—Hay un perro en la azotea —le comento a Bob—. Y lo peor de todo es que no es nuestro, no es de la oficina, no es de la casera… no, es de la prima de la casera, si… esa prima con la que tiene problemas legales por la casa desde hace unos cinco/diez años. Y así, de huevos, como pinche deus ex machina, hay un perro en la azotea que no deja de ladrar.
—¿A mi qué? Yo duermo aquí abajo.
—De ahora en adelante dormirás en la azotea.
—Hey… hey…
—Te chingas. Espera… ¿Los cactos duermen?
3 comentarios ↓
cada que leo algo relacionado al verbo chingar, me cae que me encanta eso tan mexicano!….el te jodes, nunca tendrá tanta fuerza!
saludox
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Los cactos duermen y sueñan con puerco espin´s
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Ves… por eso todos consideramos a Bob una persona… tu tienes la culpa… pero puedes hacerme caso con lo de la ventana… :D… (asi tu seras el unico jefe y señor de la casa de BB) voto de apoyo… lalala jajajaj
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