Entradas escritas en Noviembre, 2003 ↓

Después de Dralion…

…les escuché hablar. Cuando cenábamos en un restaurante chino, a las 12 de la noche.

Les escuché decir esas mismas palabras, que han dicho antes. Sin embargo, ahora el que estaba en el patíbulo era yo.

Me sentí incómodo. El momento había llegado.

Era un momento que ya me esperaba. Que me había imaginado mil formas. Y en la imaginación, no imaginé las respuestas que daría, ni los argumentos que sostendría para decir que tenía razón.

Y como imaginé, no pude decir nada aún pudiendo haberlo dicho todo. Dejé que hablaran y deseché las respuestas que podía darles. No las escucharían. Me sonreí, se han invertido los papeles: ahora son ustedes los que no escuchan.

Permití que me aventaran como una pelota de ping-pong.

En el fondo estaba muy contento, había descubierto que ellos ya sabían. Ellos ya sabían que tan en serio iba.

Los dejé hablar.

Fue como si me quitaran el peso de todos sus fracasos, aún cuando me los estaban poniendo en el hombro. Querían hacerme entender a fuerza de palabras.

Los dejé hablar.

Cuando terminaron, nos fuimos a casa. Cuando caminábamos hacia el departamento, miré a mi madre y le puse una mano alrededor del hombro.

—¿Por qué se preocupa por mi, mamita? —le dije. La escuché y después le dije todo lo que ella debía saber al respecto.

Creo que por primera vez, me escuchó. Muy a su manera, pero lo hizo.

—Tienes razón —dijo ella y otra sarta de cosas a las que no presté atención.

Dralion

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Dralion is the fusion of ancient Chinese circus tradition and the avant-garde approach of Cirque du Soleil. The show’s name is drawn from its two main symbols-the dragon, representing the East, and the lion, representing the West. Dralion derives much of its inspiration from Eastern philosophy with its perpetual quest for harmony between humankind and nature. Suspended in time between the past and the future, Dralion is a celebration of life and the four elements that maintain the natural order: air, water, fire and earth. Innovation soars to new heights as it defies the laws of nature. Dralion is a dynamic performance that transcends the boundaries of the imagination and leads us into a dreamscape with a new and sparkling perspective.

clowns_dralion.gifLos circos siempre me han fascinado, cuando fui niño siempre quise ir a uno y ver a los elefantes con mis propios ojos (aunque en este, lo menos que hay son elefantes). En mi opinión, el Cirque du Soleil es la perfecta combinación entre el teatro y el circo. La iluminación y la música son increíbles, los actos son impresionantes. Sin embargo… lo mejor fueron los payasos. Y el trabajo del payaso es el más importante, porque son los que rescatan la función cuando se cae por un error, es el que tiene la capacidad de hacer al espectador parte del circo, es el que te hace reír aún con la muerte. Esos tres payasos me conquistaron y me hicieron descubrir, que puede haber un circo en el circo.

Es, sencillamente, increíble. No había tenido una catársis así desde la última vez que leí Rayuela completo.

Cirque du Soleil - Dralion

¿Tanto así?

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Contrastes

Las letras ahora se escriben en azul.
Antes las letras se escribían en blanco.

Ahora en azul, en azul.

Estoy tratando de descubrir la nueva casa que me he creado en una noche de desvelo. Hay mucha luz, demasiada.

El sol está iluminando unas runas grabadas en papel antiguo. (Runas en azul, un poco suavizadas por el Photoshop).

Antes se vivía en un completo estado nocturno, antes habían íconos sagrados hechos por un niño el cual nació antes de los tiempos de Cristo. Un niño… divertido.

Un muro de cemento con diversas aperturas, llevan a otras secciones de la casa. Son puertas y ventanas, cada una con un letrero para que el observador cuidadoso no se pierda.

Antes eran estrellas naranjas y verdes, delimitadas por líneas de aire. Era fácil perderse y dejarse llevar. Bastaba una brisa para sentirse una hoja en otoño y gritar: “¡No! ¡No! ¡Ya no más!”.

Un sencillo cambio de imagen da la noción de contraste.

Antes se creía que había caos. Ahora se cree que hay orden.

Sin embargo, sigue siendo el mismo.

El mismo contenido. Las mismas letras escritas. El mismo hombre escribiendo detrás.

Pero ahora lo leerán diferente.

Tratado sobre el Amor

Hace algún tiempo, no me daban ganas de hablar del tema porque se dice lo mismo en todas partes y yo puedo diferir (o decir lo mismo que los demás), a sabiendas de que me avienten una piedra por amargado (o me tachen de cursi). Ya lo había leído en los blogs de Sikanda y Gabs. Hoy encuentro que Gabo lo vuelve a retomar, como una idea que había estado flotando en su psique desde aquel día. En la mía está flotando desde aquella discusión que se originó por el cuento de Anselmo y Susana.

¿Cómo se puede hablar de amor, sin exagerar o sin querer amargarle? ¿Qué es el amor? ¿Es lo mismo el amor para todos?

Se puede decir que mi concepción del amor, es basicamente la misma que en un cuento que escribí: “De aquel hombre que perseguía la luna y aquella que durante el día perseguía a aquel hombre que perseguía la luna”.

—Demasiado romántica —decía Simón y sonreía—. No hay sangre, no hay sensacionalismo y nadie, escúchalo bien muchacho, nadie cree que el amor es capaz de destruir el mundo o al menos, cambiar la rotación de los planetas. Además… ni se sabe siquiera si se persiguen por amor.
—¿Y por qué no cree que sea amor, abuelo Josué?
—Porque el amor, como todo… se acaba.

Mi abuela lo decía. Así nos lo decía a sus hijos. Y fueron todos adoptando esa creencia por vivencia propia. Yo la asimilé (a temprana edad) a través de experiencias de otros. Sin embargo, todavía recuerdo a esa abuela que miraba con ojos lejanos y hablaba del pasado, donde el abuelo observaba como una sombra ausente.

Todavía recuerdo a la abuela, con sus manos arrugadas y el amor natural a sus hijos. En ese momento yo me convertí en mi propio personaje: Yo no podía creer que el amor terminara porque lo estaba viendo ahí. ¿Dime abuelita, cuándo estaba destinado a terminarse tu amor que con tanto ahínco lo estabas matando día tras día, para no volver a ver a ese cabrón que te hizo tanto daño?

Estaba viendo el vestigio de un amor de pareja. Un restante. Una llama apagándose junto a la vida. Un bonito recuerdo hecho cuerpo.

Quiero creer que fue así.

Mi madre y mis tíos, sostienen que el amor es una lucha de poderes, un negocio. Y así lo asimilé (a mediana edad). Es un negocio, donde se aprende a ceder para pedir y viceversa. Luego escuché a un grupo de personas que empezaban a decir: “El amor de un hombre y una mujer es distinto. El hombre da amor por sexo. La mujer da sexo por amor”. Un negocio redondo, todos salen ganando y hasta suena coherente.

Hay gente que se dedica a observar a hombres y mujeres, de distintas culturas. Escriben libros y libros, puntualizando las diferencias entre uno y otro. El resultado de observaciones cuidadosas. El amor no es más que eso, una comunicación entre dos personas que se toleran el uno al otro lo suficiente para pensar ser una pareja determinado tiempo. Y de ahí, parten distintos tipos de amor… por dependencia, por conveniencia, por sobrevivencia, por convivencia, porque está en los genes, porque es nuestra cultura…

También, puede ser un invento publicitario. Trabajo en eso y es… tan sencillo.

Humanidades y Ciencias Exactas (¡Inclusive alguien se inventó una ecuación para el amor!). Lo que quieran. You name it. Cada ciencia da una explicación racional, a su manera, de lo que es el amor. De lo que debe ser el amor. De lo que fue el amor. De lo que será el amor. De como asemejar el amor. Y qué químicos nos hacen sentir amor. Las hormonas compatibles y necesarias dan por resultado el amor. Y comiendo chocolates, desencadenas reacciones fisiológicas que hacen algo similar, amor.

Siendo sofista, se puede decir facilmente que el amor está en todas partes. Hay una explicación lógica y coherente acerca de éste. Alguna que otra mafufada cursi también.

¿Pero estamos satisfechos con esas explicaciones? ¿O preferimos pensar en el amor como una serie de imágenes, que nos dan una esperanza sin explicarlo del todo? ¿Estamos contentos con el “Debes sentirlo para vivirlo”? ¿Podemos soportar la idea de que el amor es un negocio? ¿Se puede encerrar al amor en un concepto? ¿Está el amor limitado por el lenguaje que hemos inventado para describirlo?

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Pufffft

A veces escribo tanto que ya ni sé que escribir. Les va a dar una sobredosis de árbol un día de estos.

Bien debiera tomarme un descansito y dejarlos reposar.


Sucedió algo muy curioso en la escuela el día de hoy. Argel se apasionó, nuevamente, hablando de Borges… explicando el tema recurrente de este escritor:

El desorden y la restauración del orden. Los espejos, el infinito, las escaleras, el laberinto. Los círculos, el asesinar la metáfora (y por ende, la muerte del lenguaje) en forma de un minotauro.

Y nuevamente, de Borges saltó a Cervantes, es como inconsciente en Argel. Por algo lo hace, aunque no sepa por qué (y yo menos). He descubierto que Argel es un buen lector y descubre con facilidad ciertos métodos, pero otros se los salta. Como profesor, ya tiene sus preferidos y está encasillado.

Como lector, esto puede cambiar de un momento a otro. A veces me pregunto, ¿a qué cambiará Argel en cinco años? ¿En diez?

Bien… de Cervantes nos dice de su juego de narradores, el tema recurrente de cada capítulo del Quijote (la osadía del Quijote de querer quebrar la realidad y esta, que le agarra a madrazos para que no se manche).

Son temas que me llaman la atención y cuando habla de ello, inmediatamente dejo de pintar monos, arreglar escritos, medio releer algún texto y presto entera atención. Me la paso asintiendo en silencio, asimilando lo que Argel dice. Confrontando lo que expone, contra lo que yo creo y así busco un balance de mi lectura, con la de Argel.

Después, sueño y pienso que algún día seré la inspiración de algún muchachito sentado, escuchando de aquel Árbol de los mil nombres. Algún día, alguien hablará de mi obsesión con Blake y la forma que intento asimilarlo en mis escritos inmaduros. De mi descubrimiento de los laberintos y el libro en el libro, gracias a Michael Ende. De mi etapa Marqueziana-Benedettiana a mi etapa Faulkneriana-Onetianna. Me sonrío y dejo de soñar. Tal vez nunca sea así, pero es una bonita panacea para disfrutar las clases de Argel que a veces son repetitivas.

Me agrada la clase de Argel.

Lo siguiente fue ir a comer a Arquitectura. He estado pensando en los muchachos con los cuales paso un rato agradable en lo que espero que pasen las dos horas libres antes de la siguiente clase. ¿Por qué me llevo con ellos? ¿Por qué me aceptan en su grupo?

Son cuatro: Jimena, Raul, Cristina y Juan Carlos (con el siento que hay un bonding, puedo jugar ajedrez con él y me enteré que también escribe). Todos me caen bien. Ellos tienen una cultura y un nivel de lecturas impresionante. Ellas, tienen la facilidad para tratar socialmente a otras personas. A los cuatro puedo escucharlos platicar y no aburrirme. Sin embargo, hay veces que no me siento a la altura.

Ariadna también se une a ese grupo con facilidad e inclusive, ella está en una mejor posición que yo. Así es como lo siento.

(Además, me puse de malas porque Ariadna llevó a su amigo gay. Un pendejo que la trata mal y se aprovecha de su amistad, cada vez que puede. Estuve así de soltarle que me caía mal, que me cagaba y preguntarle a Ariadna qué hacía ahí. Pero no soy de los que hacen escándalos en público y ya le dije a Ariadna lo que pienso de él, así que ella se mete solita en el mismo carnaval si quiere).

Jimena y Raúl pueden fácilmente hablar de literatura. Y de aquella poeta inglesa-hindú que yo no he leído. Pueden hablar de Samuel Beckett (y hoy descubrí, que Ariadna también lo hace con facilidad). Raúl es un conocedor de literatura medieval, y Jimena sabe mucho de poetas contemporáneos y más. Ariadna también ha tenido tiempo de leer a Keats, y de literatura irlandesa.

No sólo eso, los cinco están informados de la comunidad a la que pertenecen. Saben hasta el menor detalle, donde están.

Descubrí hoy que no he leído lo suficiente. Traté de recuperar un poco de control el día de hoy, haciendo un par de comentarios. Ni ganas tenía de hacerlo (y probablemente, me resté a mi mismo un par de puntos el día de hoy). El día de hoy, no fue un buen día para mi yo escritor-lector.

Tampoco tengo el mismo nivel socio-económico que ellos. No fue un buen día para mi yo clase-media rayando en la pobreza. Jajaja, ya me había pasado. Me da vergüenza (que fea palabra es esa) que sepan que en varias ocasiones no tengo para cigarros o para comprarme la comida y aceptarles cuando ellos me ofrecen algo. Jajaja, hay veces que parezco tan hambriento que de plano si me compran algo. Veo las papas fritas que le ponen en la comida a Jimena y lo siento, de aquí soy y que no se atreva a tirarlas a la basura, porque me va a dar un retortijón en el estómago. (Y si las tira, o me río o me dan ganas de soltar la lagrimita). Es ridículo, pero así están las cosas y agradezco los favores. Ya buscaré la manera de compensarlo.

También les escuché hablar de los lugares a los que han viajado (de nuevo) y cada vez que les escucho, me sorprendo. Dublin, Francia, Grecia… jolines tío, ¿hay pobreza en México o soy el único? Hablan con naturalidad y sin pretenciones del arte, de lo que han leído, de lo que han visto, de lo que han visitado. Hablan entre ellos, porque ellos se entienden y yo les escucho.

Hoy me sorprendí pensando: “Seguro lo haré, sea como sea, porque quiero hacerlo”. No importa como será, pero lo haré (¿Me acompañas?). Y si no es algo para mi, será para mis hijos, para mis nietos o vale madres, ya veremos cuando sea viejo. Me encargaré de ello.

Si, soy demasiado orgulloso. Y matar el orgullo me está haciendo pedazos.

La gota de agua, que derramó el vaso… Historia Literaria II. Para recuperar algún respeto a mi mismo, participé más. Dije lo adecuado, lo correcto, sin aventurarme a comentar algo que pudiera ser un error y bajara mi autoestima de por si, un poco maltrecha. Me anoté un par de Good / Very good de parte del profesor y hasta me sentí orgulloso.

Lo demás vino, cuando el profesor en alguna parte del ensayo de Charles Lamb (The two races of men), tuvo que explicar algo de lo cual no tenía idea. Ninguno de nosotros tenía idea, pero me importó más que YO no tuviera ni puta idea. Primero empezó explicando la etimología de Eulogy (Eu - Bueno, Logos - (En su más pura expresión) Palabra). Elogio, palabras buenas. Y después, procedió a explicar la ubicación de un mar y como sus propiedades afectaban el texto. Como el mar, por esas propiedades, convertían el párrafo de ese texto en particular, en toda una metáfora (Ensayo romanticista, puffft, ¿qué se podía esperar?).

El caso es que era algo, que debía haber sabido. En ese momento, por más absurdo que fuera, sentí que DEBÍA saberlo sin que él tuviera que decírmelo.

No pude aguantar más la clase, me salí a fumar un cigarro.

No estoy en una buena etapa de mi vida, es la verdad. Cuando esas cosas suceden, recuerdo buenas palabras. Recuerdo lo bueno que aún tengo. Recuerdo de lo que soy capaz.

Y aunque el orgullo me mata, también me sacará adelante, aunque hoy no confío en él. Ya me cuesta trabajo confiar en mí.

Más vale que se asome el cabrón y saque una cuerda para ambos, antes de que nos ahoguemos.

Trabajando la Canción Sin Título I

Lo siguiente, es la confesión de como trabajo algo incompleto. Específicamente, un poema.

Título tentativo, Canción Popular. Gracias a Ehecatl - Me agradó que Ehecatl diera esa opción, porque es precisamente la idea de este texto, una canción popular para el uso de los niños de Jaramillo… lo que me lleva al propósito de la canción.

Propósito de la canción: Una ronda para los niños del Jaramillo después de Padre Taxi. (Estoy pensando en la época de Betsabé Dor). Se canta en escuelas, en parques. Probablemente se deba inventar un juego alrededor de éste, para hacerlo más familiar. La canción, a como yo la imaginé, es cantada por niños de 6-10 años.

La canción, por lo mismo, contiene alusiones a personajes que alrededor de Jaramillo, son casi míticos. Casi como se le trata a una leyenda.

¿Quién escribió la canción dentro del microcosmos de Jaramillo? Probablemente Guadalupe Espártaco o Francisco Zaldivar, aún no lo decido. Lo mejor será Guadalupe, ya que este personaje es un protector natural de los niños, los cuales adquirirán más importancia cuando Jaramillo vaya envejeciendo a los ojos de los Dor.

¿Qué me hizo escribirla? Una plática con Du y que traía uno de los poemas de William Blake en mente. Eso, y la canción de Café Tacuba (Las Flores - Unplugged). Quiero conseguir en alguna parte del poema (canción), un ritmo similar al estribillo que cantan al final. Probablemente, no lo consiga —por la naturaleza misma de la canción— así que esto está sujeto a cambiar.

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