Entradas escritas en Febrero, 2005 ↓
Febrero 28, 2005 — 1-2-3, Asceta, Fractal Chaos.
Escrito por Agustin Fest.
—Me convierto en lluvia y hago que nazcan las plantas.
—Ganaste, me sentiré muy sólo el día que no estés.
Me sentiré muy sólo el día que no estés. Las noches son un poco solitarias por acá. Antes no me importaba la soledad nocturna, ahora me importa un poco más… será porque estaré enamorado, será por eso. El sentido común se desliza como gotas de agua (tu sonrisa se fue) que se van por el fregadero. Y uno escucha el blip blip blip, el monitor me roba el alma poco a poco y aquí me encuentro, escribiendo una vez más. ¿A poco no es bonito estar enamorado? Pueque si. Una de las cosas que más deben de llamar la atención en este weblog, o una de las cosas que los lectores más en cuenta tienen, es que todavía estoy creciendo. Todavía estoy a tiempo de hacer muchas cosas. Supongo que ustedes, como yo, tal vez esperan el día en que publique un libro. Lo leen en las letras, leen esa espera y créanme, cuando yo me releo, también lo espero. Supongo que otra de las cosas que llaman la atención es mi relación con Du y esperan el momento en que estemos juntos.
Son dos viajes alternos y ambos esperan una resolución. Prestamos atención a eso, ustedes y yo. Otro de los viajecitos puede ser el fin de mi neurosis, de mis problemas económicos, que un día escriba que todo fueron imágenes, que el tiempo pasó tan rápido que ya me estoy riendo de ello. Muchas veces se preguntarán porque ya no hablo tan intenso de una cosa o de la otra y la respuesta es sencilla—: No es el tiempo. Lo que no escribo, se desarrolla en la cabeza y eso basta. Algunos sentimientos han cambiado y tal vez, es hora de virar el barco a otra parte. Esto se puede aplicar a cualquiera de las tres anteriores, o a ninguna. (Con Duducita las cosas no han cambiado, no se preocupen… tan sólo me acoplo a su ritmo lento, a su manera de hacer las cosas… yo soy distinto, si se lo que quiero, actuo por impulso y eso me ha llevado a darme unos buenos putazos. Putazos que me han hecho quien soy, al fin y al cabo. Putazos que me hicieron un hombre independiente, con capacidad de decisión. Y después de todo, tengo 23, ¿no lo puedo saber todo, cierto?).
Odio la espera. Pero no debemos angustiarnos, ¿verdad Bob? Como dice Simón—: lo que pasará, pasará.
La chambita de comer grátis, es la neta del planeta. Parece que lo haré dos veces por semana. Es un extra que no le hace daño a nadie y menos a mi, en mis condiciones. Al contrario, a tragar… a tragar… ¡A tragar! En un ratón voy a Plaza Galerías, al siguiente restaurante de la lista. Yum… yum…
Pensaba ayer que esto merecía la pena ser vivido. Que mi vida valía la pena. Pensaba ayer en cuanto había aprendido y crecido en el camino que elegí. No me arrepiento y finalmente, sigo siendo el mismo. En los días que estoy más tenso, siento arrepentimiento, siento cobardía y siento que las cosas no debieron ser así… cuando se acaba esa nube de confusión, un caos fractálico, me cae el veinte. Sigo siendo el mismo. No me arrepiento por nada. Tuve mis momentos de tranquilidad, de vida relajada, y lo único que hice con ello fue desperdiciarla pensando y escribiendo. Lo único que hice con ello fue dejar que se fuera. So, no importa si consigo de nuevo esa estabilidad o ese relax cotidiano… así seré: siempre pensando, siempre escribiendo. Bleh.
No cuida ni su alma. Mambo. Malbicho.
Así es como te ves. Todos te dicen que sos.
Iba a escribir más, pero se me ha olvidado.
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Tags: Amor, bob-el-cacto, caminar, caos, comida, cotidianidad, destino, duveth, Escribir, escuchar, gotas-de-agua, líneas-de-canciones, noche, soledad, sonrisa, viaje
Febrero 28, 2005 — Lector, Paranoidefobico.
Escrito por Agustin Fest.
Lo malo de conocer la existencia de un secreto, es que el ánimo de investigarlo me hace intercambiar otros secretos por el que busco y así. Te conviertes en algo como un detective privado, que no conoce detalles tan turbios como un asesino, pero turbios, al fin y al cabo. Cosas que no se pueden destapar en un blog, por ejemplo, ya que, eventualmente, todos los caminos te llevan a él. Lo que yo escriba aquí de menganito o fulanito, en determinado momento, sabrá que lo hice y sabrá que su secreto está en manos de gente que no tiene nada que ver, que está expuesto aunque no por las personas que él esperaba. Es uno de los motivos más banales por el que no escondo nada y procuro ser lo más honesto y congruente posible: No me gustaría encontrar mis secretos develados, no me gustaría que alguien tuviera el poder de exponerme en cualquier momento, incluyendo mi propia jefa o mi novia o mi hermano….
Disfruto enormemente saber cosas que nadie más sabe. Sea porque me da una retorcida ventaja sobre un segundo o porque soy igual de morboso que muchos seres humanos andantes. Quien sabe.
Retomé mi lectura del Quijote. No sé porque razón lo había abandonado, si ya estaba a punto de terminarlo. Ayer nos dormimos con una carta que le escribe Sancho a Quijote, quejándose del hambre que tiene por culpa del gobierno de su ínsula. No cabe duda, a mi siempre se me inculcó la idea de que el Quijote era el pesado de la literatura universal y siempre que quería leerlo, pensaba que debía hacerlo como una persona seria, dispuesta a prestarle atención en todo sentido, porque vaya… es La Novela, es El Quijote de la Mancha, es de Cervantes. Fue toda una sorpresa para mi leerlo y que me sacara sonrisa tras risa tras carcajada. Hace un poco de daño la publicidad de 400 años que lleva encima, digo, para el lector nuevo. Estaré leyéndole esta semana, en lo que me animo a leer Orlando (Virginia Woolf).
Algo más quería escribir, pero se me olvidó.
Baygón.
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Febrero 28, 2005 — Kayla.
Escrito por Agustin Fest.
AGUSTÍN.
Se llama Kayla y cada que camino al Seven Eleven para comprar cigarrillos a las dos, o tres, de la mañana. La miro pegada contra la ventana. Suele estar desnuda o en camisón, suele tener la boca abierta y las manos blancas contra el cristal. También suele tener los ojos cerrados y sombras se mueven detrás de ella, como si fueran alas negras, escondidas en la oscuridad de su habitación. Creo que uno de tantos días, ella me descubrió, presiento (o quiero creer), mientras yo miraba el ritual. La altura, el tercer piso del edificio Narvarte, la hace verse más grande de lo que verdaderamente es. Un día esperé durante media hora, mirando como el cabello le escondía el rostro, como el cabello se balanceaba para ella comérselo… esperé esa media hora, para que ella apartara el cabello y pudiera verme, observándole, interrumpiéndole la intimidad. Creo que un día si lo hizo, cuando una tercera mano le apareció jalándole un poco el hombro y ella tuvo que alzar la mirada. Creo que sus ojos brillaron cuando me miró y me sonrió, débilmente, y quiero creer que Kayla tuvo el orgasmo más dulce cuando lo hizo. No me mal interpreten, no estoy enamorado de Kayla, después de todo, yo tengo una pareja de la que ya estoy enamorado, a 900 kilómetros, pero es mi pareja.
Finalmente, Kayla esta más lejos de lo que Duveth podría estar, en ese tercer piso, a dos cuadras de la casa, con las sombras que a veces empañan el vidrio que borra su rostro y , su piel desnuda, a medida que transcurren los minutos o la noche o el camino para ir por mis cigarrillos. No siempre la encuentro, digo, para mi voyerista interno eso sería una bendición. Pero sucede con la frecuencia necesaria para sentirme contento de ser un testigo. Ese es el amor, puede ser, que le tengo a Kayla: poder observarla en ocasiones, alimentar mis ojos con ella.
Nunca me la he encontrado en mis paseos por la Narvarte. Pero si me la encontré hace unos días, caminando hacia el área de teatros de la UNAM. El corazón se me aceleró cuando miré su cabello negro, a los hombros, despidiendo un aroma a shampoo, o champú. Esa palabrita, si supieran cuántas veces la evito con tal de no escribirla. En fin, ella estaba caminando frente a mí y me acerqué a ella, sin hablarle, porque soy tímido. Encontré con la mirada una lista de calificaciones y eso me permitió estar cerca de ella y escucharla hablar. Su voz me decepcionó un poco, es lo único que le quitaría a Kayla. Así, hablando, me enteré de que ella era profesora, de su nombre y mirándola fue como hice un cálculo de su edad. El tercer piso, el vidrio empañado, la rejuvenecían. Ella debía tener veintiséis, veintisiete años.
Se le acercó un hombre y bueno, la intuición, el beso que se dieron y un apretón de nalgas, me dijeron que él debía ser la tercera mano que aparece, sin razón aparente, en el hombro de Kayla. La mano se llamaba Jano. Me sonreí y me encogí de hombros, una incógnita más resuelta. Me alejé de Kayla, no sin antes mirar atrás. El hombre era apuesto, tenía una sonrisa agradable al menos. No es que estuviera celoso de él, no podría estarlo… al contrario, me sentía, curiosamente, superior. Después de todo, yo conocía el rostro de Kayla en el momento más importante de la noche, cuando no la miraba.
Si Jano supiera cuán inspiradora es esa mujer, pero vaya, que eso no es de mi incumbencia… mejor me voy a dormir.
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Febrero 27, 2005 — Consumidor de Entretenimiento.
Escrito por Agustin Fest.
The time to hesitate is through…
C’mon baby light my fire.
The Doors, uno de mis preferidos de todos los tiempos. Con sus canciones me emborracho y me drogo, sin necesidad de sustancias externas, tan sólo hay que escucharlos y se siente la vibra. ¿A poco no? Igual con Pink Floyd, no necesitas meterte los ácidos, tan sólo escuchas. Maravilloso.
Hoy pensaba ir a los Viveros para comprarme el cacto, pero no fui. Parece que lo haré mañana o tal vez el siguiente fin de semana. Si para el siguiente fin de semana aún deseo tenerlo, quiere decir que no es un deseo tan pasajero y que me comprometeré a cuidarlo. Después de todo, se dice por ahí que no se juega con las vidas de los seres vivos. Karma puntos. Con otros humanos está permitido ser un hijo de la chingada, pero ¡ay de quien toque las plantas y los animales (que no sean perros callejeros)! No sabemos si son nuestros ancestros resucitados y los karma puntos bajan.
Estoy platicando con la hija de Cristina, dice que vendrá a México durante seis meses. Veremos que se hace cuando llegue el momento.
Aunque no veo televisión y aunque no se cuales serán las películas nominadas al Oscar, utilizo el internet para bajar series Anime. Con eso reemplazo facilmente mi necesidad de una cajita mágica seca-cerebros. Con eso y con los libros. He estado viendo una infinidad de anime los últimos meses y debo confesar que me enamoran sus historias, que suelen ser muy complejas. Son muy buenos los japoneses construyendo personajes, mundos, universos, conflictos. Todavía no me aburren, aunque ya mi cerebro esta consciente de los clichés de sus series.
Veamos, hoy me idioticé con Naruto.

La historia se desarrolla en un pueblito de ninjas, donde hace doce años, un demonio mató a muchos de los ninjas. Uno de los más poderosos hace el sacrificio de sellar al demonio en un niño recién nacido. Doce años después: Es Naruto el niño huérfano, que poseé el sello del Zorro Diabólico de las Nueve Colas (que meyo). Sin embargo, los adultos (y así mismo, sus hijos) han vivido con la idea de que Naruto es el mismo demonio, así que lo maltratan y le ignoran. Naruto decide convertirse en el mejor ninja del pueblo, para que así, finalmente, le reconozcan. (El reconocimiento en Japón es una de las cosas más importante, es uno de los pilares de su cultura). Está divertida, por el momento, he visto diez episodios.
Ayer, me idioticé con Paranoia Agent.

Es una serie muy extraña… se me figura a Boogiepop Phantom o a Lain. Sólo he visto dos episodios… una chava que es una famosa diseñadora de muñequitos es atacada por un niño en patines y con un bat de beisbol. So… de eso trata la serie, de saber qué pedo con el niño del bat y por qué está atacando a la gente. El comienzo y el final de la serie son poco convencionales y también, muy extraños.
Y bueno, me he idiotizado con Samurai Champloo, con Full Metal Alchemist, con Samurai7, con Samurai Kyo, con Berserk… y bue… es suficiente para calmar las ansias de televisión.
Que tengan un bonito inicio de semana.
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Febrero 25, 2005 — Asceta, BOB, Casting, Consumidor de Entretenimiento, Critica Social, Musas, Sensitivo.
Escrito por Agustin Fest.
4:51 AM, pronto serán las 5. ¿Ya ven qué no se necesita tener un blog para ser listo? Tan sólo con mirar el reloj y contar los minutos de una hora para la otra, se puede dar una sencilla muestra de ingenio que sobrepasa los límites de la ficción y lo mercedino. ¿Qué naderías pienso escribir hoy? No lo sé, pensé muchas antes de salir a la escuela y llegar a casa. Cliché: Ya no recuerdo ninguna. Este párrafo, si se le puede llamar así, sirve a la función de distraerlos a ustedes y calentar los motores, en lo que se me ocurre que era lo de hoy.
Mi cacto, y el bonsai —hermano del cacto—, se ha convertido en un universo de ficción, donde ya lo tengo, lo cuido y lo mimo. Al releer los comentarios, al releer mi post, me di cuenta que el cacto ya era mío y que ustedes ya estaban inventándole sus días. Nosotros, escritor y lectores, ya construímos una serie de posibles escritos en nuestras respectivas cabezas, aludiendo al posible inicio, desarrollo y final de la vida con mi cacto —Y su hermano, el bonsai—. Incluso, pueque ustedes ya hayan inventado un universo ficticio, donde son los poseedores del cacto y me contarán de él. Me harían sentir nostálgico porque yo nunca le compré. No sé porque razón me sentí triste el día de hoy, al pensar en mi cacto —en el feo bonsai que no supe cuidar— secándose porque no le di los suficientes cuidados y lo más curioso, es que ni siquiera tengo al cabrón. Lo siento Bob, prometo materializarte, no me mires así.
Al llegar a casa, al llegar a la oficina, al llegar a donde duermo… como sea, Josefa me preguntó que donde andaba y porque carajos no me había despedido de ella antes de irme a la escuela. Eso siempre me lo reprocha, en tono de broma y en tono de broma, le contesto que a ella no le importa. Y así, nos peleamos bromeando. Hoy fue diferente. Hoy hablaba en serio. Se le enrojecieron los ojos y pensé para mis adentros: “Madre mía, esta mujer ya va a chillar… ¿Por qué carajos va a chillar?”. So, hice lo que se me ocurrió en el momento, sin abandonar la brome le di un abrazo, un beso en la mejilla y le dije: “Te quiero mucho Josefa, prometo hablarte de la escuela para decirte que estoy vivo, ¿eh?”. Es lo malo, y lo bueno, de vivir en la oficina. Los compañeros de trabajo se han convertido en mi familia y a medida que ellos asimilen mi presencia aquí como una constante, la relación se volverá más compleja. Me incomoda, pero nada puedo hacer por el momento.
Así como me dan temporadas donde juego los sims todos los días, o juego medalla de honor todos los días, o escribo un berrinche llamado “El Viaje de Simón Dor”, me dan temporadas donde lo único que me interesa es bajar pornografía. No durará más de un mes, mes y medio… después se me olvida y la abandono, por algún otro hobby. Estoy viendo un video mientras escribo. Este no es de una naturaleza tan … hardcore, tan explícita. Es un softcore agradable. Es una mujer, de unos diecinueve, veinte años, jugando frente a una cámara. Un video de “amateur”. Curiosamente, nunca enseña nada, todo lo hace con movimientos y sugerencias. Su cuerpo es increíble. Por eso me da miedo tener hijas, me espantaría que a mis cincuenta años, bajara algún videito donde me encontrara una cara “tan familiar”. En internet, estos videos de universitarias jugando frente a una cámara ya son un estilo de subcultura, una leyenda urbana. Una de las más populares fue Libby H. Una supuesta chavita que jugaba en la cámara para su novio. Y bien, la historia dice que rompieron y él, en venganza, distribuyó por email un URL con todos los videos (esa es la leyenda urbana, ¿cuántos no hemos recibido el correo de la supuesta chavita del TEC o de la Ibero, que le tomaron fotos desnuda en Acapulco?).
Después de eso, los videos de este tipo explotaron y ya se convirtieron, por la demanda, en un género aparte.

Aunque parezca trillado, muchas universitarias lo hacen para ganarse una fama o una reputación (otras por dinero y otras más, por lujuria, y en otros casos, por amor). En países más desarrollados, esto es su liberación sexual. (¿Cuándo nos liberaremos en México? … ¿Pero qué decías de tus hijas, cabrón?). Si es correcto o no, si es un tipo de evolución social entre los jóvenes de otros países o si es algo inmoral, ¿qué más da? Es la consecuencia de tener internet, es la libertad de poseerlo, de estar al alcance de quien menos nos imaginamos. Es la consecuencia del conocimiento que esta a nuestro alcance. El conocimiento nos ayudará a cumplir nuestros deseos, banales o importantes. Impulsos. Les aseguro que ella nunca imagino que yo, un mexicano harto lejos de Holanda, podría verla. (Si quieren los videos, en posts dejé el link… es el que dice Kodie - Vanessa, o algo así).
Me aseguraré de educar mal a mis hijas. Porque si las educo bien, capaz que hacen esto. … Nah, que sea lo que sea. Finalmente… no sabemos que será de este tipo de cosas en un futuro. Muchos pensamos que seguirán siendo emocionantes, que seguirán siendo el material que busquemos todos los días… pero no lo creo. Sodoma y Gomorra es ahorita, quien sabe mañana… de veras que quien sabe.
Una de los sueños ingenuos que poseo, es que todo perderá importancia… incluso el individuo mismo y nos daremos cuenta, finalmente, que somos uno sólo, que todos llevamos de la mano el destino del otro. Que todos caminamos a un mismo rumbo. Bonito, ¿eh? Por lo pronto, yo sólo quiero mi bonsai —O un cacto—, y juntos veremos a las universitarias holandesas, gringas o alemanas, ávidas de promoción, de libertad, de fama… Mira Bob, mira… son nalgas femeninas, de una mujer cuyo metabolismo todavía no se apendeja, y creeme… en serio Bob, creeme… que no hay nada en internet que valga la pena más que eso.
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Febrero 25, 2005 — Escuela, Intento ser Escritor, Sueño-Insomnio, otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
Si quieres realizar el experimento Lieteratura en tiempo real, la cosa es sencilla:
- Pon tu mente en blanco.
- Toma papel y lápiz o teclado y Word.
- Escribe.
- Anota el tiempo que duraste escribiendo sin parar.
- Pon instrucciones.
Visto en Blog Sin Nombre
Con la libertad de poner primero el paso 5, ya que mi experimento se excedió, no tiene sentido… ni le busquen.
Part III FUCK. I’M WEIRD. GOTTA EAT. My body is betraying me… you gotta hold on. You gotta think about something else. She is from the waist down. She should have a complex because of that. Or maybe she found someone who liked it.
Literatura en Tiempo Real.
Suponiendo que puedo escribir durante una hora completa para olvidar que no he comido, ni desayunado. Creo que es posible. La voz de la profesora es muy aguda but her english is nice. O Gracias por la clase, ya se me antoja leer Orlando. Ya me había prometido leerlo, pero Virginia Woolf no me llama la atención. Wait a minute, let’s think about the dreams and why do people have to sleep. Ya me había prometido pensar en eso y hoy estamos llenos de promesas. Lo siento, una disculpa. Blanca, me gusta su sonrisa. Sofía, distrae demasiado. Sin parar, esto se puede sin parar. Siguey leyendo →
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Febrero 24, 2005 — Niño viejo, Nostalgico, Todavía vives... con otro nombre..
Escrito por Agustin Fest.
Zuse es el apellido, o el segundo nombre, de un súcubo que participará en la historia de las “Diosas Lunares”, tan pronto me anime a terminarla en el archivo de Word que tengo aparte, empezaré a subirla por capítulos. Pienso que así trabajaré todas las historias de hoy en adelante, porque debe ser molesto presentarles los capítulos y descubrir que no hay próximo, porque no se me ha ocurrido nada o porque la historia en sí, ha decidido tomarse su tiempo. Por lo pronto, escribiré como lo he estado haciendo, pensando en imágenes y desarrollando un párrafo a partir de eso. Hablar de nada, en general. Un blog no es un ensayo y en verdad, prefiero hablar de nada. Me gusta.
Simón Dor, al final de su viaje, lo único que gana es un árbol en su maceta, y se lo lleva a todas partes. Lo saca a pasear, como una mascota. Simón Dor platica con ese pequeño árbol y el árbol, por supuesto, responde. Porque Simón este loco o porque es una historia fantasiosa… realmente no importa. Tal vez, el árbol es un deseo que tengo, uno inconsciente. Tal vez, finalmente, estoy aceptando la figura de Simón Dor en mi vida o la estoy asimilando. Estoy uniendo su persona con la mía. O tal vez, se dio la casualidad y estoy pensando demasiado… porque estoy hablando de comprar un cacto, como en el poema de Sweeney, no de comprar un arbolito, como el final de Simón Dor. Un cacto, pequeño, en una maceta.
También serviría para absorber la radiación del monitor y convertirla, en, no sé… ¿polvo de hadas? Jaja, mamón.
Leí un comentario bastante ofensivo, alguna vez, donde se quejaban de Simón Dor (“Simón Dor mis huevos”), y donde hablaron de mi como “un joven mamón, que se cree bohemio y cree que lo sabe todo”. Hasta ese momento, el comentario iba muy bien y pensé—: Wow, de veras hay gente anónima a la que le cago. El problema fueron las siguientes líneas, donde hablaban de Duducita de una manera despectiva. Odiantes anónimos (trolls): no hagan eso, de veras… es de muy mal gusto. Si hablan mal, hablen mal de mi únicamente. Después de todo, quien más se expone a la crítica, soy yo.
3:11 de la tarde y sigue lloviendo. Es un día gris, de lluvia cuasi-primaveral. Supongo que porque todavía no acaba febrero y no estamos ni siquiera cerca al 21 de Marzo, dejará de llover. Recuerdo un día así, hace quince o dieciséis años, y recuerdo el tren de Zaragoza. Es la única vez que he visto un tren en funcionamiento. Creí además porque dijeron las maestras miopes, que el sol no se veía de frente. La canción de Cénit, de la Castañeda… y la imagen del tren, el niño mirando el tren, en un balcón. Yo, escuchando ruidos que sólo existían en la tele, casi tapándome las orejas, porque era tan intenso como un avión. Mi mamá me dijo, porque esa si fue mi madre, no mi abuela, que debía saludarlo y eso hice. Alcé la mano para saludar/despedir el tren y le grité adiós, y le pregunté si volvería pronto, si pasaría de nuevo alguna vez.
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