. ¿Sal? Llegó una ambulancia y se la llevó. Unos días después escuché que solamente se había roto las piernas. También me encontré a su mamá, una señora con la cual nunca había hablado, y le pregunté si todo estaba bien. La señora me dijo que si, que gracias y detuvo todo ánimo de conversación. Más tarde la vi, primero con muletas, y después medianamente recuperada. Aún cojeaba. Dicen que problemas con la familia.

El otro, fue un tipo que se colgó del número de uno de los edificios. Estaba envuelto en varias cobijas y yacía pendiendo de una cuerda. Lo hizo una noche de lunes, así que un martes la unidad despertó llamándose “La Unidad del Colgado”. La gente que iba a dejar a sus hijos a la secundaria y preparatoria (yo, entre ellos), pudimos verle, como algo borroso, algo parecido a un tamal envuelto en hojas de platano. Un gran tamal. Los rumores no tardaron—: No fue un suicidio, lo mataron por drogas. Si es que estaba drogado o si no había pagado lo correspondiente desde hacía tiempo, nadie supo asegurármelo. Según dicen, era primo de una compañera de la secundaria, aunque nunca he tenido la delicadeza de preguntarle y las pocas veces que me la he vuelto a topar, solamente nos hemos saludado de beso y bye bye.

Creo que el rumor más interesante y que me recuerda aquellas historias jocosas del Phineas, fue el del animal que se perdió aquí adentro. Sucedió en la noche y varios vecinos salieron con luces, a buscar algo en el área donde esta el edificio abandonado. De no haber sido testigo del grupo de luces, habría pensado que la historia era eso, una historia. Esa vez no salí a enterarme, tan sólo pensé que buscaban a algún niño perdido, o que buscaban algún ratero para madreárselo. Fue entonces que mi abuela escuchó unos gritos que parecían decir—: ¡Por allá va, por allá va el animal! Mi abuela se quedó a un lado de la ventana, buscando más información al respecto y casualmente, nos quedamos sin luz. No me miren así, tal cual como se los cuento y lo siguiente, fue mi abuela diciendo que había visto una sombra. Ni siquiera estábamos en víspera de Muertitos, no señor, era primavera. Unos meses después del incidente, caminando por la unidad, escuché del oso que vivía en el trece, el edificio desalojado, clausurado desde el terremoto del 85. Ajá, un oso, lo mismo pensé cuando lo escuché. Un oso vivía en el edificio trece, pero era posible… hace unos años, un circo se ponía en un terreno baldío que había por aquí.

Hablando de luces, ayer en la noche, mientras salí a fumar y el lobo resoplaba, un grupo de luces pasó enfrente de la puerta. Miré de reojo al lobo, buscando en él una complicidad, pero este se encontraba profundamente dormido y me ignoró. Gritos: ¡Regrésanos a nuestros niños! ¡Era una planta carnívora, yo la ví! Fue entonces que me cubrí el rostro con la mano y moví mi cabeza, negando. La puerta de arriba se azotó y escuché pisadas largas, pausadas, ruidosas, primero en el pasillo de arriba y después bajando las escaleras. Tenía que ser él. —Tu gata no se aguantó las ganas —dijo el lobo, estaba totalmente quieto, mirando hacía donde yo. Bob [el cacto] y sus espinas cubiertas con un poco de sangre, se acercaron poco a poco, haciendo menos ruido. —Me comí a un niño bizco —dijo el cacto, respondiendo a mi mirada—, le acabo de ahorrar años de humillaciones, ahora metámonos antes de que me encuentren.

Barurrr.

Los perros pelean en una cama a mi izquierda, no sé si exáctamente pelean, pero se la pasan sometiéndose unos a otros mientras gruñen, barurrr, y enseñan sus dientes, barurrr. A mi derecha hay una ventana y un sol, que hacía unas horas era inclemente, se esconde lentamente entre nubes. Hace un aire agradable, pero aún no me animo a pasear en esta ciudad poco reconocida. Tal vez porque las distancias son grandes, aún grandes, y no estoy seguro del número que me llevará de vuelta a este lugar. Siempre es posible tomar un taxi, pero mis ínfulas de citadino no me permiten subirme a un coche donde los números estan subiendo (nunca bajando) y me indican el costo de la caminata.

Todavía la gente me pregunta porque dejé el casting, algunos creo que me miraban como el amargadito, casi burocrático, que se va alivianando con los años. Tan había olvidado mi edad, que los demás la olvidaron conmigo. Mientras tanto, barurrr, leo por ahí, en comentarios ajenos a este espacio, que formo parte de una lista de gente que “en la vida real no son nadie”. ¿Y soy alguien en esta vida virtual? ¿Y quién si es alguien? Finalmente, eres quien los demás creen, y eres quien tú crees ser, y más adentro, eres quien eres, aunque lo niegues y tan eres ese alguien, que los demás lo saben y contribuyen al destino, para que sigas siendo quien crees y quien eres realmente, aunque lo niegues o huyas o lo olvides o trabajes para distraerlo (ese trabajo que también eres tú, y esa familia que también eres tú, y esos hobbies que también son tú). A algunos les costará trabajo reconocerlo, al ego le costará trabajo reconocerlo, pero eventualmente lo hace, eso espero. Es uno de esos, barurrr, viajes que deben cumplirse y entre más pronto mejor, hace de los días algo más llevadero.

Pues eres, y ya, barurrr. No hay de otra y tejones.

Hace un rato compré una coca cola y una cajetilla de cigarros. Me gusta, sin aviso alguno, toparme con los espacios a mi derecha o a mi izquierda, porque aún son grandes, como el tiempo, porque hay yerba como de pueblo que se transforma en ciudad y la yerba continua moviéndose con la brisa. Ayer, en el camión, pensaba en los hijos que no tengo. Quiero tanto a Sol María que pensaba en nuestros hijos y fue así durante tanto tiempo. Desde que tengo los sueños lúcidos, en sucesión de símbolos, también he pensado que sería de mi envejeciendo solo, barurrr. No recuerdo a quien le dije—: Mira, aún si me quedara yo solo, vería como abrir un orfanato, porque me gustaría que algún niño escuchara mis burradas de anciano.

En esta casa no existen los ceniceros, así que he tomado un pequeño trasto de vidrio, barurrr, y le he puesto un poco de agua. En una serie de comics (Tierra X), notas de Alex Ross, escrito por Jim Krueger, se habla de estados de mutación, mutantes como Wolverine, como Franklin Richards, como Storm, como toda la humanidad que mutó en la historia. Hay tres estados de mutación, dice Ross o Krueger, el primero es el poder básico, el de regeneración de células a un nivel sobrehumano, el de encender el cuerpo en llamas sin aviso, el sentido arácnido y los reflejos proporcionales. El segundo estado de mutación es el que se me hizo más interesante, barurrr y que tiene que ver con el párrafo anterior. Las habilidades del primer estado de mutación (quien eres), evolucionarán al segundo estado para servir a una consciencia ajena (quien creen que eres). Es así, por ejemplo, que Franklin Richards se transforma en Galactus, porque Reed Richards, su propio padre, cree que él lo es, y lo obliga a ser así. No puede hacerlo dudar un momento, hablándole del pasado, porque es esencial para detener a los malos de la historia. Sacrifica la individualidad de su hijo para salvar la de todos los demás barurrr. Claro, para llegar al segundo estado de mutación, así como para llegar al primero, se necesitan cientos o miles de años. He mutado al trasto de vidrio en un cenicero y los niños del orfanato, se han convertido en mis hijos.

Debe ser doloroso para un padre sacrificar la individualidad de su hijo.

Internet debe ser nuestro segundo estado de evolución, nuestro salto o nuestro pequeño atajo. Cuando antes sólo eran unos pocos los que lograban la imagen pública, de proyectarse mundialmente y ser lo que todos queremos que sean, ahora ya cualquiera puede publicar en un blog, o dejar notas en un foro, o tomarse fotos y tener una cuenta de flickr, o inventarse algún mail nuevo para chatear por el messenger, o bajarse el Mirc para conocer gente en irc. Y con ello, pues, inventan una nueva personalidad, o proyectan lo que desean ser, lo que todos deseamos ser. Cualquiera puede reconstruírse y procurarse, con un buen trabajo de ficción, un séquito de seguidores, pequeño o grandotote, que lo hará convertirse en lo que desea ser, en lo que deseamos que sea. Es un sacrificio de su individualidad para exponerla, tal vez. Barurrr. Todo esto lo pienso mientras navego en Big Blogger y observo como de un panfleto cristiano, se ha convertido en Sodoma y Gomorra. Mientras miro otra parte de mi personalidad, expuesta en el nuevo artículo que escribí para Ociotakus.

Esto no puedo ligarlo a la teoría de la singularidad ¿formará parte? ¿O es otra manera de decirlo? El fin de semana que fui a comer con mis tíos, uno de ellos me estuvo platicando de ello y en México el panorama no es… bonito. La teoría de la singularidad, como yo lo entendí, es el cálculo o la teorización de los avances tecnológicos, y no piensen solamente en computadoras, también en biotecnología, química, cultura, húmanos genéticamente mejorados, inteligencia artificial que asemeje el pensamiento del hombre. Hay una gran carrera entre gente que descubre, constantemente, los siguientes pasos y que no solamente los descubre, sino que tiene el presupuesto para implementarlos. Estamos en medio de una era de cambios que pueden tardar cinco o treinta años. Mis hijos, si tengo suerte, serán lo que deseo: Cerebrotes con la capacidad de conquistar el mundo y Khan the Conqueror se queda pendejo.

Queda el consuelo que necesitarán humanistas, para recordar los valores morales de una civilización, para encontrar nuevos patrones de belleza, para enseñarlos a contemplar en medio de tanto trabajo, para modificar la percepción de sus miembros cibernéticos o de su primera mutación, barurrr.

Entre paréntesis.

Me dio la gana poner ese título, debo tener el cerebro demasiado seco el día de hoy para buscarme el sonido de alguna palabra inventada. Además, estos dos meses parece que sólo puedo pensar entre paréntesis. Anoto en mi mentecita muchas cosas que escribir, incluso en el moleskin o en alguna servilleta y la cargo conmigo durante el día, para obligarme a escribir de ello. Me he visto tentado en utilizar los cuadernos forrados, bellísimos, que me regaló K desde Canadá (me siento raro, escribiendo nombres de una sóla letra, me siento como alguien que tiene un blog, pero a huevo desea ser discreto. Me gusta tu nombre completo, hermanota, por si todavía me lees), aunque sean para sólo anotar una línea, pero me he contenido, porque sé que utilizaría esos cuadernos para una sóla línea y sería un horrible desperdicio.

Es una costumbre mía anotar paréntesis en algunos posts (no es cierto, no tantos), así que pensé sería un buen título. También, se me ocurrió que sería el título para un epílogo, o tal vez para una introducción. Si uno desea ser novedoso, ese podría ser el título para el capítulo del clímax de alguna novela que pretende innovar —igual que innovamos todos, jovencitos pretenciosos— la literatura. Entre paréntesis. Sé que algún guerrero, cuya vida ha sido difícil, cuya vida ha sido pesada, pensará que le gustaría platicar de lo ocurrido entre el paréntesis, aquellas cicatrices que no se le ven en el rostro o en el pecho, o en los ojos, las que ya se curaron con unas cervezas. Un guerrero sonreiría al pensar entre paréntesis. Las putas anotan los nombres de sus amores verdaderos entre paréntesis y las monjas, las perversiones que ya no pueden cometer. Una mujer anota entre paréntesis secretos coquetos. Un ascético, entre paréntesis, escondería el secreto de su perfección espiritual y una santera escondería sus recetas. Un hombre común, entre paréntesis, la elongación de su erección. Un virtuoso escribiría entre paréntesis los detalles que seducen a los normales y una persona normal, entre paréntesis, escribiría todo aquello que no desearía haber escrito.

Un escritor, o escritora, perdón, nunca escribiría entre paréntesis, porque eso lo hacen los matemáticos, de a letra por número y multiplicándose al infinito. Un escritor (o escritora, disculpe usted) no escribe entre paréntesis, porque no es de escritores dar la información adicional de una manera tan informal y tan poco seria, tan primita, tan brutalmente pendeja. Un(a) escritor(a) no escribe entre paréntesis.

Entre paréntesis.


Hoy fue la última cita con la estudiante de psicología, me dijo sonriente—: Hoy es tu última prueba y por fin, serás libre. Tres pruebas antes, me aplicó la de los animales… una prueba que consiste mencionar diez animales y mencionar que representa cada uno para ti, que características humanas consideras al animal y así. Esa prueba fue horrible, por larga y por todas las cosas que debías de responder acerca de los ánimales. La penúltima prueba, también estuvo enorme: consistió en mirar once láminas con pinturas / fotografías y escribir una historia, usando los personajes o la situación que aparezca en el cuadro. La última prueba, fueron alrededor de cuarenta frases a completar, donde debía responder lo más rápido posible sin pensar durante mucho tiempo. Por ejemplo:

Cuando me dijo—: ¿Todas las mujeres…

Respondí—: …Me desean!

Que quieren, debía responder lo más rápido posible, sin pensar… supuestamente eso le da validez al ejercicio porque estas permitiendo que responda el subconsciente. Varias de esas preguntas hacían alusión a mi familia, a mi madre, a mi padre. De mi padre, lo único que pude definir de él es su ausencia, pero lo demás fue divertido. Al finalizar la prueba, me hizo preguntas acerca de varias que respondí y con ello elaboraba en las palabras que había elegido para completar cada frase. Cuando hubo terminado el ejercicio…

—Por fin, eres hombre libre, te hablaré una o dos veces más. Una de ellas, por si se me olvidó alguna pregunta en las entrevistas y la otra, para preguntarte si quieres tus resultados. ¿Cómo te sentiste en esta prueba?

—Bien. Me sentí bien.

—¿Si? Muchos no piden resultados de estas pruebas, porque no les gusta lo que respondieron. Incluso, piden que no se les de los resultados porque temen darse cuenta de todo lo que hay adentro.

—Me imagino. Yo me siento bien, porque me dí cuenta que aún sigo pensando lo mismo que hace dos o tres, o seís años. Que de alguna manera me he conservado íntegro. Lo curioso es que un trabajo, una novia, dos escuelas, no han cambiado mucho mi manera de pensar, al menos lo básico, según esas frases. Claro… hoy me siento bien, pero mañana, puede que me de cuenta que no es tan bueno como pensaba.

—¿Por qué?

—Porque si sigo respondiendo lo mismo, después de seis años o diez, de eventos que supuestamente han cambiado mi percepción y sigo pensando básicamente lo mismo… quiere decir que no estoy creciendo, que ya crecí todo lo que debí de crecer. Y tanto las respuestas pueden ser buenas, porque ya sé que esperar de mí, las limitaciones que tengo, a dónde voy, como malas, porque ya sé quien soy, porque ya no estoy creciendo, porque ya no hay nada inesperado. Así que hoy me siento bien con mi respuestas, hoy me da gusto seguir siendo el mismo. Pero mañana, mañana se me podría ocurrir que mi vida es un desperdicio y así.

—Pues es quien eres, nadie puede escapar de sí mismo, no te puedes decir: “Ya no te quiero ver”.

—Y lo sé. Si de por sí es difícil mantener una relación de pareja por las diferencias, imagínate contigo mismo. Imagínate esos días malos donde sólo te reafirmas y te reafirmas y te das cuenta que has cubierto lo máximo de las expectativas, tus propias expectativas. Es cierto, es malo, porque no te puedes mandar de paseo… pero todo es, de como te levantes. No le tengo miedo a mis resultados, después de todo, me encantaría recibirlos para ver que hay ahí.

Curiosidad y morbo.