Inexorable.

En la nueva oficina, puedo ver directamente a la ventana de la casa de enfrente. Mi vecina… tan alegre. De lejos parece que tiene dieciocho, de lejos tiene la piel dorada y le gusta obligar el rubio en el cabello. Dos o tres veces, me he fijado que su novio ha venido por ella y ha venido a dejarla, de noche o de día, un chavo en un audi amarillo. El chavo parece menor que ella, de dieciseis. A la pareja no les doy más de veinte, tal vez de cerca decidiría su edad de una buena vez. Se despiden con uno o dos besos y miradas tiernas. Me pregunto si ella tiene padres, me pregunto donde estarán en esa casa grande. La existencia de los vecinos de enfrente se ha reducido a ella y al visitante del audi amarillo. Una vez, mientras platicaba por teléfono en la sala de espera, como a las ocho de la noche, miré hacia allá: las luces estaban prendidas, ella daba vueltas de un lado a otro, hasta donde la ventana me permitía ver y un punto negro jugaba en el sillón —era una cabeza—, que medio se distinguía entre las persianas. Seguí mirando y platicando por teléfono, hasta que miré como ella se montó en el punto negro. Alcancé a distinguirle una sonrisa, que trataba de acomodarse. Me hizo dudar de mis percepciones, de sus dieciocho y sus padres, a los que nunca he visto, jamás existieron. No pude continuar la plática y pedí un segundo, en lo que miraba la ventana de enfrente y como se apagaba la luz.

3 comentarios ↓

#1 NiTa el 07.22.05 a las 7:56 pm

Eso se llama ‘voyeurismo’… jajaja, pero qué quemada se dio la mushasha, cambió toda la idea que tenías de ella en menos de una semana :)

#2 GalloMX el 07.23.05 a las 12:39 pm

Tú la miras por la ventana, yo la miro a través de tus letras… Yo no tengo vecinas o por lo menos no las he visto, ahora que lo recuerdo, tengo un vecino que junto con su esposa me saludan muy amables los dos, ellos saben mi nombre, seguro algún día me dijeron sus nombres, soy un mal vecino…

#3 arboltsef el 07.25.05 a las 5:38 pm

NiTa: jajajaja, bueno, la verdad es que a mi solamente me había llamado la atención como la vecina (la nueva vecina, de aquél diario). Y así, poco a poco, nomás de verla un rato, me he estado formando juicios.

GalloMX: Nah, el buen vecino es un concepto que se inventaron los peregrinos. Ni te preocupes por ello.

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