Bishubishu.

Lo peor que podías hacer en una fiesta, que recuerde en mi etapa de desmadre (universitario [en sistemas]), era coger (chingar, joder, follar, fornicar) con alguna morra… fuera una mamadita, una manuelita o un buen follón. Me acordé, no sé porque motivo… pero me acordé de a un cabrón que le decíamos el Gansito (por la sonrisa y la cara [para los non-mexicanos, es un pastelito con el dibujo de un gansito en la envoltura y en los comerciales decía—: Recuérdame]) y como nos sonreía desde su coche, nos señalaba —traviesamente— con una mano hacia abajo, y un cuate, llamado Sócrates, se asomó por la ventana. Él atestiguó que miró una masa de cabello moviéndose arriba y abajo. La chava quedó marcada y el alcohol, con algo de machismo, como no, nos obligó a reírnos de la situación. Igual le pasó a un cuate llamado Aldo, de ella me acuerdo que tenía buena pierna y unos dientes demasiado grandes. Lo malo es que compartíamos universidad así que, si sucedía algo, eras perseguido, clasificado y etiquetado… mientras que las mujeres nos tildaban de patanes, nosotros las tildábamos de fáciles. En los hombres, existía el lado de los escapistas (la mayoría), aquellos que obtenían lo que querían y desaparecían después del acto, se reincorporaban a la fiesta como si nada, mientras que una mujer les miraba con ojos asesinos y su lengua despedía fuego cuando hablaba con sus amigas… el otro lado, eran los que asumían su responsabilidad hasta que terminara la fiesta. Así que fungían el papel de relación recién adquirida (manitas bien sudadas y besitos con años de precedencia), hasta que estuvieran lo suficientemente sobrios para decirle a ella—: Es que fueron las chelas.

Y pues si mi vida… fueron las chelas.

Así que chamacos, y chamacas, evítense esas situaciones incómodas…


Johnny presenta (feliz cumpleaños al monín[sote de 1.93] venezolano):

CUANDO PROMETEO, uno de los titanes, creó la raza humana, Zeus se mostró enormemente celoso de su hazaña y ordenó a Hefesto que formara a una mujer, para dársela como premio por sus labores a Prometeo, pero también como forma de sentirse superior a él. Hefesto modeló arcilla y consiguió crear a dicha mujer, llamada Pandora. Pandora nació con una enorme belleza y todos los dioses quedaron prendados de su hermosura, colmándola de dones. Atenea le concedió sabiduría, Hermes le dio elocuencia y Apolo dotes para la música.

ZEUS POR SU PARTE, añadió a todos estos presentes una hermosa caja, que se suponía contenía inmensos bienes y presentes para Prometeo, pero, con todo, ordenó a Pandora que no la abriera bajo ningún concepto, lo que ella prometió a pesar de su curiosidad.

FUE ASI ENTONCES como Pandora y su caja fueron ofrecidas a Prometeo, quien, astuto y precavido rechazó a ambas y le indicó a su hermano Epimeteo que, como había hecho él, desconfiara de cualquier regalo de Zeus. Sin embargo, Epimeteo se enamoró locamente de Pandora nada más verla y se desposó con ella aceptando la caja como dote. Entonces, Epimeteo, de una ávida curiosidad, abrió la caja, de la que no salieron más que horribles males, enfermedades, guerras, hambres y otras calamidades. Horrorizado, intentó cerrarla, pero sólo consiguió retener dentro la esperanza, que ayuda desde entonces a todos los hombres a soportar los males de la caja de Pandora, extendidos por toda la faz de la Tierra.

—Eso me lo pasó él para que lo posteara, le gustan los mitos griegos y le gusta tener recolección de ellos… cualquier comentario será bien recibido.

2 comentarios ↓

#1 RURU el 05.03.05 a las 4:09 am

holaa, pues bueno ,no esta nada mal eso de leer a los giregos ,,, tiene su ..yo en su tiempo los lei y los disfrute ,, saludos a bob , jejejej besitos

[Reply]

#2 Doble (Daedalus) el 05.03.05 a las 7:37 am

Ese mito siempre me ha llamado la atención. De la caja de Pandora salen “horribles males, enfermedades, guerras, hambres y otras calamidades”: De tal modo, el único mal que no sale de esa caja es la esperanza… ¡Está para pensarse! ¿No? Un saludo, Don Árbol.

[Reply]

Deja un comentario