No es fácil escribir. Quien piense así, no está en lo correcto. No es sencillo atrapar el sentimiento y aplastarlo con los puños, como cuando Dios aplasta las estrellas y las hace estelas de luces. Eso no es fácil. Hasta Él se quema las manos y grita de dolor, el ardor es punzante y grita el silencio en el espacio. Se consume e inicia, progresivamente, el Big-Bang de un nuevo universo. No es fácil. Menos para manos humanas como las nuestras, ¿quienes nos creemos, para decirnos que todo podemos ponerlo en palabras e hilar letra tras letra? ¿Quienes somos, para decir que somos unos escritores con un agudísimo sentido del humor? ¿Buenos observadores de la vida, quienes la plasmamos en letras y creemos que lo hemos logrado? ¿Quién dice, que el mensaje es el correcto? ¿Quién se atreverá a desmentirte? ¿Cuántos habrán de no rogar? ¿Han terminado de lapidar?
No quiero hablar de universos, mis aspiraciones no llegan a tanto. De por sí, cada que escribo de tú y yo, no sé cómo empezar para no irme por otro lado y pensar que no puedo lograrlo. No es fácil, no me es fácil decirte la vertiente de emociones al tenerte cerca. Un chico calmado y controlado, eso no es cierto… pero me la creo un poquito y así jugamos a ver cuánto tiempo puedo estar así. Juegas tú, juego yo. Hay risas y miradas —nosotros en medio—, tus dedos y los míos —el balance indicado—, hemos compartido la respiración —primero tú, después yo… y luego, no sabemos cuál de los dos eres tú y cual de los dos soy yo—. Uno.
¿Como puedo decir, sin aspirar a otros universo, que mi presente continuo … que mi espacio-tiempo cuando estás alrededor … es el que debiera ser? ¿Se siente en el corazón? No, el corazón no basta. También hay mente y hay cuerpo. Cuando se tiene dos de tres, no puede ser más correcto. Y si los tres están en concordancia, es perfecto. Dos personas caminando paralelamente para compartir presente y en un futuro (el futuro que no importa), hablarán del pasado que los llevó ahí. El presente lleno de tiempos y se hace un agujero negro de dos personas, consumiendo las luces y las estrellas. Conjunción de los tiempos, asesino de dimensiones.
Consumiendo a Dios mismo. ¿Así de fuerte es lo que siento, cómo para tratar de encerrar a Dios? Es más, mucho más. ¿Cuánto tiempo será? No lo sabemos… ¿Y qué hay de no tener cierto el futuro? Eso es una mentira. Es la mentira perfecta para aquellos que tienen temor. Si es la incertidumbre la que ha guiado mi vida hasta el hoy… será la incertidumbre del futuro que quiero tener para el mañana. Y será bueno. ¿Fracaso? No lo habrá. El presente solito se acomoda, son piezas del rompecabezas que van cayendo una tras otra, sólo hay que tomarlas y ponerlas en el lugar indicado.
Como aquel que resuelve rompecabezas de 10,000 piezas y las pone en la mesa… va encontrando las piezas, de poco en poco. Primero acomoda las esquinas y luego separa los colores iguales o las zonas similares… va poniendo estructura tras estructura. Lo demás, lo deja a la casualidad: aquellas piezas que parecían no embonar, en algún momento adquieren un brillo casi místico y cuando menos se lo espera, encuentra la solución de dos o tres piezas. Así estaré yo, así esperaré yo, así sonreiré y lloraré yo. Con la misma pasión y paciencia. Con los ojos entrecerrados como un perro, ladrando-riendo hasta encontrar el momento y ahí estaré yo.
El cansancio no es aceptable. Mi alma querrá doblegar mi mente y mi mente querrá doblegar mi cuerpo. Y cada una se dirá a la otra que no es aceptable. No habrá fe al despertar, y no habrá consuelo antes de dormir. ¿Quién puede confiar en el futuro y en el pasado, si estamos resolviendo el rompe-cabezas hoy? Descanso más dulce no existirá hasta que esté entre tus brazos, nos miremos y nos digamos: “Lo logramos”. No pienso cejar ahora que te he encontrado, socavaré hasta sacar toda la porquería que hay a mi alrededor y haré de este, el presente que debe ser. Como debe ser.
¿Quién soy yo para decir como debe ser? Soy nadie, mucho gusto. Soy nadie con la suficiente terquedad para hacerlo. Jugaré todas las cartas y sacaré las que hay debajo de la manga. Soy necio en el blackjack, seré necio con la vida también. Al fin que antes no le había pedido mucho… pero temblará ahora que te pido. Temblará desde adentro, con tal de tenerte cerca… con tal de que seas mi dama, mi mujer, mi todo. Si no basta el berrinche del niño o la sonrisa del viejo, si no bastan los gritos y si no basta jugar con sus reglas, ¡qué se prepare! Si no basta el “espero que este año sea mejor”, si no le satisface nada… entonces será hora de hacerle trampa y hacerla caer. Será demasiado tarde cuando se de cuenta que he hecho mi sana voluntad para estar dos pasos más cerca de ti.
¿Dos pasos son suficientes? Por supuesto que no. Será suficiente hasta que compartamos el mismo lecho, el mismo cuerpo, el mismo aire y el mismo jardín. Y ni eso es suficiente. Si nos ponemos metafísicos, hasta que compartamos el mismo Karma, el mismo Chi, la misma Aura. En poesía será hasta que compartamos las mismas letras, las mismas palabras, los mismos cuentos. Comunes con la misma dirección, el mismo cielo, los mismos árboles y el mismísimo baño. Hasta que nos digamos el uno al otro: “¡Ya basta! ¡Si era alguien antes de ti y ahora ya no sé quien soy!”.
Desde que te conozco ya no sé quien fui. Y no importa realmente. Nunca importó.
Desde que te conozco, tengo la certeza de quién seré… pero eso no cuenta. El futuro está un segundo adelante y cuando te das cuenta, obviamente, se ha convertido en pasado.
Sé quien soy, si cuenta de algo.
Soy Nadie sonriendo, sentado y acomodando las piezas de este universo… tus rojos con mis azules… tus morados con mis grises… con dos esquinas ya armadas, en este inmenso rompecabezas infinito. Doblegando a la vida con mis puños por la espalda, ya que de frente no se deja por ruín y tramposa. Y así le gusta, me conoce y sabe que me gusta pelear con sus reglas.
No estoy cansado de pelear, a veces pareciera que si, pero no es cierto. Al contrario, esto apenas comienza.
4 comentarios ↓
buenos dia s…..besos
Eso si que es un gran sentimiento.
Luche pues por lo que hay que alcanzar…
Hoy descubri que se puede volver a empezar y quiero recordarles a todos que nadie se va de este mundo sin conocer el sabor de la felicidad.. Gabi.
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