El sofista, Mario Romero.

Me sorprendió de una manera agradable: hay personas que nacen para hacer música, hay personas que nacen para construir edificios y hay personas que nacen para procrear a muchos creadores. Mario Romero no es ninguna de ellas. No al menos para construir edificios (reales), ni para ser músico (aunque estudió piano).

Pero hace unas cosas increíbles con 3dmax. Me senté un rato a observar, ya que él me invitó a ver lo que hacía. Trajo varios de los modelos que ha armado para un demo: un halcón milenario (que el llama su halcón de aluminio), un castillo medieval hundido en las sombras (del cual está muy orgulloso) y una mujer de dudoso origen medio vestida (y con unas piernas suculentas).

Claro, no pude evitar la pregunta referente a esta última: “¿Traes viejas?”. Sonrió y respondió: “Si, traigo una”. La mujer en cuestión, estaba destinada a no existir (y de por sí, no existe). Fue construida como un holograma dentro de una composición industrial, también armada por Mario.

Creo que el que más me gustó fue el de la medusa que parecía salir de una celula, tan sólo vi el preview, me quedé con ganas de mirar el trabajo completo. Pero el movimiento de la medusa se veía tan fluído y el trabajo, evidentemente creativo. Hubo otro, que era el logo de Bacardí surgiendo de una explosión especial, marca aparte, se veía genial la manera de empastar el murciélago dentro del logo y en medio, la explosión.

Al final, Mario se quedó haciendo pruebas con un Marvin (el marciano) a medio completar. Me estaba enseñando como se manipulaban las texturas, como incluir objetos para reflejar y contra-reflejar.

Estaba asombrado. Cuando miro lo que se puede hacer con una herramienta, me gustaría aprender como utilizarla y como aplicarla para comunicarme de otra manera. Lo mismo me ha sucedido con la fotografía, el teatro y el dibujo, de los cuales, no quiero pasar de aprendiz porque hay gente que nace con ello o gente que tiene la disciplina para educarse.

En mi caso, siempre me he comunicado mejor a través de letras. Ya sea por educación o porque nací entre libros.

Algún día me gustaría ponerle letras a las cosas que inventa Mario. Hoy me entró ese curioso deseo, mientras observaba la estatua de Marvin (el marciano) en el monitor. Probablemente fue esculpida en el futuro por humanos que trataban de recordar el pasado. Es como venerar a un nuevo Dios.

2 comentarios ↓

#1 Cypher el 05.04.04 a las 11:14 am

debio de haber incluido screenshots para que nos dieramos una idea, señor

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#2 Árbol de los Mil Nombres (un blog de Agustín Fest) » Archivo de blog » Me imagino si… el 07.15.05 a las 2:38 am

[…] y más o menos, cinco años de conocer a tres de mis mejores amigos… de internet a la vida real: Fernanda Hernandez, Jorge Carrillo y Mario Romero. […]

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