Soy de esos tipos que no pueden soportar grupos de gente. En algún lugar donde haya más de tres personas, incluyéndome a mi, platicando… me quedo callado y en algún momento, estoy esperando a que todo termine para quedarme solo. O esperar una hora cerrada (no 9.07, no 3.43, no… tiene que ser 9.00 o 4.00, y si quiero retar mi espíritu supersticioso cabalístico, 3.30 [Aunque suena más interesante 3.33]).
Desde chiquillo soy así, cuando las reuniones se tornaban aburridas y se ponían a platicar, y no había esperanza de juegos o de pasarla bien o de saber de que demonios estaban hablando, tan sólo quería salir corriendo. Aún tengo el impulso de escapar a un parque, sentarme a lado de un indigente y mecerme adelante-atrás, como niño chiquito cuya hiperactividad ha sido controlada con ritalina. (No tanto así, pero soy famoso por exagerar las cosas).
Aunque también, debo admitir que la gente acaba con mi humor. La gente en general. Soy medio anarquista, medio sociópata (Paréntesis de esos que me gustan, gustan: me caga el término antisocial, porque ya lo usan todos los adolescentes desde que existe Daria, aunque no se den cuenta de su falta de “antisocialidad”) en ese sentido: No soporto grandes grupos de gente cuando no voy de humor para soportarlos. Cuando es un compromiso el presentarse, cuando es algo que debe de hacerse, entonces empiezo observando… es para aliviar mi tensión, el stress que significa estar entre un grupo de conocidos o desconocidos o muy desconocidos. Los observo y me aprendo sus ademanes, identifico sus tonos de voz, me los imagino en discusiones, contando un chiste o mintiendo y hago un collage de los movimientos de sus hombros, con como alzan las cejas y se limpian la nariz, al decir una frase determinada. Entonces, me hago una anotación mental (de esas que olvido), prometiéndome que utilizaré algo de eso para crear un personaje. Suena divertido, ¿no es así? Es un placebo delicioso para evadirse.
Sin embargo, si eres un neuras como yo… no dura mucho tiempo y las otras dos horas de reunión, lo siento amigo, tendremos que chutárnoslas solitos.
11 comentarios ↓
vaya…es como verme reflejado en un espejo, son tan molestos los términos que salen por tempordas, que uno quisiera desaparecer un tiempo par ano escucharlos.
ouch, tampoco soporto a mucha gente por mucho tiempo. Dicen q soy bien amargator. será?
Leyendo tu post me surgió una pregunta: ¿vas a ir a la siguiente reunión de cervezas y blogs?
En el rojo café te veías muy divertido… y eramos un buen.
EConde: Si iré, prometo ser un ángel…
Koala: jajaja, por eso puse cuando no estoy dispuesto o cuando no tengo ánimos del grupo de gente…
La verdad, lo del rojo café estuvo poca madre y no podría dejar de agradecer a la gente de Guadalajara que estuvo conmigo y que me aguantó durante esos días. Fue lo mejor de todo, diría Nuez.
Mmmmm no se porque pero yo le hago igualito jajajaja, mas de 3 personas a menos que sean mis amigos, asi demasiado amigos… de lo contrario me vuelvo una tumba y nadie me saca una palabra, solo me limito a verlos y a analizarlos, quizá burlarme de lo que dicen… tal vez es una actitud que tomo a veces por sentirme superior a ellos :s… pero pos asi es uno de creido jaja :p
Saludos!
Parece ser una característica blogger pero yo tambien me la paso de forma similar (en especial con la familia je) pero bueno, cada quien tiene sus estrategias no?
salu2
Le entiendo maese, le entiendo :p
pus q si ,, q muchos en un mismo lugar da como un repelus ,,, y no me gusta q sem eacerquen mucho ni q me toquen ,, ni la man o … nada, jajaj soy un poco arisca,,, un mtro largo par ahablar , jeje y pocos ,..si no un bune lugar estrategico , apra mirr lo q hacen losa demas ,, mi deporte favorito ,,, jajajaja , q raros somos todos , ajjajajaja besos
Yo soy igual, hasta mis papás me dicen “amargado”
Ahora comprendo tantas cosas…
Prometo que seremos menos para la próxima, jajajajaja
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