Entradas escritas en Octubre, 2005 ↓
Octubre 19, 2005 — BOB, Consumidor de Entretenimiento, Garabatos, otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Estaré jugando con el diseño estos días. No pienso escribir, sólo jugar con la carátula del blog. Ya que quede algo que me satisfaga o ya que me obligue a regresar al diseño de siempre, regresará la programación regular de este, su humilde espacio cibernético (ay ay ay).

NOlo me invitó y me dije, bueno, ¿por qué no? Después de todo, a veces tengo tiempo libre (tiempo libre de verdad) y me la paso jugando Playstation2, así que podría escribir algo de eso cuando no ando quesque trabajando las novelas de campeonato.

Hecho por Gibrán Aquino Pineda, ¿a poco no está poca madre?
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Tags: Amigos, árbol-tsef, bob-el-cacto, diseño, Gibrán-Aquino, NOlo, ociotakus, playstation2, regalos, videojuegos
Octubre 13, 2005 — Intento ser Escritor, Niño viejo, Todavía vives... con otro nombre., Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
De tres días a hoy, hoy es el primer día que se queda para saludarle. Sencillamente no lo soporta.
Escribir, completar, pulir, trabajar, refritear una novela… en todo eso se ha convertido el concurso del próximo 20 de Octubre. Actualmente ando trabajando con uno de mis textos anteriores, no escribí algo nuevo por falta de tiempo y de ideas (no he sido muy ocurrente estos últimos días. Adaptation). Lo reviso, lo releo, me transporto a los días en que lo escribí, le pregunto a la gente si realmente le gusta, si no lo confundirán con un libro de superación personal, si de veras puede ser masticado como material de concurso. Estoy inseguro de ello porque, en parte, soy muy exigente conmigo y por otra, sé que lo escribí en una etapa experimental (aunque yo tiendo a pensar que lo mío son puros experimentos). Así que lo estoy trabajando con esta visión en mente—: Preséntalo, nada pierdes si no ganas, ganas mucho si no pierdes y mientras presentas la novela a cuantos concursos puedas, quieras, tengas tiempo… ya escribirás otra cosa.
Ya escribiré otra cosa, algo que de veras me deje satisfecho… ¿pero no todos los escritores hacen eso? ¿Tratar de escribir algo que de veras les deje satisfecho? En verdad no lo sé, yo apenas lo estoy intentando.
En mis veintitrés años he escrito tres novelas, veintitantos cuentos, dos novelas cortas o cuentototes, cero poesía que me digne a aceptar como mía y mucha basura. En este blog esta la mayoría de todos esos escritos. ¿Cuántos he publicado? Cero, nada, nanai, tal vez me han publicado en revistas universitarias de otros estados y eso porque me piden permiso o me platican. A algunos chavitos les gusta lo que escribo. Pero… ¿publicar en serio? ¿Por qué no? No sé si me da miedo el ambiente literario, o me da pereza investigar, o no tengo ganas de jugar el juego de seducción para ganarme a los contactos, o porque cuando escucho a los escritores mexicanos hablar en voz alta (tengo tres como profesores, por ahí andan anunciados para un evento de Octubre a Diciembre… luego que busque los datos, igual y los publico) no me visualizo como uno de ellos. Y si hablan en voz alta, y hablan rete bonito, y luego ni les entiendo, y ya después, cuando me entero que son una eminencia de tal, un director de publicaciones por ejemplo, o el traductor antologista más chingón de perenganowers, entonces me cohibo y me cohibo porque cuando los tengo enfrente, dándome clases, no comprendo porque estan dando clases si a duras penas unos cuantos compañeros les respetan o les hacen caso.
Deberían ser escritores, no profesores, pienso… pero de algo tiene que vivir el escritor, ¿no? Aunque sea enseñándole a unos cuántos lángaras como yo. Igual y en unos años, acabando mi carrera, me dedicaré a enseñar literatura, ¿no es así? ¿No es lo que pasa con nosotros estudiantes de letras? Hey, te tengo esa noticia: Si apenas estas empezando tu carrera de humanidades, sobre todo letras, mi buen señor, y crees que la humanidad despertará a la humanidad…
Empezarás dando clases a unos lángaras que eran como tú, ¿cómo ves? Y si no aprovechas eso, no vas a cambiar ni madres.
La novela que pretendo presentar a los concursos y que estará peleando durante un rato, es la de Simón Dor. Obviamente, no puedo presentarla así como así, por su cantidad de errores. Además, hay otro factor que no había considerado—: Esa novela se escribió en el blog. Como se escribió en el blog, me vi obligado a utilizarlo como un recurso, como un juego dentro de la novela y esta incrustado dentro de ella. Entonces me encuentro modificando el texto, porque, pues, en el texto no hay manera de meter el blog para que se acompañen, para que se sustenten el uno al otro. Es imposible, por excesivo y porque sale sobrando. Debo recortar aunque me duela y finalmente, puedo decir que estoy… extirpando un cáncer llamado Simón Dor, aquel personaje amargado, viejo que fuma sin filtro y bebe tequila. Algo que llamé, en su tiempo, un futuro muy probable.
Todavía pienso en él, y pienso como él, muchas veces. Todavía me acuerdo y me sorprende, porque fue como envejecer con él. Mi propio personaje modifico mi percepción, de tal manera, que las cosas debo de pensarlas como él para tener tela de donde cortar. Tal vez Lobo Antunes tenga razón—: A uno le dictan. El personaje no te pertenece. Tal vez Pata tenía razón cuando Padre Taxi, los personajes a veces parecían atados. Pero yo no puedo estar seguro, tengo veintitrés años y sigo escribiendo, sigo puliendo mi estilo, sigo trabajando mis temas redundantes, sigo creciendo… por eso, pienso que estará bien que Simón Dor se arriesgue a que lo bateén en los concursos, él ya esta viejo y es lo suficientemente pretencioso, fariseo y barbón para aguantar el rechazo. Yo sigo siendo un pinche mocoso.
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Octubre 11, 2005 — 1000n, Asceta, Fractal Chaos, Mi abuela, Niño viejo.
Escrito por Agustin Fest.
Cuando tengo que ayudar a alguien que no me cae, a alguien que no esta en mi lista de personas gratas… cuando tengo que ayudarlo, porque soy un bonachón y finalmente, por más mamón que pueda ser los primeros veinte minutos, tengo que poner manos a la obra, tan sólo puedo pensar—: Ojalá que le vaya bien, ojalá que le vaya muy bien. Porque es fácil excluir a una persona que no te agrada, es muy fácil excluirla con el pensamiento. Sin embargo, si piensas que le irá bien y toda la buena vibra y ya sabes, todas esas frases estereotípicas de la secundaria 202 (100% ley, te deseo suerte en la vida y llegarás a dónde quieras), estás deseando que se acerque tu propia tranquilidad. ¿Cómo así? Pues que si le va bien, entonces te desharás de esa persona más pronto. Así de fácil, que le vaya muy bien, que gane millones, que encuentre lo que busca, lo que todos estamos buscando y que nos deje en paz, que tenemos una búsqueda propia que hacer con gente que nos agrada, con gente que todavía puede aguantar un poco más en esta vida… ¿y al otro? Que le vaya bien nomás, baygón verde, chido one, sayonara y chiveriamo bye bye.
Eso pensé durante el día, buscando la manera de ser cortés, de enfriarme un poco más de veinte minutos, porque realmente es una persona necesitada y porque yo también me las he visto duras. Y eso de maltratar a alguien, por su historial de hipocresía, de crímenes morales, de violaciones a mi manera de ver la vida, cuando esta realmente jodido… pues nomás no. Soy un bonachón, ¿qué puedo decir? Y podría serlo más, si este cabrón no me cayera tan mal. Y finalmente, en esta ocasión, yo lo único que puedo ofrecer es apoyo humano, ni económico, ni alimenticio, tan sólo apoyo de cortesía y desearle que le vaya muy bien, para que se vaya a su casa y pueda ser feliz.
Cuando me veo mezclado en una situación así, suceden una serie de conflictos internos entre mi egoísmo y aquella cosa que decía mi abuela que me hacía un muchachito noble. Una cosa que todavía no entiendo y qué, honestamente, en días me avergüenza. Puedo ser de esos que… pues, finalmente acaban jodiéndose por el otro. Desde que he alimentado un poco el egoísmo, entonces la nobleza ha florecido, como un zen o como una iluminación, y sólo me la guardo para gente que de veras me importa o que casualmente se encontraba en el camino. A los demás, les merece la pinta de frialdad y de amargura que me caracterizan, que me hicieron crecer. Soy un niño viejo bien auto-protegido. Cuando doy y autodescubro, mucho tiempo después, que las di (y no las nalgas), me sorprende, me gratifica, me doy una palmadita en la espalda y me aseguro de olvidarlo, porque soy noble, mi abuela me lo inculcó, me lo dejó bien grabado en la cabeza, y es más noble olvidar lo que das, no quedártelo, porque si te lo quedas mucho tiempo y piensas en ello, en la compasión del avatar, o la humildad del ratón, después te pudres y finalmente comprendes lo que significa la soberbia en la Biblia y ya no solo das, sino pides a cambio, y es justificable que te lo den, y quieres más. Lo mereces y ya.
Porque he estado en los extremos de la cuerda, como siempre y una persona como yo, nunca alcanzará un justo balance hasta que esté muerto.
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Octubre 10, 2005 — 1-2-3, Asceta, La Unidad.
Escrito por Agustin Fest.
A mi mujer le gusta sentirse deseada.
A tu mujer también.
Porque a mis mujeres, que son una de esas cosas a las que mi educación me enseñó a respetar, no sólo viven de cariñitos, mimos, comprarles cosas. Viven de deseo, uno espiritual o uno carnal. Es justo decir que mi búsqueda por mujeres se ha basado en ese criterio, en el criterio de que sean mujeres que aún envejeciendo, esten hirviendo por dentro, que posean una pasión, un tercer ojo mirando constantemente a lo que ellas aman. No me gustan las mujeres que se callan, no me gusta las que gritan en exceso, me gustan las mujeres de sonrisas discretas, que de un momento a otro rompen la moralina social con una mirada sencilla. Me gustan las mujeres que usan la doble moral como una herramienta, no como un estilo de vida. Las que no se engañan, las que pueden moverse por delante del flujo, del mar de gente. Es pendejo el que dice que le gustan las mujeres inteligentes, muy pendejo, porque entonces se deja guiar por las mujeres que dicen que lo son y no se dan cuenta, no escucha la conversación de una mujer que no necesita decir cuan inteligente es. Una mujer que seguramente lo podría usar en cualquier momento, que podría desecharlo y podría decirle adiós, unos kilómetros más adelante, mientras le toma la mano a un tipo como yo.
Hace rato, en la zotehuela, dónde me fumé un cigarrillo (y no lo volveré a hacer, porque el humo de cigarro, la corriente de aire, se impregna en las recamaras, chin) miré a la fauna. Bob, quien descansa encima de la secadora, también observa las telarañas que recorren todas las esquinas. Telarañas enormes, de meses de edad, grises por el polvo que recogen. Una mosca ingenua volaba alrededor, Bob hizo una mueca de asco y le aventó a la mosca un par de espinas, a ver si con ello dejaba de zumbar… lamentablemente, le atinó a uno de los dedos que sostenía el cigarrillo. Lo miré con los ojos entrecerrados y él se encogió de espinas.
—De veras lo siento, dejaré de jugar —sonrió el cacto.
Miramos a la mosca otro rato, hasta que le pegó a una de las telarañas y sonreí triunfal. Esperaba el momento ansioso, después de que había volado varias veces tan cercano a ella. Era su final, seguro que si. La mosca se movió torpemente y la telaraña, al vibrar, hizo que su tejedora apareciera ansiosa para atrapar su presa. Sin embargo, la mosca se liberó rápidamente y continuó su vuelo. Bob chasqueó las espinas y yo alcé los ojos decepcionado.
—¿No se supone que esas chingaderas caen facilmente? —le pregunté a Bob.
—Ya vimos que no.
—Pobre araña, morirá de hambre.
—Igual y la telaraña también sirve para cansar a su presa.
—Igual y si… nunca he visto el inicio del proceso, ¿sabes? Siempre he tenido morbo por ver como cae algún insecto y ver como la araña se acerca para cubrirla y crunchy crunchy. He visto ya cuando esta cubierto, ya las partes finales, las menos divertidas, pero siempre he querido ver como empieza el pedo.
—Supongo.
—No supongas, así es.
—Así es, entonces.
—Si.
—Definitivamente.
Asentí y se me desaparecieron la mosca y la araña. Me quedé un rato en silencio, miré el estacionamiento de la vieja unidad, la unidad del colgado, donde no pasa nada o pasa poco, o sólo pasa en las noches, adentro de sus departamentos, donde a veces dejan escapar los gritos de enojo o erotismo. O sabe Dios qué… aquí no pasa nada.
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Octubre 8, 2005 — Medios, Notas aleatorias, The Net, otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Damnificados en Chiapas por el paso de Stan.
Centros de Acopio.
- Representación del estado de Chiapas en el DF en Toledo 22, entre Hamburgo y Tokio
- Insurgentes Norte 1815 en el Club de Leones de la Villa de Guadalupe, Montevideo
- La Cruz Roja recibe víveres en Juan Luis Vives 200, (entre Ejército Nacional y Homero) Colonia Los Morales Polanco
- En el Zócalo capitalino, en la plancha de la Plaza de la Constitución a la altura del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, a un costado de la calle 20 de Noviembre, se recibirán productos de 10:00 a 20:00 horas hasta el próximo 16 de octubre.
Copiado, tal cual, del periódico El Universal Online. Nota.
En Terra, hay direcciones de más centros de acopio que no se limitan al Distrito Federal.
Omegar hizo una dura crítica a la blogósfera hipócrita. Después de leerlo, me quedé pensando un rato y me dije—: Tiene razón. Porque lo de Katrina lo leí en todas partes, pero lo de Stan, es algo que sólo he visto como títulares en los periódicos. Tan sólo fíjense en los links de la Wikipedia para darse cuenta del impacto mediático. ¿Eso quiere decir que la historia, que tan fielmente esta recopilando la wikipedia, y no digamos que sólo ella sino la humanidad en general, en sus libros, revistas y demases, se basan en la cantidad de medios que hablan de ella? (Hasta se responde sola la preguntota).
Varios de los blogs que ha designado como hipócritas son, pues, españoles y que el impacto mediático de una tragedia gringa les llega allá como una marejada, sobre todo, después de compartir ambos países una decisión como guerra en Irak. En cambio, Stan, supongo que no les llega, o les llegará como una breve nota de domingo. Tratando de probar mi punto, empecé una charla con una amiga española y me preguntó qué hacía, le decía que escribía de Stan, ella me preguntó—: ¿Stan? entonces tuve que decirle de Katrina para que ella relacionara ambos nombres como huracanes. ¿Cuestión de medios? Seguro que sí, y la blogósfera hispana no sirve para hacer una cobertura de noticias, aún está en pañales… si continuamos pensando que alt1040 y otros más, son una principal fuente de noticias y que cubrirá todo lo que nos afecta, que serán portavoces de un movimiento social, estamos en un error. El autor de cada blog, inclusive si este se compromete con “reportar”, publicará solamente sus intereses y aquello que tenga una difusión agresiva tradicional. Esas cositas que son inevitables, somos perritos de Pavlov y los medios nos condicionan a hablar de lo que necesitan que hablemos.
Necesitamos gente, en México, que esté dispuesta a hablar de ello. Que esté dispuesta a ir allá o que esté dispuesta a darle un seguimiento, o siquiera, que haga un mugre mapa en la Wikipedia para que se sepa que zonas estan siendo afectadas. Si alguien se organiza, anóteme por ahí.
¿En qué me afecta el huracán Stan? En que ha estado lloviendo más seguido y en que una bola de compatriotas estan teniendo tamaños problemones, uno de estos la muerte y otro, perder todo lo que tienen, en sus respectivos estados. ¿Qué puedo hacer? Llevar algo, aunque sea mínimo, al centro de acopio, que eso no me dejará con el espíritu tranquilo, pero será suficiente para sentirme bien y mientras estoy en casa, esperando a que vuelva a llover. ¿En qué me afectó Katrina? Castigo divino por los negros que se burlaron de Memín Pingüín y en perder una hora de mi tiempo, viendo el especial de E! Entertainment donde salían un chingo de artistas, hablando de cuánto les afectaba el huracán y en diez minutos del especial, uno de ellos explicaba como ya tenían super bien organizado el armar su teletón anual por cada tragedia que tuvieran.
¿Qué crees Bush? Que nosotros si tenemos un guardadito pa’ las tragedias. Ji.
Noticias de verdad, algunas con números en los titulares:
- Fox ordena más recursos.
- En Chiapas, todavía no reciben apoyo 300,000 personas.
- Claman indígenas atrapados ayuda a Fox.
- 3 millones de damnificados.
- Dos millones de afectados en México.
Y si quieres darle seguimiento a Stan, Google, por supuesto… y revistas, periódicos, televisión, mexicana.
Actualización:
Artículo en la Wikipedia del Huracán Stan. Sería buena idea que aportáramos datos, información, etcétera.
Omegar ha convertido su dura crítica en una cacería de brujas. Jo.
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Octubre 7, 2005 — Mi abuela, Niño viejo, otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Soy un conejillo de indias para una estudiante de psicología en la Ibero. Cada dos semanas (más o menos), me llama por teléfono, nos ponemos de acuerdo para vernos y me aplica unas pruebas. La prueba de esta semana fue el famoso HTP (House, Tree, Person) que consiste en dibujar esas tres monadas (ash, en español pues, casa, árbol y persona), entregárselas a tu psicólogo, que te sonría agradablemente y se los lleve a tu casa para medir que tan propenso eres a comprar una escopeta recortada en Tepito y matar gente, como si la vida fuese Grand Theft Auto. Después de las pruebas, viene la entrevista (o viceversa). Esta vez, la entrevista fue particularmente difícil porque me preguntó acerca de mis amores, mis relaciones sexuales y no sé como, pero llegamos al tema de la muerte de mi abuela. Hilos conductores, tal vez, andaba bien campante presumiendo mi sexo, y de un momento a otro, andaba recordando aquel día. No fue hasta esa entrevista, que me di cuenta que han pasado cuatro años de su muerte y sólo reafirmé un grito colectivo—: La vida va.
Antes de “La vida va”, esa frase mamuca, pensaba más bien “Sigue caminando, tienes que seguir caminado”. Sigue caminando, aunque te rompas las piernas, aunque se te deformen los pies, aunque te maten una y otra, nomás sigue caminando y ya. Ahora es “La vida va”, porque aunque te detengas a descansar, McVries, la vida sigue caminando. No es que tú camines en ella, amigo, no… siento que es al revés, la vida te camina enfrente y si no te pones a la par, te pierdes las otras tonalidades del paisaje, las que no conoces, sigue caminando o detente a tomarte tu cafecito, pero date cuenta que la misma vida nomás va y tú le importas lo mismo que los otros millones de cabrones engendrados en esta tierra.
Recordar el momento fue doloroso. Me aguanté las lagrimitas, eso sí… pero me acuerdo, bien me acuerdo, de que me tocaron tres tonos de su muerte. El primero fue cuando aún estaba con vida, cuando me dijo que igual y era hora de que ya se la llevara quien tuviera que llevársela, cuando la vi meterse al baño la noche anterior y caminaba cansada, tan cansada. Cuando salió del baño no le encontré el rostro, aunque se lo busqué y no pensé interrumpirla, no pensé decirle nada, no pensé en molestarla, porque bueno, creí que necesitaba dormir, creí que la vería mañana. El segundo tono fue el amarillo, cuando recibí la llamada avisándome que algo había sucedido, cuando entré a la habitación y la miré con los ojos abiertos, acuosos y la piel ocre. Mi tía explicándome que eran los químicos, no recuerdo si le pregunté por el color o ella solita se aventó la explicación. Cuando le tomé la mano y me solté a llorar, como nunca he llorado, berreando como vaca en el matadero. Estaba muerta. Unas horas antes, unas horas después. Dos tonos y ya estaba muerta.
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Octubre 6, 2005 — 1000n, Asceta, Casting.
Escrito por Agustin Fest.
No se puede escribir con el estómago vacío. Mientras, en la tele, esta el nuevo videoclip de T.A.T.U y uno alza los ojos y piensa—: Qué lástima, qué lástima que sean lesbianas. Y miro mi pequeña cartera, con mi pequeña tarjeta y asiento lentamente, se esta acabando el dinero y no pude elegir mejor momento para leer a Violetta derrochando ciento catorce mil dólares y que su Diablo Guardián y la chingada. Probablemente de haber leído el libro antes, lo hubiese despreciado… muchísimo. ¿Qué me preocupa quedarme sin un quinto? Nah, eso no, ya no, tan sólo me sorprendo de lo rápido que puede terminarse y entiendo, en cierta forma, como Violetta se acaba una cantidad enórmemente mayor.
Una vez que disfrutas el dinero y todo lo que puedes hacer con él, tan sólo esperas el momento para recibir más. La cantidad que tenía se juntó por un golpe de suerte y por un comercial donde me quedé. Lo pienso y mi trabajo, nada más mi trabajo, en realidad, nunca me pagó la cantidad que tenía en la cuenta y nunca la iba a pagar toda junta. Por supuesto, uno pensaría que todos los factores influyeron, se va uno a la lógica más básica (solamente hablando de dinero)—: El trabajo me dio dinero para apostar, por mi trabajo pude quedarme en un comercial. Y finalmente, ¿para eso sirvió el trabajo? ¿El trabajo me pagó la apuesta y me permitió salir en la tele? Claro, así es, pero después de seis años trabajando se dio esa situación, ¿tendría que esperar otros seis años para otro golpe de suerte? ¿volverme un apostador compulsivo? ¿dedicarme a salir en más comerciales, en vez de estar detrás de ellos?, en un par de semanas junté una buena cantidad que no se acercaba, ni siquiera, a lo que ganaba por mes. Una cantidad que se juntaría si me pagaran un año de trabajo de madrazo. Haz las cuentas así y parece mucho, pero no, para nada, es lo que, calculo, gana un creativo en uno o dos meses o un productor de mediana escuela con cuatro o cinco comerciales y, lo que yo ganaba con sesenta proyectos. Treinta y tantos mil pesos que se fueron diluyendo entre una y otra y otra cosita (la más grande, la computadora… que si no, ¿dónde pensaba seguir escribiendo?).
Para no permitirme el lujo de ser un hombre material, puedo hablar de que gané mucho en mi trabajo—: Presión, estrés, algo de creatividad, precisión, diez años de menos, muchísima libertad de decisión, conversaciones, muchos nombres prefamosos, famosos y postfamosos, deleite visual mirando culos paraditos, mujeres en bikini con la piel bronceada, madurez, un tema para derretir el hielo en las fiestas, muchos amigos, un papá gallina. Y me doy cuenta que si me quedé en mi trabajo, fue por todo eso. Me sentí responsable, cada uno de esos seis años, de que el sistema siguiera funcionando y bien, de que la idea que le había vendido a Jorge quedara en su lugar y que no hubiera nada que la tocara o la rompiera o la hiciera mierda, porque después me sentiría muy mal de haber quedado como un pendejo, por un lado, y por haber obligado el gasto de la lana ajena, por el otro. Nunca me quedé por el dinero, porque si bien lo acabo de explicar allá arriba—: sesenta proyectos. Al no quedarme por el dinero, es evidente que disfruté de muchas otras cosas y me siento un tanto corrupto, un tanto viciado, pero busqué el disfrutar cada una de esas cosas sin importarme el mundo afuera o el mundo inmediato externo.
No se engañen con que me arrepiento, si tengo clarísimo quien soy y para dónde voy, cuánto trabajo me falta y cuántas opciones tengo en esta vida mía. Aún hoy, sigue sin importarme, sólo que en esta etapa mi disfrute será en otros aspectos, otras cosas, que cuando esto termine, serán desglosadas en un día como hoy. Cuando pude sentirme menos responsable del sistema y cuando me di cuenta que ya sólo era un engranaje de mediana calidad, decidí irme. De igual manera será aquí y allá y acullá. Tengo una carrera que terminar, muchas cosas que trabajar, muchas experiencias que aún faltan y por supuesto, don dinero que ya me tentó. Así que no se espanten si este blog se convierte, de un momento a otro, en una búsqueda constante por la papeliza, la fama y la presunción. Soy una larva más y la misma vida va.
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