Deshilachar, desenredar toda la bola de pensamientos funestos que tengo cuesta mucho trabajo. Soy el típico joven amarguetas (todo un estereotipo) que se preocupa de antemano por aquello que sucederá en 25 años, en 10 años, en 3 años. Esa es una confesión personal muy cabrona y creo que es lo que me ha formado hasta al día de hoy (en días le llamo incertidumbre, en días le llamo prudencia, en otros días ajedrez…). Es lo que me ha hecho un jovencito listo con ganas de aprender lo más posible. Es la parte racional de mi persona que trabaja constantemente para medir todas las posibles connotaciones negativas. Es mi pequeño monstruito personal y debo admitir que aunque me da muchas cosas nuevas que aprender, me detiene la práctica. No todo es malo, tiene sus cosas divertidas… hace reír a la gente que tiene afinado el gusto por el humor negro. Ah, y también llama la atención de las jovencitas que gustan de salvar a alguien. Ven una nube oscura personal y así de sencillo, o bien te quieren o mal te huyen.
¿Pero cómo surgió todo esto? ¿Cómo se forma un personaje como yo? Ufff, tendría que hacer toda una medición al respecto, si me creyera el historiador medio psicólogo (no cualquier historiador, si no EL HISTORIADOR) tendría que remontarme a tiempos de la conquista y echarle la culpa a los conquistadores y al paternalismo indígena. Es más, inclusive a la prehistoria… traigo todo un bagaje psicológico atrás. Soy aquel hombre que le avisó a sus compañeritos, con una sonrisa retorcida en el rostro, que si no iban listos, lo más probable es que les ganara el dientes de sable… ¿Ven a lo que me refiero? Trato de asimilar mucha información a la vez, trato de juntarlo todo y hacer todos los cálculos posibles… sobre todo, trato de prepararme para lo malo y eso genera la negatividad que me acompaña. Estoy haciendo memoria y desde pequeño soy así. Desde niño tengo ese sentido de la vida. Nadie se molestó en enseñarme que también podía ser sencilla. Nadie se molestó en decirme que ser demasiado inteligente, te haría el pendejo práctico (o un práctico pendejo).
Siempre he sido así y hay una vocesita por ahí que me dice que siempre lo seré. Me pregunto, ¿cómo se hará para no pensar demasiado y dejar de trotar como caballo cegatón?
4 comentarios ↓
Decirte “no hagas planes no hagas planes lo planes valen lo que los burdeleros padres” (como diria Parmenides Garcia), digo, decirte eso es necio y nauseabundo, visto lo metido que traes eso de meditarlo todo. Sea. Si ya eres asi. Pues no queda sino divertirte. Tampoco se va uno a agobiar verdad. Ya puestos, digo yo. Somos la antitesis. A mi me vae queso lo que va a pasar mañana, yo empino la botella y, troc, al piso. Luego ya sera, como dice el hada de los cuentos.
Lo bueno es que ya sabes q cargas con tu realidad fatalista. Lo bueno que lo combinas con una creatividad desbordada.Lo bueno es que ya lo tienes medio aceptado. Lo malo es que no se te quitará. Lo malo es pensar muchos porques. Lo malo que me senti identificada. =(
Ay Horacio, Horacio, “…te haría tanto bien quedarte un poco ciego…” (jeje)
Rayuela - Capítulo 20 http://www.geocities.com/eromonyas/rayuelacp20.htm
TT: Me arrancaste la sonrisa retorcida, jajajaja
Hay que tomarse la vida a la ligera de vez en cuando. Vas que vuelas para workaholic.
TT: Primero el depa, después el coche y finalmente, unas largas vacaciones en alguna playa…
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