En la convención de homosexuales de San Francisco.
—Creo que lo más interesante que me ha pasado —dijo Roger, un hombre muy propio, de traje negro y zapatos bien boleados, con las mejillas ruborizadas y alzando su vodka—… fue aquella ocasión en que me acosté con dos transexuales.
Los gays de su mesa se miraron las caras sin saber como responder a eso, se asintieron y uno a uno, fueron dejando solo a Roger.
Un comentario hasta el momento ↓
yo si soy bien sincero a mi nunca se me han insinuado raritos u homosexuales (entiendase como mujeres atrapadas en cuerpos de hombres) sino hombres hombres que tienen hijos y mujer a los que simplemente les gusta otros hombres, esos si que dan asco, no se definen ni tienen el valor de aceptar lo que son.
Deja un comentario