…por la Avenida de los Insurgentes. Iba con Fanta, porque ella es una buena amiga. Si, una buena amiga de años y como sabe que soy un amargadito, que se la pasa encerradito, me saca a pasear como perrito. ¿Y qué pedo con el diminutivo? En fin, paseamos por la Glorieta de Insurgentes, es más correcto decir.

Esa es Fanta, ¿a poco no está chula la condenada? Es bien vaciada, porque hace chistes y ríe ruidosamente y a cada rato me muerde el hombro y hace preguntas que no puedo responder y después pregunta por qué muchas veces…… caray, ¡qué horror! Ahora que lo escribo me doy cuenta: ¡ES FASTIDIANTE! (Jaja, no te creas Fanta, I luv u).

Íbamos caminando en la glorieta, cuando alcé mi vista y miré ese hermoso anuncio. Ya saben cuanto me gusta la Coca Cola, si no lo saben, les diré que me gusta MUCHO MUCHO MUCHO. Y total, vi el anuncio, y recapitulé… parece como anuncio de los 70’s. Es más, hasta creo que ese anuncio existe ahí desde hace añales. Me puedo imaginar como morrito, paseando por ahí, y verlo tan grande y tan divertido. Una botella de Coca Cola gigante, para mi solito.

Y me distraje mirando mi Coca Cola gigante, entonces Fanta me agarró la mano y me quitó una pluma que traía colgada en la playera. Se puso a rayar en mi mano una estrella. A pesar que le dije: “NO, NO, NO”. Y rayó y rayó y rayó… afortunadamente, ya se está borrando o bien, ya fue asimilada por los poros de mi piel y la tinta que empleó para mancharme, resulta altamente cancerígena, y al rato traeré un tumor con forma de dedo en el dorso de mi mano y me dirán el “seis dedos mano izquierda”. :triste:
Ya después de que me estrelló la mano, seguimos caminando y encontramos esto:

Yo me quedé viendo a la señorita maniquí y pensé, ummmmm, ese es un buen uniforme escolar. Es más, pensé comprar unos veinte de esos para regalar a mis primas, a mis hijas (cuando tenga como veinticinco), a mis nietas. Porque es un buen uniforme escolar, que interesante, entonces le dije a Fanta—: ¿Podemos entrar a la tienda, para ver cuántos uniformes hay? Porque ya saben, depende mucho también de la secundaria si es diurna o vespertina o matutina y los colores. Más vale prevenir.
Fanta me vio raro y me dijo—: Okay Agustín. Ya cuando entramos, alcé la vista y miré el cielo.

Aja, si, ese podría ser… y es ROJO.

O también puede ser ese, muy a la quinto elemento y también es ROJO.

¡O ese mejor! Mira nomás… y da la casualidad que, ¡también es ROJO! No es que el rojo sea mi color preferido, no… ¡es que es el color preferido de Frapapú!

¡Y miren! ¡También hay un uniforme del ejército! Para aquellas chicas osadas que deseen poner a su marido a hacer lagartijas. Ya saben, arriba cabrón, abajo cabrón, arriba cabrón, abajo cabrón, ¡más te vale que bajes esa panza! ¡Y ahora veinte vueltas en el patio cargándome en tus brazos! ¡OOOOOORALEEEEEEEEEEEEeeeeeeeeee……..! (El trajecito, por cierto, incluye gorro :grin:)

Cuando me iba, el maniquí me atrapó con la vista. No pude evitarlo. Me dio una rara sensación de que estaba ante alguien con vida. Después me puse a pensar en las clases sociales de lo maniquíes—: Los de Santa Fé, bien cuidaditos, siempre nuevos, muy limpios. Los de cualquier tienda son así, maltratados, destartalados… ya viejos. Como las prostitutas finas y las putas de cien varos. No supe como deshacerme de la imagen hasta que tomé la fotografía.

Me fui a casa, con un extraño sabor de boca, los ojos del maniquí. Un poco dudoso, como siempre, de quien soy.
7 comentarios ↓
que divertido paseo
Y mis cinco velocidades con “TT te quiere” al apagar?
Esa foto no la veo ahí.
Asi que así es como se estrella una mano… hummmm interesante…
presentese a la Fanta no? esta simpatica la niña
Saludos paseados, Árbol-Agustín. Tengo un concurso de cuento en mi blog, por si te interesa o pa que pases la voz…
q paseito … como me hubiese gustado estar , a mi esos paseos de pobre son los q me molan mas ,jejejej , les llamo de pobre porque es solo pasear , nadsa de comprar , ejjee deambular , mirar observar hablar … andar .. saltar… y viivr la calle ,,, hace dias qno lo hago ,, voy a poenrle remedio , besos amiguito
Qué chistoso, si te gusta tanto la Coca-Cola, no sé por qué andas con Fanta.
Deja un comentario