Entradas escritas en Junio, 2005 ↓
Junio 30, 2005 — BOB.
Escrito por Agustin Fest.
Ya se marchó, no volverá
un buen guerrero no vuelve la vista atrás.
Ya se marchó, no volverá
bajando el río soñando con cruzar el mar
—El Guerrero, Enanitos Verdes.
Yo, Bob (el pinche cacto), he clavado madera, aluminio, unisel y cuanto sólido pueda servir para tapar puertas y ventanas, oh… sobre todo ventanas. He preparado unos letreros —ya clavados afuera, por supuesto— con una leyenda que dice: Eso les pasa por cagar encima de mi jaguar, pinches cuervos. Creo que me pasé de lanza con la mamá de los cuervitos… pero es que sólo así los gremlins voladores esos entienden… ay Dió, si me pasé…
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Junio 30, 2005 — Los cuervos.
Escrito por Agustin Fest.
Los cuervos…
ante Mamá Cuerva,
gravemente enferma.
Los cuervos
de todo el mundo,
de todos los negros
y azules existentes,
observaron desde los cables
de la Ciudad a México
a Mamá Cuerva reposar
su enfermedad mortal
en una estatua de Polanco.
Era un día triste para
Los cuervos.
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Junio 29, 2005 — BOB.
Escrito por Agustin Fest.
Mi nombre es Bob.
Y soy un cacto.
Tsef Thaed se ha ido por allá… fue a juntar su ropa para la prueba de vestuario (una camisa tipo polo, unos jeans, un pantalón de vestir, dos camisas de manga larga, dos playeras) y yo estoy aquí, una vez más, escribiendo. Es uno de esos días fríos e incómodos. ¿Qué le pasó al sol que hubo hacía unos días? Tsef Thaed acostumbra a escribir de su pasado… yo debiera hacer lo mismo, es lo pertinente para días nublados como estos, en una ciudad que tan sólo conoce los desiertos de concreto y los oasis de gente. De repente un día llegué aquí, me instalé y empecé a hacer mi voluntad, lo cual agradó a muchos y molestó a tantos. A la fecha sigue siendo así, donde mi cuidador me ofrece la oportunidad de expresarme sin censurarme.
No toda la vida fui un cacto. Antes de volverme verde y tener espinas, fui algo. Supongo que fui un ser humano. Hace poco recordé que tenía un jaguar (coche) en una bodega y que tengo una cuenta con muchísimo dinero, apuesto que robado y no sé de donde. También se que me gustan las rubias porque me recuerdan a alguien en especial. No sé a quien, pero el cabello amarillo y largo me provoca una reacción clorofílica difícil de explicar, más allá de la lujuria (aunque hay días soleados que estoy convencido que no es otra cosa). El karma, de igual manera, me está obligando a buscar a alguien… no sé quien exáctamente, pero alguien que me convirtió en lo que soy: un cacto.
Los días nublados me recuerdan una habitación de madera y un fonógrafo, tocando una pieza clásica. Me recuerdan a la noche y al brillo de las gotas de rocío con las lámparas. Los días nublados me recuerdan el calor que viene con una copa de brandy, el olor desagradable de un puro y un vestido blanco, ceñido. Los días nublados me recuerdan un ruido ensordecedor y el olor a carne quemada, combinado con pólvora. Y me recuerdan a mi mismo, sentado en un escritorio, observándolo todo con ojos que no sabía utilizar… una bolsa de plástico, una voz—: Todo lo que sea de él, deshazte de todo. Y un hombre, bigotón y borracho de cerveza, después, vendiéndome en un tianguis por diez pesos.
Bueno…
La verdad, no soy de los que vive en el pasado.
Y antes que recordar cualquier cosa, tengo el sacro deber de madrearme a unos pinches cuervos…
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Junio 28, 2005 — Amigos, Inexistente.
Escrito por Agustin Fest.
Ayer, mi amigo, el doctor caminante (ya anda haciendo su servicio social) y como mi hermano (del alma, no de familia) en la preparatoria esa (CUM [sin ligarlo a ningún contexto pornográfico, por favor]) me cagoteó por ir al Dr. Simi en vez de llamarle a él. Y tiene razón… uno de los consejos de esta vida moderna es: ten un amigo médico, ten un amigo abogado y ten un amigo mecánico, eso te ahorrará muchas cosas en la vida ($). Después de la cagotiza, procedió a preguntarme una serie de cosas respecto a mi estado de salud, dónde y qué me dolía, que medicinas me habían mandado a comprar y luego me señaló que, ciertamente, me habían visto la cara y que para la otra le llamara a él primero. Me quedé pensando… debió haberlo disfrutado bastante. Por lo regular, yo era quien siempre lo regañaba a él, o quien siempre le explicaba las cosas era yo. Es de las pocas veces que me ha podido regañar agusto.
Gracias amigo.
En fin, esta noche no andamos muy… prolíficos (mamón). Más bien, con ganas de contar nada, así que dejaremos un simple test acerca del Árbol de los Mil Nombres. Es una de esas cosas divertidas con las que uno puede perder el tiempo y pasárselo a sus amigos, a la novia. Ya saben, ponerle un cuatro y así comprobar qué tanta atención te ponen realmente. Aunque como este test se trata del blog en sí… entonces quien quiera puede contestarlo. Las preguntas no son muy difíciles.
So, anden a responder el test… considérenlo como el meme del día. Y ya que terminen chequen el puntaje. Vamos… las preguntas estan tan sencillas, que más de cincuenta si sacan.
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Junio 28, 2005 — Los cuervos.
Escrito por Agustin Fest.
Los cuervos…
de vez en cuando,
de cuando en vez,
van a las reuniones
de alcoholicos anónimos.
se sirven una copa,
beben, juegan domino,
se ríen.
Y aprovechando sus
sombras, juegan bromas.
Pasan volando enfrente
de las pobres almas
en desgracia,
(los alcohólicos anónimos)
oliendo a whisky,
a ron y a tequila.
Desde que los cuervos existen.
El delirium tremens prolifera.
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Junio 28, 2005 — BOB, Los cuervos.
Escrito por Agustin Fest.
Los cuervos,
miran una rubia
que camina.
Eso les sorprende.
Y les sorpende aún más
(que la rubia caminando),
verla agarrada de la mano
de un cacto.
(con un guante, para las espinas).
Los cuervos estan celosos.
El cacto miró a los cuervos,
los cuervos —educados—
regresaron la mirada.
Los ojos giraron, con el
movimiento
/
detenimiento
del otro.
Pronto correrá sangre y savia.
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Junio 28, 2005 — BOB.
Escrito por Agustin Fest.
Hola, soy Bob [el cacto], otra vez.
Ayer que paseaba con una rubia, porque me gustan las rubias, me encontré con unos pinches cuervos que se me quedaron mirando.
Y hoy, que revisé la bodega donde escondo mi Jaguar (porque yo, el cacto, si, el pinche cacto, tengo un Jaguar) encontré que estaba todo cagado.
Los cuervos quieren guerra… tendrán guerra.
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