Hoy, leyendo blogs, de alguna manera me distraje. Mi vertiente de pensamientos me llevó al propósito de este. Aunque he dicho algunas veces que ya sabía lo que quería lograr con él… aún parece un rincón sin propósito o sin tema fijo.
Y así me gusta, porque así soy yo. Es mi esquina en la Web donde puedo gritar lo que quieran y un puñado estará de acuerdo conmigo, otro tanto me mandará a donde quiera. Sé que a veces soy chocante y mamón, pero eso le da su saborcito frutilupis a este azul tan tranquilo.
Hoy estuve pensando en el verdadero propósito del Árbol de los Mil Nombres… porque otros blogs me hicieron pensar en el propósito de los suyos.
La mujer de la carretera (o Bruno Ruiz), por ejemplo, tiene un propósito muy interesante: crear una hipernovela a través del hipertexto (verga, estoy usando palabras mayores). Está tratando su blog de una manera muy particular, entre ficciones y realidades, lecturas, regionalismos (sin ser chocantes), experimentación con el lenguaje. Es un hombre que, presiento, ha madurado su estilo. Es un texto cuyo inicio fue indagado, experimentado y que está madurando conforme se escribe día a día.
En cambio, WOM tiene un propósito distinto. Desde el mismo título y su nota: WOM stands for Wise Old Men, creo que no existen. Uno se da una idea de qué tratará y lo confirma mientras lo vas leyendo: El personaje, la persona, el escritor está soltando pedazos de sabiduría a través de su inexperiencia. A base de prueba y error; de impresiones personales sin convertirse en leyes universales, Armando nos explica como vive sus días.
Sikanda en cambio, es lo contrario. Lo que le han enseñado, ella lo predica: Se convierte en una guía universal para alumbrar a la gente que esté en dudas. Tal como sugiere el título, seguirás el camino correcto y no habrás de romperlo, a menos que quieras causar una desgracia (o un pequeño problemita, pero bleh… de cualquier manera, tienes que aprender).
Son blogs, ya sea con un propósito literario, filosófico o lógico. Tienen una pauta que se identifica facilmente y que van más allá de la autobiografía, o del diario personal, o del sentido epistemológico que permite una estructura como esta. Cuando inicié este blog a base de experimentación, cuando apenas me leían dos o tres personas, pensaba utilizarlo con el propósito de dejar notas para recordarme de ayer y de que hacer mañana.
¿Sorprendidos? (Puedo escuchar a mis tres lectores hacer una exclamación (¡Ooooorale!) y después, aventarme una chancla por mamón). Neh, no se sorprendan. En serio… este blog nació con el firme propósito de anotar ligas (links) que me servirían para unas dos o tres semanas de duración. Después lo utilicé para recordar lo que sentí ayer, para anotar la plática imaginaria de hoy y/o para sonreír por la historia que escribiría mañana. Nada más que resulté ser un hombre complejo, y si ustedes me han seguido, tanto como yo… se habrán dado cuenta que ha surgido un caudal caótico con un orden macabro.
Si el Árbol de los Mil Nombres tiene un propósito, es el de caminar. Si su casa azul tiene un propósito, es el de recordarse hacerlo.
Nada más. Puesto de una manera sencilla.
Si quieren la versión compleja—: Este blog fue construido como un laberinto: Igual que mi mente, mis pensamientos y mis reacciones. Mi espejo egocéntrico o mi peor crítico. De los condicionamentos, o de la rara vez de la genialidad o de lo impredecible. Sin propósito fijo. Es una anotación de mis días o de mis desvaríos. Y estos, o pueden ser la mejor tortura, el placebo indicado o la palmadita en la espalda. Depende de como me sienta hoy o como me sienta mañana.
Yo me fío poco de lo que está escrito ayer. O me lo puedo tomar mortalmente en serio. La relectura es asombrosa: “Oh, ¿a poco así pensaba antes?” o bien, “¡Qué razón tenía hace un año!”. Soy la única persona de la que puedo fiarme y la que le tengo la desconfianza del enemigo. A veces, lo ficticio me lo tomo como realidad y encuentro la realidad como una agradable ficción. No me dejo notas, especificando cuál es cuál… para que esto suceda de una manera espontánea.
Dicen que Cervantes era un buen relector del Quijote. Yo, aunque no tengo el calibre, ni el renombre, ni la fama, ni una obra universal a mis espaldas, soy un buen relector de mi mismo. Todos los días, aprendo un poquito más de mi, empujándome a la disciplina para escribir diariamente: de lo más complejo a lo más sencillo, de lo más banal a lo más gracioso, de lo más común a lo más onírico.
Procurar la creación, día tras día, aunque sea algo mediocre o vacío. Lo importante es la disciplina.
Lo que es mediocre o vacío para mi, puede importar algo para otros. Viceversa, lo que es mediocre o vacío para ustedes, a mi me importa más de lo que creen.
Este es el Árbol de los Mil Nombres: El cambiante, el caminante.
El Árbol, la proyección del humano que busca el crecimiento.
El nombre, el proceso de nombrar algo para nosotros es significativo, proporciona una identidad.
El Mil, la palabra que dice mucho con tres letras.
El azul: la reflexión, la soledad, la frialdad y la honestidad.
Bienvenidos al Árbol de los Mil Nombres.
El día de mañana puede que niegue todo esto que he escrito.
5 comentarios ↓
Llevas mucho rato creciendo TT, no me sorprendería que termines siendo un extraño híbrido de secoya y roble. Viste Shawshank Redemption?, el roble gigante en el que Tim Robbins le escondió a Morgan Freeman dinero para el pasaje hasta Zihuatanejo?, ahora veo la película y me acuerdo del Árbol de los Mil Nombres. Saludos maese
TT: Saludos a usted, maese Armando. Shawshank Redemption es una de mis películas preferidas y si recuerdo el árbol con particular atención.
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Me devuelves mi chancla?
TT: Aquí la tiene. Con toda confianza maese
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la siempre cambiante existencia, que bendición, su post me gustó mucho!!!
TT: Gracias maese Semidios, yo también soy fanático del suyo
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Bien, ahora que en verdad tengo tiempo de sobra para estar metidote en el internet me pongo a leer lo que posteaste en toda la pinche semana. Saludos carnal. Goodbye blue sky
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Che! Fest! Cómo decirle que lo amo, cómo decirle que lo deseo. No puedo decírselo, porque no lo siento.Sin embargo, me caes bien, mamón. Dame mi zapatería (fuí aventando un zapato por renglón, y la vdd no solo cuando leí ese post, desde hace mucho lo venía haciendo) que pronto me mudo y podrías no encontrarme. Anyway wey, tienes un no sé qué, que qué sé yo, que haces que diga “Dalí, Remedios Varo, Cuarón, Edward Gorey y García Márquez bendigan a Fest”.
TT: Y dices que yo soy el mamón…….
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