Primera. Con suspenso.
- Maneja tus nervios. La primera vez es difícil, después, incluso puede llegar a ser divertido.
- Pon la rola que sale en la de Psycho, de Alfred Hitchcock.
- Elige a tu objetivo.
- Asegúrate de que lo quieres matar.
- Acércate a él, con un cuchillo.
- Si te mira, esconde el cuchillo rápidamente en la espalda y sonríele. En este paso, uno debe ser cuidadoso y no rebanarse la espina dorsal.
- Distráelo.
- Hazlo que ocupe su atención en otra cosa.
- Acércate de nuevo, lentamente.
- Alza el cuchillo.
- Si tu víctima te descubre en ese instante, es inevitable.
- Deja caer el cuchillo, descuartizalo, rebánalo, hazlo pedacitos. Furia ciega. Vista en rojo. La primera puñalada y las demás, hasta que te canses. Se pueden llegar a hacer hasta 100 puñaladas, dependiendo del grado de amor que le tengas al oficio.
Segunda. Sin romance.
- Aviéntale una puta piedra en su jeta.
Dedicado a Axel Valdez, quien le gustó este pequeño texto.
7 comentarios ↓
a quien ???? jeje besos
y yo crei que tenia problemas con lo de mi mama
Con suspenso:
Te falto el momento donde te detienes y le das las razones por la cual le matas, lloras y te ries y luego ya terminas con las puñaladas.
~fab
ruru: eso se vuelve irrelevante
salo: mmm?
fab: jajajaja, una pausa dramática para denotar los motivos del homicidio?
No se puede ser llanamente psicópata en estos días?
Sin romance: Duro y a la cabeza :smiley: Los rodeos agoBian
Jajajajajaja. El método sin romance rifó.
eh!! 1) listo, 2) listo 3) listo 4) Asegúrate de que lo quieres matar.—> vale, M… acá voy..
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