Feliz Cumpleaños, Venezuela

Estos últimos días, gracias a mi compañero de cuarto, he formado una especial aversión por lo venezolanos… sobre todo, los caraqueños. Es una aversión tierna, aunque probablemente me dure toda la vida. Cuando alguien me diga en un futuro que voy a compartir cuarto/trabajo/vida/ataud/baño con un venezolano, voy a temblar y mis ojos enrojecerán y se proclamarán a los cielos mi resurrección. ¿Qué por qué? Los venezolanos que leen por aquí, han de estar arrechos conmigo, algunos ladillados, algunos con ganas de romperme las bolas, y otros, se cagarán de la risa.

¿Entran venezolanos aquí?

Okay, un pequeño profile personal de un maese servidor, como he dado tantas veces en este sitio: soy un amargado de mierda, me gusta el silencio, me gusta meditar lo que escribo, me encanta mi ruido interno y sobre todo, valoro mi soledad y valoro a las personas que valoran mi soledad tan valorada. Necesito mi silencio, mi soledad y es a quien recurro cuando necesito escribir y escuchar las voces de mis personajes quienes dictan la historia (UuUuuUu,, ¿estará loquito?)

Cabe aclarar que el venezolano (se llama Johnny, se llama Johnny) es solo un contribuyente de que escriba menos en este blog, pero también, cabe aclarar que con él comparto cuarto.

Supongo que tengo que explicar como es Johnny, y apuesto que es como la mayoría de caraqueños en esta tierra nuestra: Salsa. Eso lo explica todo. Escuchemos salsa desde la noche hasta al amanecer baby. Dejemos a parte lo del baile, no sé si la baila… él me ha dicho que es buen bailarín. Lo que quiero explicar es que me siento a escribir y Héctor Lavó (¿así se escribe?) me canta al oído toda su vida, dueto con Johnny por supuesto, no se cobra entrada y barra libre. Existe también Mark Anthony y otros actualoides, de rangos menores pero que son el hit. Y de la salsa, surge la vida.

Es como me explico una amiga venezolana, a diferencia de los mexicanos, no saben delimitar líneas. Son personas muy abiertas de entrada y por supuesto, esperan lo mismo. Él tiene una facilidad para decirle “Mi amorrr” a quien sea, desde una mujercita hasta una mujersota… a ver, a ver, si usted es mexicano intentélo decir a una extraña en domingo a las doce del día, mientras va a misa, se ganará 450 puntos.

Por ejemplo, mientras escribo este post, he recibido al menos unas cuatro interrupciones para decirme algo… lo que sea, y su voz retumba (porque son ruidosos, hablan fuerte) y siento que necesita atención. Porque será como será, los mexicanos hablamos bajito de entrada. Aunque nos mandemos a chingar a nuestra madre, somos más di-plo-má-ti-cos. Marcamos una línea muy fuerte con los extraños.

Verga…

Aparte, Johnny no se ha encontrado cualquier mexicano, no… se ha encontrado un mexicano mamón, pseudo nacofresoide, medio depresivo, quien escribe y se cree literato. Imaginense, “The Clash of the Worlds”. Venezuela meets Mr. Fest in its whole splendour. Ya hasta tuvo el atrevimiento de decirme: “Veerga… pero todos los de letras son iguales”, lo dijo en un tono cómico, yo le sonreí de oreja a oreja y recé en mi interior: “Por favor, por favor, por favor, que le entre el entendimiento divino”. Ni-ma-dres.

Debo aceptar que es una persona cómica y que dificilmente, te deja solo. Si es confiable, no lo sé. Eso sólo se sabe en situaciones específicas, en pequeños detalles. Me cae bien, después de todo. Aunque antier en la noche me tuve que salir de la sala de edición con todas mis cosas (cigarros, webcam. Platicaba con Sol) y cerrarle la puerta para que escuchara su salsa a todo volumen, me cae bien. Él está viviendo una transición más difícil que la mía: Abandonó todo un país, con todo lo que ello implica.

Ayer cumplió años y lo comprendí un poco. Nadie aquí le felicitó. Tal vez lo hizo Jorge, tal vez lo hizo Josefa. Aprovecharemos para festejarlo a él y a Cheques, porque él también cumple años, en la Boveda hoy en la noche.

Ayer le llamaron de Venezuela para felicitarlo y yo, ni enterado estaba que cumplía años. Lo comprendí un poco, porque a mi me caga que me festejen cumpleaños (y secretamente, espero que lo hagan o al menos que llamen para decirme feliz cumplebubu… curioso que es uno, ¿verdad?).

Le pregunté si cumplía años, me respondió afirmativamente, le sonreí y le dije: “Bien por usted muchachito”. Salí a la tienda y compré unos pastelitos de vainilla, cuando lo vi, se los dí y le dije: “No me alcanzó para pastel, pero me alcanzó para esto… lamentablemente, no hubo velas”.

—Gracias man.

Si, soy adorable cuando me da la puta gana.

Y si, si voy a proclamar mi resurrección a los cielos si vuelvo a compartir con un venezolano alguna vez en mi vida.

6 comentarios ↓

#1 Little Masochist el 05.03.04 a las 2:15 am

Yo también cuento con mi historia de venezolanos: Es cierto, así como él se encuera, quiere que yo me encuere… y no! Así no son las cosas. Yo pongo mis límities, sí, soy mexicana (esa ni usted se la creyó, Mr. Arbol!). Pero sí, acabo de tener un altercado con él, y si lo hubiera tenido enfrente, Dios… que le dé gracias que no fue así… Hay una verdad universal, y es la siguiente: las mujeres somos mas que boobs. El ya acumuló más de 450 puntos conmigo, eso seguro…

Little Masochist.

Pd. Si, parece mi post, y qué!

#2 Tali el 05.03.04 a las 8:37 am

Mira que raro, a mi en cambio, los Venezolanos me dan paz… mucha paz, en especial los caraqueños. Aunque si volviera a nacer no sería Venezolana, no los sabría apreciar.

#3 ReDGirL el 05.03.04 a las 11:35 am

De que tienen algo lo tienen, baahhhh, lo rítmico, lo gritones, lo ‘ser chevere’ y abiertototes. La onda no es la nacionalidad. El mitote es el apreciado ensimismamiento y las ganas de estar con uno a veces que ellos rompen con sus rumbas. Salud por los Caraqueños. Le mandaré este post a mi amiga Ellen.

#4 Ximena Mastrich el 10.08.04 a las 9:44 am

Como te toque vivir con un español la soledad la tienes asegurada y comprender lo que es gritar de verdad también. Venezolanos somos fieles amigos y bonachones como el escritor solitario del primer mensaje.

Y queremos mucho a México Lindo y Querido! saludos de una nostalgica axcam

#5 Dayan el 05.27.08 a las 2:43 pm

Los venezolanos son asi, pero creo que si hablas con él entendera dicelo en un tono medio jodedor pero serio estoy segura entendera…

#6 ElTucusito el 09.02.08 a las 1:03 pm

jajajaja soy venezolano y este articulo me lo goce’ desde la A hasta la Z. Asi son muchos (no todos aunque muchos de Caracas si llegan a tener el perfil del susodicho). Yo, de mi parte, soy de Los Andes en Venezuela (donde somos mas comedidos) y prefiero escuchar Pink Floyd que esas salsas horribles…

A ver si le logras poner limites al hombre… parece que nadie nunca le ha dicho “de esta raya no has de pasar”. Saludos!!!

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