Entradas escritas en Febrero, 2005 ↓

Sin pasiones

So… viernes en la noche, si… es viernes en la noche.

Los cigarros ya subieron a diecinueve pesos, según el Superama. El señor de la tiendita no tardará en subir el precio. Un galón de leche Lala cuesta treinta y un pesos —Superama— y si es La Suiza, sale tres pesos más barata. El pan de caja, sale en quince pesos y que me laven la ropa, entre cuarenta y cincuenta pesos (porque he estado llevando menos ropa a lavar). Una coca de seiscientos sale en seis pesos, en el Oxxo cuesta seis cincuenta. Un kilo de duraznos —Superama— sale en veintiseis pesos y dos kilos de mandarina —Mercadito—, me costó doce pesos. Comer con Mary cuesta treinta pesos (siete pesos más, si pido refresco) y en la escuela, el precio varía: tacos de canasta doce pesos, torta de milanesa con quesillo dieciseis pesos. Los cigarros ya subieron a diecinueve pesos.

No hay trabajo en Carrillo Casting, llevamos un mes así. Ya he escuchado varias veces a alguien decir: “De repente nos van a caer todos, uno tras otro y POW POW POW, no podremos dejar de trabajar”. Si, esa era una regla general, cuando no teníamos trabajo durante una semana o semana y media. Han estado cayendo proyectos pequeños que a los dos días se cancelan. Son suficientes para darle fé al optimista o al zángano. Algo esta sucediendo con la publicidad en México. Probablemente muchas agencias de publicidad ya optaron por trabajar en Argentina y no los culpo, allá esta saliendo hasta tres veces más barato. La gente de allá es más atractiva, más europea, más bonita, más comercialera.

Bue, después de todo lo que ha sucedido estos últimos dos años, creo que ya no puedo caer más. Me prometí este semestre (escolar) para continuar trabajando aquí y si la situación no mejora, entonces dejaré este trabajo y le pediré posada a mis tíos. Me amarga un poco ver a tanto chamaco mantenido, con el tiempo de estudiar y presentarse a sus reuniones bohemias para presumir la poesía que han leído y para degustar vino mientras escuchan la presentación de un libro. Me gustaría ser un chamaco mantenido. Después de un mes sin trabajo, me doy cuenta que eso sucederá antes de lo que yo pensaba. Lo malo de eso es que cedería uno que otro placer sencillo, como salir a caminar a las dos de la mañana, recibir visitas, tardarme menos tiempo para ir a cualquier lugar… la Narvarte es maravillosamente céntrica.

No tendría Internet, no mucho… y vaya que el Internet se ha vuelto, no sólo un placer, sino indispensable: en él encuentro muchas cosas concernientes a mis lecturas, incluso libros que no venden en México o que no tengo dinero para comprarlos. No es broma. Si me tuvieran que clasificar, si no tuviera trabajo para pagarme lo básico, sería clase baja. Ni siquiera clase media baja. Que tenga acceso a las herramientas y un poco de educación, que se buscar lo que necesito sin pagar un quinto, es distinto. Mi única meta, ahorita, es esperar esos seis meses y poner mi vida actual en la balanza para hacer otro cambio.

También tendría que abandonar mi independencia.

Sin embargo, terminaría mi carrera seis meses antes de lo que he calculado.

He pensado en conseguir otro trabajo que me pague más, pero eso es una falacia, un trabajo que me pague más pediría un horario de tiempo completo. Me pediría tiempo que tendría que arrebatarle a la escuela y mi carrera, igual que todas, está hecha pensando en hace veinte años. La mayoría de los chavillos que se largaban de su casa y se ponían a trabajar, lo hacían porque era un reto en su juventud, no una necesidad. Además, hace veinte años, o diez, México no estaba tan jodido. Recuerdo a un profesor que nos comentaba que su sueldo le alcanzaba para ahorrar un poco e irse de vacaciones a Europa, cada año.

El sueño mamuco de todo bloggero es que un millonario excéntrico le lea y le regale un millón de pesos porque le gustaron sus escritos. ¿A poco no? Piensen en ello, sería maravilloso que Carlos Slim entrara un día a sus blogs y leyera algo que le gustó, que diga “woooooooooow, me hizo sonreír” y que saque la chequera y en la madre. Por supuesto que es un cuento de hadas, no me miren feo, alguna vez se me ocurrió esa babosada y me hizo reír durante un día en el que estaba bastante estresado. Es obvio que Slim, o cualquier otro millonario, no haría eso… son millonarios (en parte) porque saben reservarse esos impulsos y porque no ocupan su tiempo en leer blogs.

Hablé con la familia de mi padre. Con su hermana mayor, Imelda. El sábado (o domingo) pasado hablé con ella y fue una sorpresa, para ella pues, porque nunca habían negado mi existencia pero pensaban que nunca me comunicaría. Pues… sorpresa, sorpresa. Le di mis números de teléfono para que se los de a él, a ver si decide comunicarse. Me habló el lunes para preguntarme cosas: que como era, que en que trabajaba, que si creía en Dios y después de las respuestas, me dijo que no ha hablado con él, que prefiere hacerlo de frente. Se me hizo tierno su gesto, la sentí como si fuera una tía. Cuando comenté esto con mi familia, la de toda la vida, dijeron que era interesante… la búsqueda de las raíces. Ellos sufrieron lo mismo, a su manera, y con mayor razón no saben que decirme o aconsejarme. Al menos ya cumplí el círculo, eso me tiene una cosa menos en la cabeza… ahora el círculo es de él y lo ha sido, durante veintitrés años… sin embargo, soy tan lindo que ya le dí un lapicito para dibujar lo que falta en él.

Nada más.

¡Pero si seré pendejo y no guardé respaldo del CSS!

Br br br br br…

mañana les dejo el sitio como estaba, eso me pasa por romper cosas =D

Ya nomás falta la barrita lateral con todas las joterías. Y la estructura de los archivos…

Oh si…

XVII - Hoy.

Para despedirme de mi madre, tardé mucho tiempo… estuve yendo con ella, visitándola, acompañándola al supermercado, platicando con ella, descubriéndole el rostro de nuevo. A veces me quedé a dormir, porque… si, la extrañaba. Extrañaba esa simpleza que tienen las mujeres para querer al fruto de su vientre. Y, la verdad, es que con ella olvidé la noción de la prisa. Es el ilapso, un olvido natural del tiempo y el espacio, donde la contemplación toma el lugar de todas las cosas. Es como si me hubieran quitado los deberes y las obligaciones, y Dios mismo hubiera bajado a la tierra para abrazarme y decirme: “Ya te puedes morir. Geraldine y Agustín te perdonan, Estefanía y Natalia te perdonan, Ayer y Ulises te perdonan, Yo te perdono”. Bendito sea Dios y lo sería más, si dejara de jugar la apuesta con Satanás Pérez-Moldován. Job no descansó hasta demostrar su fé. Me pregunto, ¿descansaré si mato a Satanás?

Me quedé con ella porque me sentí culpable, sentí que la había abandonado. En verdad, que no podía despedirme de ella, así como así, debía darle una explicación… no podía irme como Agustín, el hijo pródigo, a buscar una aventura —a buscar mi muerte, para ser más preciso… a enfrentarme con algo que está más allá de toda comprensión humana, la búsqueda y la muerte de Pérez-Moldován—. Y entonces, empecé a hablar con ella de Agustín… y fue como contarle un cuento nuevo, una historia extravagante e increíble que ella tenía miedo de interrumpir, hasta que llegué al final y ella se animó a preguntar: ¿Quién es Agustín? ¿Estás bien? Siempre fuiste hijo único.

Se abrió mi mente y me di cuenta, que eso siempre lo supe.

Entonces lo comprendí todo… y no, no estoy loco, tampoco estoy esquizofrénico. Eso sería un final desagradable. Todas las respuestas estan en ese pequeño diario que me dio un hombre llamado Ayer (QEPD), ese diario, que en este universo paralelo, tan sólo fue una fotografía de color sepia, el deseo interrumpido por mantener un hobby. Ese diario que jamás abriremos, porque ustedes, como yo, saben lo que dice adentro.

—Es cierto que alguna vez quise llamarte Agustín en vez de Victor (Hoy se llama Victor Hugo, mucho gusto. Ayer, supongo, se llama Agustín)… —dijo ella—, siempre me preguntabas si alguna vez tendrías un hermanito más grande. Me rompías el corazón con esa mirada.

Sigue hablando mamá, sigue descubriendo la verdad.

—Me daba pena verte solo. ¿Recuerdas cuando iba por ti a la escuela? Salías, con el rostro alto y tus ojos grises (mis ojos son grises, es como si madre construyera un personaje que ustedes, y yo, habíamos construído con la imaginación hasta el momento), sin ningún compañerito que te siguiera a la salida. No hubo una sóla vez en que algún niño te llamara para decirte adiós o hasta mañana. En la primaria… en la secundaria… no sé en la preparatoria, pero nunca trajiste algún amigo a casa. Me costó trabajo aceptarlo así, pero después se me ocurrió que eras un niño especial. Que eras un niño, un jovencito, intocable y entendí, que no me necesitarías hasta este día, que yo cumplía un quiebre en tu destino que tardaría muchos años en llegar. Tu rostro ha cambiado —ella sonrió… esa sonrisa amarga, es mi sonrisa de todos los días—, es como si hubieras caído del cielo después de ser un dios chiquito.

Deberías ser literata, mamá.

—Gracias —le dije a mi madre, me levanté y le abracé.

—No te volveré a ver —dijo ella sonriendo, con los ojos contenidos. Si mamá, me enseñaste a ser tu espejo.

—Si te consuela, nadie más lo hará.

—Supongo que alguien te tocó. Has despertado y morirás por ello.

—Eres demasiado poética mamá.

—Tal vez. Tan grande mi niñote, mi muchachote… Vete… no habías dejado que yo te detuviera antes, no lo harás ahora.

Nos soltamos y salí, cerré la puerta y con ello, mi madre desapareció poco a poco, ruido de trastos en la cocina —Si resucitas, regresa de vez en cuando, odio extrañarte —dijo ella y fingí que no la escuché. Bajé las escaleras, viendo los fantasmas difuminados de aquellos dos niños. Jugaban a bajar las escaleras, pero esta vez, no me quedé hasta el desenlace de juego. Al salir del edificio, entonces ella se acercó y me cubrió el rostro con las manos. Sonreí triste.

—¿Cómo te fue con tu mamá?

—Bien, ¿cómo sabías que estaría aquí?

—El destino, yo creo. Llevamos mucho tiempo sin vernos, desde que se te ocurrió el jueguito.

—Yeralda —le quité las manos de mi rostro y le miré a los ojos—. Tenemos que hablar.

—No me digas Yeralda y “tenemos que hablar” no me gusta. No estuve como babosa jugando a buscarnos para que me digas “tenemos que hablar”.

—¿Desde cuándo jugamos a encontrarnos?

Ella alzó los ojos—. Creo que… desde Ayer, hace dos meses o tres. O cuatro. Se ha sentido como mucho tiempo sin vernos. Se sintió como no existir, se sintió el tiempo —ella se encogió de hombros, su rostro perdido. Pobrecita, nunca sabrá lo que de veras pasó y aún explicándole, como haría a continuación, no entendió. A mi me cuesta trabajo entenderlo.

—Entiendo —necio—. Geraldine, ¿crees en los universos paralelos?

—No lo sé. ¿Qué es un universo paralelo?

—Imagínate que tus deseos se cumplieran, pero no como tú crees… Nosotros, como seres humanos que somos, imaginámos nuestros deseos, nuestra vida si hubiera sido diferente, si hubiéramos cumplido ciertos requisitos, grandes o pequeños, para cambiar algún aspecto de nuestra vida. Incluso la totalidad de esta. Por ejemplo, en algún universo paralelo tú no me encontraste el día de hoy, porque no se te ocurrió venir al viejo departamento de mi madre. Tendríamos que esperar a la siguiente oportunidad, a eso que llamamos destino. Sin embargo, en este universo, en nuestro espacio y tiempo mi querida Geraldine —ella suspiró—, logramos encontrarnos porque era cosa del destino. Porque logramos encontrarnos, aunque parezca una casualidad. ¿No sentiste, aunque sea brevemente, que el espacio y el tiempo no existían?

—Si.

—Eso se debe a que todo, espacio y tiempo, se encerró en un solo lugar, aunque sea en algo tan vulgar como la percepción del ser humano por encontrar a alguien que no veía hace tiempo —Geraldine, nuestro juego fue para protegerme a ti y a mi—. El deseo de vernos se ha cumplido y esto, cambiará nuestras vidas. Yo tengo esa noción, yo puedo encontrar esos espacios y hacer las cosas más increíbles con ello. Puedo desear cuanto yo quiero, y hacerlo realidad frente a mis ojos.

Ella me miró raro, pero sonrió. Me había dicho que le gustaba loco. Puso una mano alrededor de mi espalda, caminamos, yo seguí.

—En otro universo, mi nombre fue Agustín y tuve un hermano, que murió asesinado. También nos conocimos… tal vez estábamos destinados, tú y yo. También jugamos a escondernos. Hicimos muchas cosas juntos… pero a ese alguien no le gustó, y ese alguien, te asesinó.

Ella se detuvo.

—Y asesinó a mucha gente que podía encontrar esos espacios y saltar de deseo en deseo, porque él puede hacerlo, él puede deshacer los deseos y comérselos. Con ello se siente más fuerte, con ello se siente más capaz de hacer su voluntad máxima, que no sabemos cuál es…

—¿Estas hablando en serio?

—Su nombre es Pérez-Moldován, y ahora me busca a mi.

…San Valentín…

Si, San Valentín… si…

…El culerito; puto; vejete; nalgas, mojadas; de; San Valentín, si… simón, si…

…Que tengo videitos de él, definitivamente, con una tanga roja y acariciándole la cabeza a un chivo. ¿Qué sucedió después? No quieren saberlo, no… a menos que lo busquen por en emule o por los torrents. Es increíble, ¿verdad? Que festejemos la fecha en que más se llenan los moteles (así como en el día de la secretaria, ¿eh?). ¿Se sienten orgullosos de adorar a un falso dios, cómo es San Valentín? ¿Eh? ¿Bola de pecadores? Ya sé, ya sé… es el día del amor y la amistad, ajá… mis bolas. Sean honestos, seguramente piensan en la cogedera con ese o esa, hombre o mujer, especial o especial.

Ya sé, ya sé… han de pensar que soy un grinch sin fundamento, que estoy inventando lo del videíto de San Valentín y las orgías vestales con los chivos… Nope, ningún grinch, solo les digo la verdad y ya… anden, sonrían. ¿Quieren otro dato curioso? Según uno que otro estudio, el 14 de febrero es una de las fechas donde más noviazgos se terminan y no precisamente por el compromiso del altar, ¿eh?

Vayan jubilosos, pues, a su cita de Valentín, no dejen que yo se las arruine, no no no… sólo estoy un poquito amargado. Y recuerden —sinónimo de no me olviden—, que en las películas los que van con una estúpida sonrisa de satisfacción por la calle, suelen formar parte de las estadísticas más pronto que nosotros, los amargados…

…que le den por culo al viejo zoofílico ese, POW POW POW!

Actualización (gracias a Koala): ¡¡ Feliz 463 aniversario de la fundación de la ciudad de Guadalajara !!

Luisa Chacon

Luisa Chacon

Afortunadamente, ya la encontraron. ;)

Gracias.

Simple.

Traigo mi brocha durex master
que estoy feliz de tener
Pues sin tardarme tanto, tanto…
cubro mejor la pared.

Que no quede huella, que no y que no,
con mi durex master
porque tiene un precio menor, menor
y cubre a la primera.

—Jingle publicitario.


Ando de multitask: escribo un post, estoy bajando material de un casting para Comex, escucho música y leo blogs. Es mucha gente la que tengo que bajar para un sólo personaje, así que me lo estoy tomando con calma. Justificando el trabajo, pienso que se ha vuelto así de exagerado porque un par de veces nos han ciscado(asustado, presionado) con que debemos entregar más de lo que nos piden. Eso es un arma de dos filos: dar más puede ser sinónimo de que hacemos nuestro trabajo e igual, es un sinónimo de mediocridad, de que no sabemos elegir a la gente que necesitamos para el comercial, de inseguridad. Esta vez, yo no hice la selección y si hubiera ofrecido un recorte, probablemente mi jefe hubiera dicho algo así como: “Si, esta bien… si ves uno más que pueda funcionar, agrégalo a la edición”. Bleh.

Se nota que el casting lo hizo alguien que no ha manejado una cámara, porque el video esta quemado, demasiado white balance… las playeras blancas brillan de más y los que tienen piel clara, parecen gasparines.

La dificultad de este casting, se supone, es que el personaje principal canta y baila. Pero tú, como yo, sabemos que eso no es cierto: que al final, agregarán un playback y que habrá tantos recortes, que no se verá que el tipo baila, si no que da la sensación de ritmo. Un engaño. ¿Pero qué esperabas? Cuando no trabajas en publicidad, tal vez estarás medio consciente de que todo lo vendido en televisión es un engaño… tal vez sabrás algo del capitalismo, y habrás leído algo de Marx, y dirás de los monstruos corporativos. Sólo quiero decirte que no tienes una idea de la magnitud del engaño y que, generalmente, ellos ya saben que tu sabes. De eso viven los comerciales, de adaptar detallitos para que dudes, para que te quejes conscientemente y cuando te das cuenta, ya estas comprando por el placer de hacerlo.

Por eso sonrío cuando escucho a algún ingenuo quejándose del gobierno y de la Coca Cola, en la facultad de Filosofía y Letras.


Lo mejor de una pregunta, es el desconcierto que causa una respuesta sencilla. Yo, que soy un hijo de puta cuándo me buscan para el consuelo y para el consejo, me la paso persiguiendo esas preguntas con mi red atrapa-mariposas. Es el 42 y el 42, es lo mejor. ¿Por qué te gusta escribir un blog? Me gusta. ¿Podrías elaborar un poco más en la idea? Tal vez. ¿Eres escritor o te haces? Si… ¿Si qué? Si y ya, es todo (sonrisa ensayada y un leve asentimiento con la cabeza). Una respuesta sencilla, bien actuada (mal actuada sólo te hace parecer un sangrón), te hace parecer sabio. Te hace parecer reflexivo, que escondes algún conocimiento mágico y misterioso. Una respuesta sencilla esconde en si misma, las soluciones a todos los problemas del mundo. Y si quieres elaborar en ello, una vez que tengas en tus manos el primer paso, avanzas al segundo que es responder en el momento indicado con otra pregunta. ¿No vieron Matrix?

—¿Eres el elegido, quién nos salvará a todos, quién nos guiará en esta época apocalíptica?

—Lo soy.

—¿Moriré?

—¿Morirás?

Y aquí viene lo master:

—No lo sé, adelántame algo para prevenir el momento.

—Lo sabrás cuando tengas que elegir.

A huevo, miren nomás. El paso tres es decirle al que pregunta que lo sabrá cuando llegue el momento, que lo sabrá cuando se vea forzado a tomar una decisión… Eso no sólo te convertirá en sabio… no… te convertirá en un nuevo mesías, te convertirá en la luz que todos esperaban en su momento oscuro. Esta es una guía de “conviértase en un mamón siguiendo tres sencillas indicaciones”, obedeciendo algo tan sencillo como recordarle a la gente que existe la capacidad de elegir.


Estoy pensando seriamente que debo escribir el 14 de febrero para arruinarles a todos el Pinche Puto San Valentín Culero Hideputa, ya que no veré a mi novia. No se preocupen… tengo hoy, mañana y la madrugada del Lunes para meditarlo.

1…6,,,

Uh… cabeza lele… skribae normali custa, piero trataré.

¿Por qué tengo que hacerlo yo?

Porque él cree que es el único.

Entiéndeme Ulises.

Hace unos días, cuando degollé y mi cuerpo absorbió la sangre.

La sangre tiene agua, la sangre es vida.

Rompí tu camisa y tus pantalones. Desgarré tus calzones.

Y mi mano, santa, tocó tu espalda para pintar un árbol.

Y después, en tu pecho, el milagro ocurrió cuando el rostro de Jesús.

—Padre, e hijo, y espíritu santo, de todas las criaturas—

apareciuuuuuuurghó de la nada.

Uh… cabeza lele… skribae normali custa, piero trataré.

No puede ser él, el único.

Y tu hija, a la que le maté sus hijas, me miró a los ojos.

Para despedirme de mi madre, tardé mucho tiempo… estuve yendo con ella, visitándola, acompañándola al supermercado, platicando con ella, descubriéndole el rostro de nuevo. A veces me quedé a dormir, porque… si, la extrañaba. Extrañaba esa simpleza que tienen las mujeres para querer al fruto de su vientre. Y…

Me mirae ella a los ojos…

e e e e e e.

Me dijo—: Gracias, Pérez-Moldován.

Y yo, hice una revieancia y contesté, pomposo, por nada.

Le pedí a la anciana, rostro arrugas de masa de pan, que se quitara la blusa.

Y lo hizo.

Le pedí a la anciana, rostro arrugas de masa de pan, que se quitara la falda.

Y lo hizo.

Le pedí a la anciana, rostro arrugas de masa de pan, que se arrodillara.

Y lo hizo.

Porque era mi deseo.

Uh… cabeza lele… skribae normali custa, piero trataré.

…En verdad, que no podía despedirme de ella, así como así, debía darle una explicación… no podía irme como Agustín, el hijo pródigo, a buscar una aventura —a buscar mi muerte, para ser más preciso… a enfrentarme con algo que está más allá de toda comprensión humana, la búsqueda y la muerte de Pérez-Moldován—. Y entonces, empecé a hablar con ella de Agustín… y fue como contarle un cuento nuevo, una historia extravagante e increíble que ella tenía miedo de interrumpir, hasta que llegué al final y ella se animó a preguntar: ¿Quién es Agustín? ¿Estás bien? Siempre fuiste hijo úni…

Toqué la nuca de la anciana… la acaricié con mis deditos.

Natalia… no te drogues, al menos puedes hacer eso por tu madre.

Y acerqué el cuchaello y degollatum. De aquí, a allá.

Otra línea.

Más sangrita.

Me he cobrado dos deseos absurdos.

Que no debieron ser.

Que no debieron existir.

Porque aquí, entre nos, sólo existe un creador…

Y sólo un destructor.

Entonces lo comprendí todo… y no, no estoy loco, tampoco estoy esquizofrénico. Eso sería un final desagradable. Todas las respuestas estan en ese pequeño diario que me dio un hombre llamado Ayer (QEPD), ese diario, que en este universo paralelo, tan sólo fue una fotografía de color sepia, el deseo interrumpido por mantener un hobby. Ese diario que jamás abriremos, porque ustedes, como yo, saben lo que dice adentro.

Uh… cabeza lele… me iráe a meme.