Su desayuno son dos cafés cada mañana y tres o cuatro cigarrillos. Cuando se levanta, piensa que debiera dejar de fumar y en la noche, el sentimiento es certero. ¿Pero qué importa? Sus pulmones eran jóvenes, o eso pensaba. Y la primera línea, no puede abandonarla. ¿Qué hay de importante en el desayuno? ¿En los dos cafés de cada mañana? Hay un cuento encerrado, piensa, hay un cuento encerrado dentro de esa línea y merece ser escrito. ¿O serán mil cuentitos distintos? No lo sabe, se bebe su café y piensa… ¿por qué dos cada mañana? ¿Qué me encierras, querida línea, qué no me quieres contar?
I’ll describe the way I feel: you’re my new Achilles heel
Febrero 18, 2004 — Intento ser Escritor.
Escrito por Agustin Fest - .
5 comentarios ↓
Ese es el regimen alimenticio de mi jefe, solo que el no escribe.
No te angusties, que las historias llegan solas y se cuentan cuando quieren ser descubiertas. Saludos, Sr. Fest
mmm.. dos cafes asi despeja mas … y despues .. todo llega,,,, ya veras no hay prisa, sobra tiempo …. besitos
hombre ! también hay tostadas, mermelada, leche, y lo mejor de todo: jugo de naranja natural, ahhh! que rico !
y verás que no son dos líneas, son cuatro, ocho, cien, mil…
y cómo cuentan cosas, historias !
Hola! un saludo calido desde Puerto Escondido,es un placer visitarte y leerte, como siempre!
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