—Me da un miedo genuino… Después de tantos hijos que tuve, ninguno de ellos me habla, ninguno de ellos me busca. ¿Sabes lo qué es eso? Seré olvidado, incinerado y tirado en los polvos de alguna construcción. Nadie echará tierra a mi tumba, un escupitajo por lo menos. Seré el recuerdo en blanco de todos mis nietos, la línea genealógica donde los signos de interrogación estén subrayados. ¿Si sabes? ¿Te lo imaginas? Yo pensaba que llegaría a la trascendencia, que de alguna manera mi nombre quedaría grabado. Tan soberbio y tan vano, es lo único que dirán de mi si alguna vez me encuentran. Ya no hay nada, ni siquiera un amante que me sirva de enfermera y no entiendo que haces tú aquí, escuchándome solamente, mirándome sin comprenderme un poco. ¿Qué estás escudriñando?
—Me estoy divirtiendo un poco, escuchándote nada más.
Un comentario hasta el momento ↓
No se como carajo llegué acá pero me alegro!!
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