After all, aftermath

—Se fue a Argentina, hace apenas una semana.

Asentí lentamente y lo miré de reojo. Hace apenas una semana, así que Magaly decidió quedarse más tiempo del normal. ¿Por qué? ¿Y por qué hablar de ello? Ian lo dijo muy lento y muy sintético. Estaba eligiendo las palabras que pensaba utilizar o la estructura con que debía decirme las cosas. Eso sólo podía significar una cosa: algo había cambiado y estaba buscando un consejo, sin que le golpeara en el rostro. Todo lo que puede decir una pequeña oración con una pausa entremezclada… ¿verdad? Decidí hacerme pendejo.

—¿Quién se fue a Argentina?

Ella, la argentina de la que te hablé.

—¿Ella tenía nombre?

—Magaly… creí que te lo había dicho —dijo, un poco mirando hacia abajo. Como niño hablando con papá.

—Es cierto, decías que estabas jugando a la Rayuela… claro, Magaly… perdón —sonreí y le di una palmada en la espalda—, ya sabes cuan olvidadizo soy.

—Si, si… lo sé —dijo Ian. Pobre hombre, si estaba deprimido. ¿Qué quería de mi? ¿Consejos prácticos para mantener una relación a larga distancia 101? Bleh…

Me quedé un silencio un rato, busqué mis cigarros por reflejo… cuándo los encontré, le ofrecí uno para romper el hielo.

—Nos hemos estado escribiendo mails —prosiguió—. La mina esta enamoradísima de mi.

—¿En serio?

—Si.

Prendí el mío, por reflejo de nuevo, y después le ofrecí el fuego a Ian. La llama quemó su silencio.

—Yo también estoy enamorado de ella y me iré para allá. Ya tengo mis boletos.

—¡¿Qué putas dices?!

Rewind, rewind, play.

—Yo también [Fast forward] de ella [Fast forward] mis boletos.

—¡¡Qué putas dices?!

—Cosa curiosa —Ian, fingiendo indiferencia—, que mis padres estuvieran de acuerdo. Espero no haya influido la película de Gael, que finalmente, eso no importa. Ellos creen que me voy de vacaciones, que voy a conocer y quieren aprovechar a la señorita que vino y que les presenté, para que me enseñe Buenos Aires. Dicen que no está de más, que probablemente ese viaje ponga en perspectiva mi vida.

—Ian… —no sabes en lo que te estás metiendo, no tienes ni idea, ni la edad para… no sabes lo difícil que puede ser, no tienes porque complicarte ni un miligramo la vida, ¿por qué piensas defraudar a tus padres de esa manera? ¡Tú crees que son enchiladas! ¡Ian, no mames! ¡Ian!— Ian… Ian…

—¿Si?

—Cae más pronto un hablador que un cojo, ¿eh?

Ian se rió un poco.

—¿Cuándo te vas? —este pendejo, se va a orinar del susto. No sabe en lo que se mete, no tiene ni la más mínima idea. De por sí, está demostrado que su madurez no da para…

—19 de octubre.

—Okay… ¿vas a querer qué…

—No, considera esto mi despedida. Ya sabes, en lo que me establezco allá… manejo el dinero que me den para las vacaciones dizque de una manera inteligente. No lo sé, no estoy seguro de muchas cosas. Pero de que me largo, me largo. Y que es por la Magaly, es por la Magaly.

—… —tengo tantas cosas que decirte Ian.

—¿Qué piensas?

—… —tengo tantas maneras de ponerte peros, de hacerte dudar y sé que me harías caso, porque en tu mundo retorcido me haces más caso del que deberías. A pesar de lo idiota que eres en ocasiones, Ian… conmigo encuentras el otro lado de la moneda, él que eres incapaz de ver. Ian, si te vas, estarás tu solo… aún estando ella, serás tu solo. No sabes lo que es luchar solo Ian, no tienes ni una pizca de experiencia. Cuando tus padres se enteren que no regresas, cuando no puedas sostener más la mentira… ¿qué piensas hacer? ¿Cuánto crees que dure tu amor, tu capricho?

—Tanto silencio, ¿no está bien que me vaya? Sabes que busco consejo, bueno o malo. Y sabes que no me detendré…

Eso no es cierto, en cuanto yo te diga algo… lo dudarás, porque te conozco. Dudarás y acabarás inventando excusa tras excusa para no hacerte el camino.

—Me traes unos alfajores cuando regreses, en unos veinte o treinta años. Si hay un diccionario de argentino, también… ya luego me invitarás allá. Mucha suerte Ian, es todo lo que puedo decirte.

4 comentarios ↓

#1 tucita el 10.14.04 a las 8:44 am

charros… Quien lo iba a decir de Ian.

Pero como bien dices cae más pronto un hablador que un cojo.

Suerte para Ian. Saludos para tí.

#2 aldan el 10.14.04 a las 5:26 pm

Joven Fest:

Han de volar, le paso la antorcha, cuente a sus amigos que cuando tenga la edad de ese padre ignorante los autos han de volar.

Y sí, sufro de insomnio, entonces entre que me subo a las ramas de este árbol y escribo las raíces del mío propio, me da por postear mis estados de ánimo musicales.

Por cierto, me tomé la libertad de citarlo en un artículo mío sobre la Blogósfera como uno de las bitácoras en que literatura y blog se relacionan de manera natural.

¿Se sigue preguntando si es escritor?, dele nomás, quienes lo leemos ya tenemos una idea.

Saludos

TT: Gracias a usted maese, gracias por tomar la cita ;) voy volando para ver en qué beneficios, broncas o laureles me he metido… nah… en serio, muchas gracias por su opinión. Y los coches volarán, eso téngalo por seguro… si ya lo decía Verne.

#3 lagartijaconalas el 10.14.04 a las 8:16 pm

Tenía un noviecito en la primaria que se llamaba Ian. Quién lo iba a decir de Iván?

#4 Magda el 10.15.04 a las 12:22 am

Para felicitarte por ser el blog de la semana. Me ha dado gusto porque asi conocí tu excelente blog.

Felicidades!!

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