Entradas escritas en Junio, 2005 ↓
Junio 21, 2005 — 1-2-3.
Escrito por Agustin Fest.
LET us go then, you and I,
When the evening is spread out against the sky
Like a patient etherised upon a table;
Let us go, through certain half-deserted streets,
The muttering retreats
Of restless nights in one-night cheap hotels
And sawdust restaurants with oyster-shells:
Streets that follow like a tedious argument
Of insidious intent
To lead you to an overwhelming question …
Oh, do not ask, “What is it?”
Let us go and make our visit.
—The Love Song of J. Alfred Prufrock, T. S. Eliot.
Lo hemos hecho un par de veces, aprovechando nuestra condición y nuestros kilómetros de distancia, de viajero frecuente en los autobuses de oriente. A veces pregunto si no nos estaremos deshumanizando, si no nos estaremos convirtiéndonos en máquinas. Otras veces, me pregunto si no será al revés, si no le estaremos dando algo de humanidad al código binario. ¿Quién lo sabe realmente? Mi fatalismo frecuente no habla bien de ello, pero cuando vivo el presente, cuando mis personas estan en tregua, no existe visión más hermosa que el de tus sábanas y el resultado del enigma que provocan tus sombras, tu cuarto oscuro, la noche en tu velo.
Cuándo vivía en casa, en una habitación que llamaba mía, te dejaba la cámara prendida hasta que irrumpiera el amanecer. De igual manera, a veces me permitías verte, escondiéndote entre las sábanas y relajando tu respiración, hasta que sólo se miraba la oscuridad y la silueta de tus labios, como un borrón amarillo maullando entre oscuridades —resoplando despacio—, durmiendo tranquilos sin un beso de medianoche que pudiera quebrar tu sueño. Cuando estábamos tan lejos, ese era uno de nuestros consuelos preferidos, ¿recuerdas? Nos admirábamos, como adultos jugando a niños enamorados, en nuestro momento más vulnerable, en dónde nadie nos guarda y nos cuida, en dónde una llorona esta lista para jalar los pies y las sirenas inundan con su aullido las calles, llevándose a descansar a los marineros más valientes, más estúpidos, de la ciudad.
Hoy te vi mientras dormías. Te movías como un niño inquieto buscando la aprobación de Morfeo. Incluso, la empatía sintió un par de patadas y te sonreí, sin que lo notaras. Un espectador mudo, un hombre que mira los infomerciales a las tres de la mañana, un niño solitario leyendo bajo las sábanas agotando las pilas de su lámpara. Y tú dormías, soñabas con céfiros, o con roble blancos, o con un sabor salado —después del movimiento— entre los labios. Soñabas conmigo, o con algún extraño que no conozco, o con Dios disfrazado de pirata. Y yo te miraba, tan enamorado de ti como cuando te buscaba en el día, mientras hablaba, mientras escuchaba música, mientras hacía bromas…
Vámonos entonces, tú y yo, a una noche de juerga mi amor, a conocer los restaurantes que nos hemos prometido, a jugar que hemos estado juntos desde siempre y que toda rutina es para romper las viejas rutinas. Vámonos entonces, tú y yo, mi amor… a dormir, cada uno a su cama, uniéndonos por esos pixeles acostumbrados a nosotros, a nuestras locuras, a nuestra distancia, a nuestra sed de mirar nuestras sombras, en la misma noche que nos une, pero en su espacio tan aparte. A soñar con otros, con un oso atroz, con nosotros, con Satán disfrazado de monaguillo, con los besos contados que nos hemos dado, con los caminos que vemos a través de la ventana cada vez que negamos los cables y reunimos los brazos.
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Junio 20, 2005 — Comics, Consumidor de Entretenimiento, Vida diaria, Video juegos.
Escrito por Agustin Fest.
Es la segunda vez que intento escribir este, la primera se perdió con un flush que hizo la computadora, de esos ruidosos, donde la música se queda en un loop de un segundo y se apaga el monitor. Nada más le faltaría un par de chispas para hacer de esto una reiniciada de caricatura. Y en el monitor estoy viendo a la Brenda más andrógina que haya visto en mi vida.
Hoy es una tarde de lunes. La tarde del primer día, donde te das cuenta que es inevitable y que te quedan otros cuatro días laborales. En este trabajo, puede que sean otros seís días. Y después, vuelves a empezar la cuenta de los días. Diferentes rostros en el monitor y diferente nombre en donde dice Proyecto. Es una tarde, en uno de esos días que no cuentas… el iTunes ya esta tocando un chorro de música nueva, porque me dio diarrea en el emule y puse un montón de Dance/House/Chill Out, esas madres que sólo a mí me gustan y que varios no consideran música.
En juegos, me he transportado al mundo controlado de Half Life 2. Gordon Freeman, el graduado del MIT y un tipo más duro que un marino espacial, se ha convertido en una especie de mesias en esta segunda parte. La resistencia habla de mí como si yo fuese un héroe y viejos compañeros de trabajo, en el Black Mesa, habían estado esperando mi regreso como si yo fuese Cristo renacido. Hasta el momento, me estan enseñando a utilizar la pistola de gravedad para aventar objetos. Quiero creer que el juguetito me ahorrará balas en el futuro.
En películas, por fin miré Batman Begins. Me gustó la película, pero esperaba más de Christopher Nolan (Memento). Gary Oldman como Gordon fue una de las mejores decisiones (y lo aseguro después de leer Batman: Year One [Y aquella pequeña saga de No Man’s Land {Es como leer Se7en, adaptada al universo de Batman}], donde han convertido al personaje de Gordon en uno más activo). Christian Bale estuvo bien y aún no comprendo que hace, exáctamente, el personaje de Katie Holmes ahí. Una de las decisiones que celebro, es que hayan iniciado con Carmine… sin embargo, ¿qué hace el personaje de Katie Homes ahí? También me gustó que incluyeran a Lucius Fox (Morgan Freeman), quien es un personaje básico en el universo de Batman… ¿Katie Holmes? Pero estuvo bien, fue suficiente para el consumidor de entretenimiento habitual, para el que se divierte, para quien no creció con Batman. Igual de suficiente que las películas de Spiderman y de los X-Men. Definitivamente, no cambio a Christopher Nolan por Tim Burton, aún por su idiota decisión de matar al Guasón y al Pingüino.
La mejor película de comics hasta el momento, como me comentó el Portero, es Sin City.
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Junio 18, 2005 — Asceta, BOB, Familia.
Escrito por Agustin Fest.
—Es la tregua, Tsef Thaed —asintió Bob, andaba un poco sonrojado. No sé que le ha dado por beber brandy.
—Es que así digiero mejor —respondió Bob, adivinando mi pregunta o leyendo mi mente… pinche cacto raro—, la carne.
En fin. Yo crecí con tres tíos (hoy obviaré a las tías, espero que con su perdón, porque ellas me leen de vez en cuando, o tal vez diario). A falta de padre, tuve tres modelos a seguir… uno bien fiestero, bien responsabel y tranquilo en casa, otro bien sarcástico, muy informado y el genio de la familia, y otro que me abrió las puertas al conocimiento underground, así como a las ganas de aprender e investigar las alternativas. Me gusta pensar que mucho de mi personalidad es un coctel de ellos tres. Salí con ellos a un barcito, a comer y a beber coca cola (porque yo casi no bebo). Me tomé una cerveza y nada más, hace mucho que dejé mi etapa de ponerme como vaca babosa. Aún me recuerdo sentadote en el piso, con la quinta ballena/caguama del día, mirando a la gente pasar y señalarme, preguntándome—: ¿Estás bien Árbol?
Era bien aguantador en ese entonces. Hoy, ya bebo como señorita fresa (sifrina, dicen en Venezuela) recién iniciada al menester del alcohol… con poquito y ando dando las nalgas.
—Los placeres de la carne —musitó Bob—. ¿Mañana podemos salir al parque? Ya sabes, como a las dos o tres de la tarde, cuando los niñitos esten jugando. ¿Si, si, si?
—Estoy tratando de escribir. Cállate.
—Hic —dijo Bob, sarcástico—. Un gato… puede ser un gato. ¿A qué sabrán los gatos?
Y bueno, esa etapa de desenfreno y hedonismo, me llevó a platicar con Jorge y desde entonces, hace cinco años, trabajo en el fantabulástico mundo fashion de los comerciales para TV.
Platiqué con mis tíos y regresaré a vivir con ellos porque mi hermano regresa a México. Me contaron planes de que tienen el crédito para una casa, de que dejarán el viejo, grande y feo departamento, de que le pagarán a mi hermano la misma preparatoria donde estudié yo y aprendí unos cuantos modales y unos cuantos valores morales. Yo me conformo con que aprenda a ser honesto consigo mismo… y también que aprenda algo de ortografía, porque el cabrón luego me sale con unas palabras inventadas y unas licencias poéticas, que me dan ganas de aventarlo por la ventana.
Ahora que estoy viviendo mi tregua… me gustaría regresar con mi familia.
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Junio 17, 2005 — BOB, Casting, Dialogo.
Escrito por Agustin Fest.
Casting de promocional contra la violencia intrafamiliar. Yum yum. De mis preferidos. Es de esos castings donde los hombres gritan y las mujeres lloran. Hasta a Bob se le estremecen las espinas, pero, como ya es su costumbre, se ha quedado callado, sin opinar nada al respecto. A mi me ponen de nervios esos castings, me recuerdan mis clases de actuación y esos episodios de sensibilización. Nunca fui buen actor, porque no soy una persona muy abierta o muy expresiva. Puedo improvisar, pero de manera mediocre e igual y puedo sorprender, pero tengo que tener … um … chispa en ese instante. Recuerdo que Alicia (la profesora) nos decía—: Un actor no puede esperar a la inspiración, así como la esperan los escritores o los pintores, incluso los músicos, no… un actor tiene que estar inspirado para su función a las siete de la mañana después del último ensayo que se dio a las cuatro (de la mañana).
Puede que sea así.
…
Entonces, Bob [mi cacto] abrió la boca y dejó salir otro hueso blanco. Me le quedé mirando durante largo rato y él sonrió, de lado, alzó un par de espinas, como emulando a un pícaro que acaban de cachar en la travesura.
—Llevó demasiado tiempo…
—¿Qué carajos te comiste cabrón? ¡Dijiste que no lo volverías a hacer! —Honestamente, creí que no hablaba por el calor.
—Digamos que… —dijo Bob y sacó una botella de Brandy, se sirvió una copa, se la bebió tranquilo, como todo un Lord Inglés—. Digamos que no sólo a Michael Jackson le gustan los niños.
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Junio 16, 2005 — otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Saludos.
Como Zónico lo compartió a los jueces (por e-mail, si otros jueces leen esto, no es obligatorio hacerlo), pienso hacer lo mismo.
Mis votos se hicieron basándome en fotos, más que nada, porque me leí los cuestionarios (no pienso comentarlos) y me dieron ganas de aventar por la ventana a más de una. Como trabajo en medios (el mamón) y luego en Casting (el mamón doble), según yo eso me da voz y voto para elegir algo estéticamente y comercialmente agradable (el mamón triple). Aunque traté de enfocarme en una cosa (la capacidad de succión, para Miss Lolipop, por ejemplo), no se me iba de la mente la geta de mustia de alguna o la valentía de otras. Sin más choros y excusas por mis votos, ahí voy:
Yo, el juez Arboltsef del Blog: Árbol de los Mil nombres, voto de la siguiente manera:
Mi voto para Miss Lolipop es para: Divina (aunque Slayerstorm, hummmm, esa paleta netamente mexicana me hizo dudar).
Mi voto para Miss Angel es para: Luz de escenario (Vamos Zónico, yo sé que lo de la trova [yo también odio la trova y también odio admitirlo, pero es tan pegajosa que cuando la escucho y me la sé, la canto] y los besos y florecitas pa todos provoca escalofríos, pero pues, tiene cara de angelito). Pensaba votar por Cuarto Violáceo, pero ella no mandó cuestionario.
Mi voto para Miss Bubis es para La Ceci (este fue difícil, entre la Puppe y La Ceci. Pero me di una vuelta por el blog erótico de la Ceci y también me gustó su cuestionario).
Mi voto para Miss Derriere es para: Cute Angel (este también fue difícil, pero esa foto en Big Blogger es inolvidable).
Mi voto para MISS BLOGUITA 2005 es para: Slayerstorm. De todos los cuestionarios, fue el único que me provocó una erección.
Ajem, ya en serio…
Se me hizo la más agradable, la que menos faltas de ortografía tenía (crecí con un trauma por cuidar lo más posible la ortografía), ya sé, escribió en rosa, pero a mi juicio, fue la más honesta para participar en Miss Bloguita. Me chocaron la antipatía y las mamonerías de algunas, eso que lo dejen para su blog.
En general, me gustó como se manejó Slayerstorm y es la única que me llamó la atención, completamente.
Y si se puede, dos menciones honoríficas
Miss Contorsionista y Miss Material Extra: Marina. (jajajaja)
Señorita Vientre Increíble: Pukita.
También basé mis votos en su comportamiento público (o ausencia de) a la crítica de Sardina.
Felicidades a Mario, por su iniciativa y por su coordinación en el proyecto. Y felicidades a las concursantes, que se atrevieron a concursar.
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Junio 16, 2005 — Asceta, Niño viejo.
Escrito por Agustin Fest.
Burkina Faso, el país desde donde se escribe conversaciones ajenas.
Hoy tocaré un tema personal (¿otra vez?), estan invitados a cerrar este blog e irse a otro. Y si no, pues ya qué pinche Árbol, a ver con que mamada sales ahora.
Casi en tres años de blog, gané muchos lectores, perdí otro cuantos, fui blogstar una breve temporada, también me convertí en una especie de lectura obligatoria para jóvenes mexicanos que recién empezaban en esto y después fui rechazado, por sus motivos o porque acabé cayéndoles mal, o porque me superaron. Eso nos sucede a todos eventualmente, ¿no es cierto? Y entre más tiempo nos dediquemos a escribir en un blog y nos dediquemos a involucrarnos en la comunidad… es más seguro que pasemos por esas etapas. Yo me he saltado una que es cerrar el Árbol de los Mil Nombres para regresar gracias a los comentarios alentadores que me obliguen a tomar otra vez el teclado… pero bleh, me gusta y respeto esto demasiado como para hacerlo. No me canso de decirlo—: El día que cierre el árbol, será definitivo.
En esta etapa del blog, me he dedicado a ser un diarista. Hubo otra en la que me dediqué a Jaramillo, otra a Simón Dor. Hubo etapas de ficción constante, de escribir un cuento al día. Cecilia marcó todo el primer año y cuando resolví ese fantasma, Sol María se fusionó con mi vida personal. El vivir solo, el ser independiente, los problemas con mi jefa. Cuando se fue mi hermano a vivir a otro estado, las raras veces que escribo de mi padre para no olvidarme de buscarle y la muerte de mi abuela. Vaya… quien me haya soportado durante uno o dos años, ya se habrá dado cuenta de por qué “Mil Nombres”.
También, aquellos lectores que ya lleven rato leyéndome, no sé porque descabellada razón (alcen la mano y digan yo, sin miedo), han llegado a saber de mi vida más de lo que yo sé. Aunque también me he ocupado escribir mucho de ficción en los días cotidianos, así que no aseguro que lo sepan todo o que no les esté engañando tan sólo por el simple placer de hacerlo o porque me gusta disfrazar la realidad a mi antojo. Un buen diarista nunca te dirá la verdad. Acéptalo. Me he preocupado por mantenerme alejado de la gente que me lee por la simple razón de que no puedo entregarlo todo. Además, se rompería cierto encanto, si es que hay. En esta etapa, sin embargo, he procurado más a los nuevos lectores, que resultan ser compas que conozco frente a frente.
Y ya, me separé del tema, no sé porque razón se me hizo importante desarrollar acerca de las etapas de este diario y sus motivos, el motivo de ser de este escritor. Alguna razón debo de tener o la libertad de tener un blog, ¿de veras importa?
La cosa es que, estoy viviendo mi tregua. Esta es una etapa tranquila en mi vida, tal vez no sea interesante en el blog, pero lo es en mi vida y ya. Quisiera compartírselos. He descubierto, después de casi tres años de escribirlo, que no soy un super héroe, que no puedo cubrir todos los mínimos (casi llegando a perfectos) que tengo en mi cabeza y que, aunque me falta tacto para decir las cosas y aún soy un seco de mierda, estoy aprendiendo una de las tantas virtudes del avatar (en honor a aquel cuaderno azul, escrito por un pendejo argentino). La humildad (mu, como la vaca) me ha servido para ser menos neuras y convertirme en un ser dócil en esta sociedad (no sé cuanto durará, pero me parece divertido desde aquí). Es un contraste enorme con el primer año del blog, es una contradicción enorme contra aquel mocoso que creía que sería descubierto como el próximo escritor mexicano y que tenía en sus manos, la sabiduría que le faltaba a toda la gente a su alrededor.
Ojalá existiera una máquina en el tiempo para poder verlo frente a frente. Quisiera aventar a ese Árbol de los Mil Nombres por la ventana, orinarle en la jeta y meterlo al horno de microondas. Quisiera decirle—: Te tengo una noticia, serás yo y yo, estoy muy tranquilo con mi vida, ¿cómo ves cabrón? Pero bleh, una persona nunca acaba de madurar y estoy seguro que en ese entonces no me habría escuchado.
Es mi tregua. Más tarde, no sé, tal vez en dos o tres años, en once o veintiuno, vuelva a poseer en mis manos la sabiduría que les falta a todos ustedes (piiiichi mammóoooon!!!).
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Junio 14, 2005 — BOB, Fractal Chaos, Lector, Paranoidefobico.
Escrito por Agustin Fest.
Cuando pienso en la literatura, se me ocurre que es lo más triste que puede haber. No sé explicar por qué. Es cierto que también reímos, reflexionamos, crecemos, soñamos y tanto más con lo que leemos. Pero a mí, cuando me mencionan un libro, o tal vez poesía, cuando me platican de algo que leyeron, me da nostalgia por aquel tiempo de libros que platican. Se le ve en los ojos al interlocutor, en como mueve animado o animada las manos, en como relata la historia a su manera y me da nostalgia por él (o por ella) y por mí. No sé por qué, no lo puedo explicar, no puedo decirle que ese libro que ha leído, en el momento que lo leyó, era el indicado… que podría releerlo pero que no le provocaría lo mismo.
La literatura es como cuando lees Rayuela por primera vez. Yo recuerdo que cuando lo terminé, me encerré en algún lugar a llorar por Oliveira. Si él nunca se animó, bien podía hacerlo yo. El efecto fue tal, que en ese momento yo sentía que era Oliveira y que estaba tan encerrado, tan abandonado, tan sordo como él. Y después, habré leído Rayuela una segunda y una tercera vez, y descubrí que se había convertido en un viejo contando una historia tan añeja como él. Una historia agradable y reconfortante, una historia que no se olvida. Pero no me provocó el mismo efecto que la primera vez que lo leí y aunque recordé la historia, y anoté en su portada la página de diversos pasajes que me gustaron… extrañé aquel momento en que lloré por Horacio. Lo único que se le ocurre, a mi mente supersticiosa, es que leí Rayuela en un momento destinado, en un momento cumbre. ¿Quién sabe? ¿Importa?
Sei Shônagon debería saber cuan triste es la literatura.

Cucaracha. Y además de la cucaracha, estoy teniendo un dejá vù en este instante, algo que ver con Star Wars, pero bleh… después de esa oración sin sentido, vámonos a lo que sigue.
Ayer, Bob fue atacado por una cucaracha en su casa. Como el pobre monín puoso no quiere decir nada para disfrutar bien el calor… no me avisó que tenía una de esos extraterrestres invadiendo su propiedad privada. E hizo bien, porque cuando la descubrí, lo único que pude hacer fue respirar profundamente, abandonar el cuarto y pedirle al hombre de la casa que la matara.
Como me dan miedo esas chingaderas… de veras.
Ya van dos encuentros con dos de esas madresotas… entre el calor, entre que hay coladeras por aquí cerca y el jardincito en medio de la casa…
Pinches cucarachas.
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Junio 13, 2005 — Sensitivo, divier-tt.
Escrito por Agustin Fest.
Sibamuto es una planta que al ser aplicada vía anal, da urticaria.
Yo no lo sé, me han contado.
Una lectora casual de este humilde blog, que hace poco me agregó al messenger, me hizo la observación de que mi blog es algo sexoso. En ese momento me quedé pensando—: Mi blog no es sexoso. Entonces entré y releí los últimos textos (con tal de no llamarles co-chi-na-das) y si, hay numerosas referencias al sexo, lo cual, me dejó muy preocupado. ¿De veras (deveritas, deveritas), es el sexo en lo único que pienso (aparte de lo preocupado que estoy por mi entorno social y de que a Bob no le falte agua)? Asentí lentamente y me di cuenta que si yo fuera padre de una hija, y si esa hija leyera mi blog, se lo prohibiría terminantemente.
—¿Por qué lees a ese apático social, enfermo degenerado, qué habla con su cacto? —eso le preguntaría para proceder, después de sus excusas insulsas que no escucharía por ser su padre, a prohibírselo.
Mi blog no es sexoso, le dije a la lectora casual, después me releí, le di click a su ventanita, suspiré derrotado y le agregué—: Bueno, si, me da por temporadas.
Pichi Manuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu-ela.
MXS Radio —> hoy… no se por qué, transmito en la radio del clan de MXS, por si quieren escucharlo… a las diez de la noche del distrito.
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Junio 10, 2005 — BOB, Casting, Consumidor de Entretenimiento, Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
Ella tiene cascabeles en el brazo izquierdo. O eso, o exageró en el número de pulseras de plata. Esta fea. Lleva minifalda y no hace bien el casting. Se atreve, además, a hacer el casting en traje de baño.
La gente que hace casting, sea bonita o fea, no puede creer que sea fea. Los que saben que son bonitos y se la creen, puta, para bajarlos de su nube esta cabrón. La bronca no es esa, porque finalmente eso se arregla ignorándoles vilmente… el problema es cuando creen que su belleza vale más dinero que lo que la productora esta dispuesta a pagar. Algunos se pasan, subiéndole hasta un 50% al presupuesto original… lo cual es aceptable en el caso de las chicas que saldrían en bikini en el comercial (un close up de su nalga con un tatuaje falso), y si, el presupuesto es muy bajo… pero cuando son chavos, pues les tengo una noticia—: No son los únicos. Hay otros leves, que sólo suben mil o dos mil pesos más (Esos me caen bien, piden algo respetable y si tienen suerte, se salen con la suya).
¿Qué es Veirens?
Es un casting horrible y digo horrible, no por la cámara, no por la cantidad de gente o por el presupuesto bajo. Es un casting horrible porque se supone que es cómico. Llevo ciento veinte personas, todas haciendo la misma rutina—: Gritan como si estuvieran en el estadio, la tonadita de “¿Cómo no te voy a querer?”, con la letra un poco cambiada para servir al monstruo corporativo que se publicita en este comercial que pretenderá ser chistoso e irreverente. Para mi, el chiste se perdió hace cien personas. Las ridiculeces que hace la gente por dinero, comentó Johnny y es cierto. Si lo dudan, algún día verán un casting y comprobarán —entre divertidos y angustiados— que tan bajo podemos caer.
El calor y los gritos, hacen de esta sala de edición digna de alguna fotografía de tortura china, en blanco y negro, en algún departamento podrido de Paris.
¿Y el monín puoso? Bob esta en silencio, apuesto que esta disfrutando el calor, apuesto que no desea romper el recuerdo de su calurosa tierra natal con palabras necias, redundantes e imbéciles. Bob esta sonriendo, con los ojos cerrados y las espinas reposando. Bob esta en casa.
Y yo asándome en este pinche infierno.
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Junio 10, 2005 — Musas, No Fumar, Sensitivo, Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
—Pus… ya sin chela y sin cigarros… —dicho popular que aplica cuando uno piensa en realizar una acción, al no tener o poder hacer algo con los sujetos antes citados.
Por ejemplo, cuando uno ve a una mujer, ni guapa, ni fea, y esta uno en la fiesta del barrio (che galán de balneario), uno puede escuchar el “sin chela y sin cigarros”, que quiere decir—: Pues sólo si me acabo lo otro.
Y ahorita me acordé porque se me acabaron los cigarros. Acabo de darme una vuelta por todo Carrillo Casting, buscando algún cigarro expatriado y encontré dos cosas muy interesantes—: Un cigarro solitario en una cajetilla de Marlboro y una cajetilla bien cerradita de las nuevas de Faros. Suspiré tristemente, lo que yo buscaba era un cigarro abandonado, uno que no tuviera dueño, uno que no estuviera encerrado en sus respectivos cajones. Lo que yo buscaba era un mercenario, no un ejército. Acto seguido, me di una vuelta por el pasillo y la sala de espera y mis ojos se fueron instintivamente a los ceniceros. Miré las bachas, y como siempre que se me acaban los cigarros, pensé lo siguiente—: A ver cuál de estas se ve apetito… ay no mames, cálmate pinche adicto.
Nunca me he atrevido a fumarme una de esas.
Ya habiendo mencionado mujeres, nunca he tenido queveres con una mujer voluptuosa. He tenido mujeres cuyos senos son tamaño normal, que caben perfectamente en la palma de la mano (como decían los griegos) y también con mujeres que carecen de ese atributo. Nunca me ha llamado tanto la atención el exceso de esa parte en particular. O sea, si pasa por mi mente —como todo hombre heterosexual mexicano— el querer ahogarme en unos senos voluptuosos y acabar con una sonrisa azulosa-moradita, pero nah.
Mis relaciones han sido con mujeres nalgonas, piernudas o caderonas. ¡Qué delicia!
Cuando estudié teatro un tiempo (antes de trabajar en casting), hice un ejercicio muy personal para eliminar un poco la timidez con las mujeres. Siempre fui muy tímido con ellas (y sigo siéndolo, pero al menos puedo disimularlo más o puedo superarlo pronto en una plática frente a frente, siempre y cuando la mujer me guste). Y no se diga si una mujer hiciera el primer avance, entonces me cerraba totalmente, aún me acuerdo de una chava de cabello corto, muy blanca, de una sonrisa muy pícara, que se me quedó viendo durante un buen rato, mientras ayudaba a sus papás a meter cosas en el estacionamiento de un Price Costco. Me acuerdo de como me sonrió, de como me invitó con la mirada y yo nada más me quedé pasmado, pensando—: ¿Ah chingá, yo?
Una mujer podía notar a veinte kilómetros de distancia cuando me gustaba tan sólo con mirar el color de mi cara. Así que me dediqué, para eliminar esa timidez, a platicar con desconocidas en la calle. Desconocidas de mi edad, que estuvieran bonitas y feas. El primero de esos ejercicios… fue una chavita que estaba esperando algo a cinco minutos de mi ex-casa, afuera del metro San Antonio. Toda la tarde nos la pasamos yendo de un lugar a otro, incluso conocí a su mamá y a su hermana pequeña, que tenían una cita con el dentista. Me presentó como un amigo de la escuela y la señora, mirándome dudosa, tratando de recordar mi nombre en las conversaciones.
Nuestro encuentro terminó a las siete de la noche, cuando el novio, je, llegó por ella.
Lo mejor fue cuando ella me lo presentó como un amigo. (Era el novio o el prospecto más fuerte, nada más le vi la jeta de mustio cuando me descubrió con ella).
El único de esos ejercicios que funcionó sexualmente fue el de la chavita que estudiaba ballet… eso fue tormentoso, pero vamos… piernas que haya disfrutado apretar y acariciar tanto como esas, a esa edad tan joven… claro que me acuerdo más del paraíso y no del infierno. Para mi fue un triunfo en mis ejercicios mamucos…
No.
No iré por esos cigarros que no son míos.
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Junio 9, 2005 — otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Salvador Leal me pasó este… y si, pareciera que Junio es el mes del meme (Ahí ta, pa que no vuelvan a preguntar que chingados es un meme).
¿Cuál es tu blog favorito y por qué?
¿El preferido de los preferidos? Yo creo que es 4colors, siempre me ha gustado su manera de escribir, el humor que utiliza para expresar su cotidianidad. Me ha gustado que es constante, que es honesto, que tiene memoria de lo que ha escrito, como de repente hace referencias a posts pasados y eso crea en sí, un pequeño mundo en el cual, si eres lector regular, estas inmerso… pero también es fácil de leer si apenas empiezas. La primera vez que le leí, me quedé enganchado.
Es un blog de una vida diaria y muy honesto, es de los que más me gustan.
¿Cuál es el mejor post que has leído?
Caray, han sido varios, pero no diría que son los “mejores”. Honestamente, no recuerdo ninguno que me haya gustado muchísimo. Igual que con la lectura, me gustan los posts que me obliguen a crear y de esos, ha habido muy pocos. No hay ningún post que haya sido memorable para mi, porque me haya obligado a escribir algo aquí o en algún cuaderno. Hay muchos que me entretienen, que me provocan carcajadas o pueden llegar a conmoverme. Evito los posts que me deprimen, a menos que me enganchen y sea demasiado tarde… entonces siento una empatía con el autor.
Hay uno que recuerdo, que me dejó algo: Circo, escrito por el Perikueto.
Nombra tres blogs que según tú deberían ser sujetos a la explosión de una bomba, abandonados por su autor, o sencillamente borrados de la web.
Si no me gusta un blog, no lo leo y ya.
Nombra tres personajes muertos de quienes te gustaría leer un blog.
Gandhi, Cristo y Hitler —respuesta de niño que quiere parecer inteligente.
Michael Ende.
James Joyce.
Juan Carlos Onetti
Y si me permiten agregar otros tres, pues ya qué, pinche árbol mamón, serían estos:
José Agustín.
Samuel Beckett.
Julio Cortázar.
Otros tres y ya, lo prometo.
Jorge Luis Borges.
William Blake.
Marilyn Monroe.
Ajem.
Ernesto Cardenal. —> No esta muerto, pero me gustaría leerlo.
Y ya, me la mamé. Francamente, no me imagino si a alguno de esos escritores les hubiera gustado tener un blog, pero de haberlo hecho, hubiera sido lector regular. Ya sé, ¿qué chingados hace Marilyn Monroe ahí? Ni yo lo sé, pero me hubiera gustado conocerle.
Tres temas que deberían ser más tocados por los bloggers.
Ninguno en especial, ahí si… siempre y cuando escriban bien. Que me entretengan, que me provoquen una reacción emotiva o física, que me informen o que escriban cosas que seguramente no leería si no fuera por como lo escriben… es más que bienvenido.
Oh esperen, si hay un tema.
Sexo. (Sólo aplica a bloggers femeninas)
Sexo. (No poesía erótica, the big cochinada itself).
Sexo. (Sin miedo, eso de esconderlo o adornarlo, puagh).
Yey. (a)
Cinco personas a quienes pasas este batón.
El Portero.
Axel Valdez.
Divinos Pecaditos (regresándote el favor comadre :P)
Ministry
Edilberto Aldán
Y si tú lees esto aquí, de pura casualidad, y quieres contestarlo… adelante. Los cinco de allá arriba son obligatorios (¡A huevo!), pero tú puedes ser opcional. (Si puedes hacerlo de una vez, pues qué mejor).
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Junio 8, 2005 — BOB, Fractal Chaos, Niño viejo, Nostalgico.
Escrito por Agustin Fest.
La sala de edición esta hirviendo y no es porque tenga una nena preciosa masajeándome la espalda, hablándome bonito al oido, desabrochándome los jeans y sonriendo pícaramente. Tampoco es porque trabaje en una olla del tamaño de un estadio calentándose sobre una estufa que a nuestra diminuta perspectiva, parecería una fábrica industrial, dentro de la casa de algún gigante con cara de pocos amigos (pero con un corazón bondadoso, dice Bob sonriente).
No es nada de eso. Sencillamente es el sol, es la temporada, es el calor, es la contaminación y el efecto invernadero.
Tal vez no firmaron el protocolo de Kyoto a tiempo. Tal vez, algún marino espacial no evitó que la UAC abriera las puertas del infierno. Tal vez la empresa de los congelados, la que ha contratado a un chingo de monos y les ha puesto un uniforme azul para que paseen con sus hieleras en los cruceros, tuvieron tan buenas ganancias que pudieron comprar una máquina que altere el clima. La vida no es poco ética, somos nosotros, ¿y eso qué? Nosotros también inventamos la ética, lástima que la naturaleza no se deje enseñar tan bien como nosotros.
Hace calor.
Ayer miraba las fotos del niño ese… todo eso esta muy atrás, en el tiempo. Casi un cuarto de siglo. Miro el rostro de mi madre y pienso en ella, me pregunto si ella habrá intuido —en ese entonces— nuestra situación actual. ¿Qué tanto habrá pensado al tener a ese monín, con la piyama de Rosita Fresita? Quien sabe, de lo que si estoy seguro es que el monín ese sonreía mucho para la cámara. Sé que ella tomó la mayoría de las fotos de ese primer cumpleaños. Lo sé porque a ella le encantaba tomar fotos. Su cámara era una reflex (Canon), hermosa, con muchos botoncitos, con un lente grande. Era una cámara profesional. Me acuerdo que jugaba con ella de niño.
Extraño a mi familia, la de ese entonces.
No es cierto que todos extrañamos la niñez, no es cierto que todos tuvimos una infancia feliz. Desde que inventaron ese romance de la infancia, poco a poco se ha protegido más a los niños, nos hemos estado concientizando de ellos. Mi familia si fue consciente de mi niñez, sin mimarme demasiado, pero sin tratarme del nabo. Al mirar las fotos no puedo quejarme. Ya que me haya amargado después, ya fue enteramente mi decisión. Fue el resultado de mis propias decisiones, importantes y banales. Uno que otro evento de caos, pero bleh… uno se predispone a tomar las cosas, uno se predispone a aceptar el cambio. Soy de los que piensa que la vida es más divertida cuando uno la ve gris y le da sus colores de vez en cuando. Uno aprecia más la felicidad de esa forma.
Con este calor, yo creo que Bob se siente en casa.
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