miss universo soñé ser una vez
faldas cortitas, apretado corsé
me sigo pintando sin ningún afán
si me tocas el culo, te capo chaval…!
Javier Alvarez. Miss Universo.
Es que era tan bella, tan hermosa, tan fina, glamorosa y agraciada. Sabía cinco idiomas (al menos saludar y se despedía en seis), tenía un doctorado en astronomía (o astrología, ¿qué diferencia hay?), parecía de veintitrés y se escondían cuatro años más, perdidos en el limbo. Ella, no podía ser de uno, debía ser de todos—: Sencillamente universal. ¡Y es qué nunca hubo otra ilusión en su vida, que pertenecer al mundo entero!
Y era cierto, dama más perfecta no había. Con caderas y busto moderado, y una cintura envidia de todas las mujeres. Le miraban caminar y los hombres cedían el paso con una reverencia, las mujeres la observaban en su camino y antes de decirle entre dientes lo desgraciada que era por el cuerpazo, la contemplaban y se imaginaban la posibilidad de una aventura lésbica (¡Si!¡Si!¡Si!¡Si!). Hablaba con honesta rectitud, soñaba con la paz del mundo, le regalaban los mejores vestidos los diseñadores desconocidos y mientras caminaba, los conocidos le conocieron también.
No tardaron en convertirla en modelo, la prensa le seguía a todas partes y con inteligencia manejaba su imagen pública. Era una dama misteriosa, decían algunos, era la reina que todos esperaban, decían los albañiles, la puta más fina, decían los políticos. Pero cuando la tenían enfrente se rendían a sus pies con sencillez. Toda marca llevaba su rostro y su sonrisa, se hizo más famosa que la de Norma Jean. Se convirtió en la aspiración de las jovencitas que creían en un futuro como el de ella al verse en el agua del baño y se convirtió en el inalcanzable para las gorditas que sólo escribian en su diario.
Estaba en los sueños, en las masturbaciones, en los espectaculares de todo. Y eso, mis amigos, tan sólo fue el principio.
La convocatoria a Miss “País-que-quieran” (excepto Ganha porque son feas para mi gusto occidental), salió y todo mundo la señaló a ella. Naturalmente se sintió halagada y procuró no demostrarlo mucho. Se escucharon unos “Awwww que tierna” gracias a su sencillez, pero el universo entero sabía, y ninguna estrella hizo la excepción, que para ello había nacido. Sería Miss Universo, no más, no menos. Sería la representante del mundo, aún con las mujeres extraterrestres que no le ganaban a su belleza (si se imaginan tentáculos y seis senos cúbicos, será fácil decir eso… (…mmmh… seis senos…))
El concurso fue pan comido. De noche vestía de negro, de bikini vestí de rojo, whoopsie! se resbaló tantito el calzón y ¡se vio qué la tenía rasurada!, hizo un reportaje del Coliseo Romano, el cual brilló con sus ojos grises y su blanca sonrisa, amaba a los niños, los días lluviados y los perritos tristes. Sabía cocinar, pero también era una mujer independiente. Harto profesionista. ¡Y no se diga, qué ella no pelearía contra el hambre del mundo! La gente estaba conmovida, francamente anonadada y esperaba con gran ilusión su respuesta a la última pregunta.
—¿Si fueras un ama de casa común y corriente, qué le dirías a la Miss Universo?
—Ufff, qué pregunta tan difícil. Le diría, que tuviera mucho cuidado con su papel ya que ella representa al mundo entero. Como símbolo de belleza, debiera cuidar su figura… pero que eso no influyera en su caracter filantrópico. Sencillez ante todo, en la humildad radica la verdadera belleza (—>insertar sonrisa de blanco coral aquí<—).
La gente estalló en aplausos, el resultado, más que obvio. La verdadera respuesta, la que se pensó y nunca se dijo—: ¡Cómo se atreve esa desgraciada a tener un cuerpazo!
¡Viajó a todas partes!
¡Conoció a mucha gente!
¡Fue la muñequita de Trump durante un año completito!
(Que envidia le tengo al millonario)
Pero comió demasiado.
Y engordó…
y engordó……
y engordó………
¿Sobra decir qué le despojaron del título? Y fue olvidada, y enterrada, y en su buzón solo había propuestas para ser una dama infomercial con productos para bajar de peso.
Pero a ella no le importó, ya que había descubierto… en el proceso de Miss Universo, lo que verdaderamente quería hacer de su vida: ¡Quería ser un ama de casa!
5 comentarios ↓
Jejejejeje, eso me suena a cierta venezolana :aywey: jajaja, y lo mejor de todo….
sueños lesbicos
(si, si, si)
hola buenas noche s…. besitos
que si que si!!!! mas famosa que la Norma Jean, eh? vientos huracanados para el/la cien vidas
pd: No te agüites demás por los académicos y sus normas de calificación ,pasará, como dicen los budistas y mi ex-loquero
.Mis simpatías totales
Chaaa me encantó! qué raro este y el cuento de la muñeca! en que etapas andas que te salen estas cosas?
Ah! hoy dirás “Así que hoy se entretuvo leyendome” pues sí… ultimamente leo esporádicamente las cosas largas, por lo de las unis. Por ahi en marzo soy libre, espero..
Te confieso que esto me dolió un pelo “y se convirtió en el inalcanzable para las gorditas que sólo escribian en su diario.” senti una espinita, pues ni mas ni menos, gordita q escribe en su diario y tiene el ideal en el cerebro..
Seh… pues si. Chaito!
Pues viva Alicia Machado Una venezolana al Maximo gorda y toda hizo d mil unas y siempre fue Miss Universo, la mas pilas la mas carismatik siempre viva Alicia!!! jamas olvidare cuando salist en traje d baño y te quitaste las gafas y jirastes el pelo BESOS ALICIA
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