Leyó confundido la carta que había dejado la argentina y si hubiera recordado su vida de tina la hubiera extrañado. Sin embargo, como argentino que era, tuvo el impulso de mirarse al espejo y decir las siguientes palabras inmortales—:
SENCILLITO Y CARISMÁTICO.
Se le quitaron las ganas de ser argentino, porque ni la misma Argentina lo merecía. Pero podría ser poeta… si, poeta es lo que siempre quiso ser.
Un comentario hasta el momento ↓
Jajajaja esta parte estuvo genial. Viéndolo desde el punto de vista romántico (y egocéntrico) las cosas buenas nunca duran demasiado.
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