Entradas escritas en Septiembre, 2003 ↓

De malas

Este post es parte de una serie, llamada “Listas”. Anotación 7 de 13


Estoy de malas, y no sé por qué.

No soporto a nadie (más que a ti, ciertamente…), pero he decidido ser paciente… serenidad y paciencia.

Me molesta que Juan Carlos me pida sus trampitas para SimCity 3000, como si ese fuera mi trabajo. Le he dicho que ya le había pasado una hoja con todos los trucos: “Ji ji, la perdí gordo”, dice y se sonríe… como si hubiera hecho una gran hazaña. Me molesta que cuando platica con alguien más y dice alguna afirmación, me mira esperando que le haga la segunda… a veces lo hago, a veces no. No me gusta hacer la segunda a nadie. Me molesta que a veces sea tan vulgar.

Me molesta que Josefa se quede aquí plantada y ponga su manota en mi escritorio, como esperándome… le he dicho hoy tres veces que me molesta de la manera más diplomática posible. Pero lo sigue haciendo, viene, me jala un cachete y me dice ATORRANTE de cariño, sencillamente me molesta y lo hace porque sabe que me molesta. Ohhh, y me molestan sus primeras palabras cuando entra a la sala de edición: “Aquí huele a madres”, siempre lo dice… pues claro, es un cuarto más o menos encerrado, con poca ventilación, entre los cigarros de Juan Carlos y los míos… obvio. ¿Por qué tiene que decirlo cada vez que entra?

Me molesta que Cheques, (y Cheques nunca me molesta, tal vez me impacienta, pero nunca… nunca me molesta) venga aquí a ver sus videos de mala calidad que ha bajado de la red: “Nightwish”. Pero está bien, no le diré nada… me ha regalado dos cigarros y es todo lo que necesito para estar en paz con alguien. Me molesta que me llame “master de los mil cerebros”, me molesta que le de miedo preguntarme las cosas, cuando sabe que a él si le tengo la paciencia para explicarle.

Me molesta que Feyo me quiera ver la cara, llamándome por el celular, para ver si sigo en mi casa o si ya salí hacía horas, cuando estoy abajo en la puerta. Lo tomé con filosofía, le dije que tardaría una hora en llegar mientras subía las escaleras de la oficina.

Me molesta que mi jefe quiere cambiar el logo, metiéndole un: “Brasil, Argentina, México” en alguna parte, para decir que somos internacionales… le he dicho que no lo haga, que yo pienso que sería de mal gusto. Sin embargo, quiere hacerlo. Quiere dejar en claro el status de esta empresa. Me molesta que no me permita explicarle y me interrumpa. Me molesta que no haga caso de lo que le digo y acabe haciendo finalmente, lo que quiere.

Me molesta no entender quién es el jefe.

Y me molesta que mi trabajo se haya convertido, de un día para otro, la forma de sustentarme (que digo de sustentarme, eso tal vez lo podría soportar, pero sustentar a dos personas…) en vez de pagar por mis gustos, mis pasiones, mis necesidades como persona (mi educación, mis libros, mis idas a la escuela, cuando iba a tomar café a Coyoacán y leer).

Me molestan el Poder Gris y sus 175 páginas, que ni siquiera marcan la mitad de lo que está planeado.

Me molesta el pequeño Árbol y su forma tan inocente de ver la vida.

Me molestan las personas que me agregan al MSN, para hacerme preguntas por demás… inútiles, que no me interesa responder, que fueron respondidas en algún momento a alguna otra persona, que no son de su incumbencia. Me molesta que una de esas personas, casi desconocidas, me hablen por el MSN cuando el status dice Busy, No disponible, Vuelvo en seguida. Me molesta que me quieran impresionar.

Me molesta que me digan Teté, que me digan Tetis, que me digan Lordis, que me digan Fest, que me digan Gus. Hoy, sencillamente, me molesta.

Me molesta la hipocresía de la que vive mi trabajo, muchas veces. Hipocresía necesaria. Sana hipocresía.

Me molesta vivir en una ciudad tan insegura, que no me permite caminar en las noches tranquilamente. Antier hubo un balazo justo afuera de mi ventana, no hubo ningún muerto… de por sí, ya llevamos el sobrenombre de “La Unidad del Colgado”. Fue un hombre que se suicidó, colgándose del número del edificio: todavía lo recuerdo, dando pequeñas vueltas, con una manta alrededor (como si tuviera frío ese día), fue temprano (iba yo en secundaria, me dirigía para allá con mi madre) y varios vecinos lo estaban viendo.

Me molesta el morbo.

Es una unidad pequeña y la verdad, es que nunca supe quien fué. Me molesta no saber quien es mi vecino, quien fue el colgado. Escuché que era el hermano de un primo de una excompañera de la secundaria, una excompañera que raras veces me encuentro en la unidad donde vivo. Me molesta que la unidad sea tan pequeña y a la vez, tan desconocida.

Me molesta el transporte público, que siempre esté tan lleno.

También Dios es molesto, le he llamado tantas veces, y le he amado tantas veces, y le he odiado tantas veces, y le he negado tantas veces, y le he discutido tantas veces, y le he platicado tantas veces. Y no se digna a responder, Dios me molesta, es la masa amorfa más molesta que existe, porque aún puedo escuchar que me dice: “No te preocupes, todo saldrá bien”. Y así es Dios y Él me molesta…. cabrón insufrible (queda la duda de si es Él o yo).

Me molesta que hayan tenido que morir dos personas para hacerme la persona que soy. Me molesta pensar en cuántas personas faltan.

Me molesta mi familia y me molestan sus rasgos, que ya son inherentes en mi persona. Me molesta la inteligencia de Daniel, la pasividad de Angel, la necedad de mi madre, la jodonería de mi hermano, el sarcasmo de Rafael, el sentido común de Imperio, el drama de Raquel. Cada uno de ellos son molestos. Más que nunca, porque los llevo conmigo y cada una de sus actitudes.

Me molesta que hayas leído hasta aquí, seas quien seas, y no te preocupes, ya estoy sonriendo… seguiré haciendo la lista para ver que más me molesta.

Me molesta que me haya mudado diez veces de casa.

Me molesta que en una discusión que me interesa, tenga que tomar el lado opuesto de lo que realmente pienso. Pero me encanta tanto discutir cuando me dan los deseos… y me encanta tanto ser necio, que no puedo dejarlo. Tengo que hacerme notar en esos momentos, tengo que decir cosas rimbombantes para callar al otro. Es una clase de… inyección de adrenalina, me parece.

Me molesta que llamen al trabajo en horas de comida, pero me encanta responder diciéndoles: “Estamos comiendo, llama a las cuatro” y colgar inmediatamente el teléfono. Ellos no tuvieron ninguna consideración cuando les necesitaba a las tres de la tarde, lo recuerdo bien… tengo un par de proyectos que me quitaron un par de años de vida y ellos no facilitaron el trabajo.

Me molestan mis amigos extremistas. Es como si yo fuera el balance, siempre tengo amigos o muy fuertes o muy débiles. O muy malditos o muy nobles. O muy inteligentes o muy idiotas. O muy seguros o extremadamente inseguros. Soy el complementario… siempre juego ese papel, en mis amistades.

Y lo que más me molesta es la incertidumbre. Es creo, el origen de todo… el “No Saber” si podré. Es lo que ha dirigido mi vida, hasta este punto… esa molestia tan grande que logra que pueda hacer lo que se me de la gana. Si el día de mañana quiero ser algo, lo seré… por el simple hecho de no saber si puedo serlo y mi vida inconsciente me guiará a serlo. ¿Y qué sucederá cuando lo alcance? Sucederá que me inventaré algo más, a partir de ello, que no sabré y entonces… me guiaré a hacerlo, porque siempre puedo. Siempre puedo. No sé si mañana, no sé si pasado, no sé si no pueda la primera vez o la segunda o la tercera. SIEMPRE PUEDO.

Y hay fracaso, claro que lo hay… el fracaso no me frustra, me frustra saber que si no puedo a la primera, habrá una segunda… porque todo se mueve a mi alrededor para que exista.

Hago que las cosas se muevan a mi alrededor para que exista, ya que no conocen a T-T cuando, a su modus berrinchis, quiere.

Ya, ya me siento mejor. T-T siempre puede…

[Caifás Dor - Diario] La Enfermedad del Cuenta-Cuentos, la maldición de los Dor

Para explicar la enfermedad del Cuenta-Cuentos, tendría que adueñarme de su alma, ¿están seguros que desean la explicación? A muchos de ustedes ni les interesa, y aún así… aún así están hambrientos, aún así desean y aún así viven en su mente historias imaginarias para escaparse del mundo rutinario en el que nos hemos sumergido voluntaria e/o involuntariamente. ¿Me equivoco? No les dejo mucha opción, o me entregan su alma a mi, quien les ofrece una posible escapatoria, o le entregan su alma a la rutina en la que viven. Es su decisión, no digan que yo les advertí.

Muy bien, siguen leyendo… con esto, ustedes han firmado un contrato donde me donan los derechos de su imaginación y su mente (también su alma, pero eso no es tan importante por ahora… no la necesitarán ya, nunca más). Lo que yo haré, será deformarla un poco, romperle algo de esto, comerme algo de aquello… y esto, esto definitivamente ya no lo necesitan en su cerebro (AHORA ME PERTENECE).

Los cuenta-cuentos, solían ser hombres y mujeres quienes podían deformar la realidad a través de medios visuales y auditivos. Utilizando su sensibilidad realista y artística, abrían la puerta a otros mundos que ellos crean en la mente de otros a partir de cero. Tengan cuidado con lo que están pensando: aunque hay poetas, músicos, ensayistas, cuentistas, escultores y pintores, en extremo imaginativos, no todos llegan a ser cuenta-cuentos. Los cuenta-cuentos, son los que logran de una manera eficaz hilar un cuento a partir de lo que tengan a la mano, los recursos que posean en el momento que un cuento se les viene a la cabeza. ¡Inclusive hay hombres que proponen un cuento a través de silbidos! Un mismo cuento que se extiende, como una marejada, alcanzando a un público tan diverso que era imposible pensar que todos pensaran lo mismo al escuchar, leer, observar al cuenta-cuentos… pero era así, ¡lograban una misma historia sin falsas interpretaciones en la mente del público!.

Ese, en sí, es el arte del cuenta-cuentos. ¿Cómo se relaciona con la familia de los Dor, te preguntarás? Oh… no lo sé, ¿debería contarles? Está bien, un pequeño cachito de su cerebro freído en aceite, mas un poquito de su corazón condimentado con pimienta, su alma entera es el postre. ¡Debo admitir que hice trampa y me comí un poquito al inicio! Y ustedes, han firmado un contrato, así que… dejen de lloriquear y no paren de leer, ¡qué esto se pone buenísimo!

Los Dor, se convirtieron en cuenta-cuentos (¡y de los malditos, que es peor!), sin ellos pedirlo, se enfermaron. Como el primero, toda la descendencia podía ver los tres mundos (el de la magia, el de los sueños y el de la realidad) en uno solo y dificilmente podían separarlos, porque no sabían dominar el arte, lo repudiaban. Deben entender una cosa, es el arte del cuenta-cuentos el que lo elige a uno y pocos hombres, pueden desarrollarlo por si mismos. Con los Dor fue particularmente cruel, se convirtió en una enfermedad y una maldición. ¡Y la culpa fue de Simón Dor!

¿Les he dicho qué hay libros mágicos? ¡Claro! ¡En alguna parte lo han de haber leído! Y los hay: libros que se escriben cerrados, libros cuyas hojas tienen diez caras, libros que sólo pueden ser escuchados y libros que muerden al primero que les abra. La culpa de Simón Dor radica en que, escribió en uno de esos libros su Diario. Un libro de tapa de cuero que le costó caro (y le encantaba admitirlo)… aunque éste libro en particular, puede ser escrito en todas partes. Ya entenderán lo que les digo.

Este libro le perteneció a un cuenta-cuentista muy antiguo, se dice que el primero y encerró todo su poder en él. El libro se perdió hasta llegar a las manos de Simón Dor, cuando lo abrió, naturalmente el libro se adaptó con páginas en blanco, listo para que él escribiera. El problemita de Simón es que escribió muchas historias sin final y es lamentable, pero a cada cuenta-cuentista se le exige que termine por lo menos una de cada siete historias.

Simón Dor no terminó ninguna, y entendió que el diario lo exigía. Esa tarea, egoistamente, se la encargó a sus hijos… esperando que ellos pudieran escribirlas todas. ¡Ajá! Pero no contaba, el pobre no contaba, con que habría hijos que escribieran historias sin terminarlas.

Y la enfermedad es cruel, porque Simón Dor todavía vive, en alguna parte de esta ciudad de mierda llamada Jaramillo, escondido… siempre escondido. Pendiente de los avances del diario. Esperando que algún día, todo termine.

¡Pobre, pobre Simón! ¡Y pobres de nosotros, sus hijos, que habremos de escribir tantos cuentos sin final y terminando los que nuestros padres dejaron pendientes! (Y nos vengaremos de nuestros hijos, porque… ¡ay! ¡No podemos vivir esto sólos!) ¿Están listos? ¿Están seguros que desean leer lo que sigue? Si es así, bienvenidos.

Que sean los Dor quienes guien sus almas a través de sus vidas, de su continua confusión de la realidad-sueños-magia, de su continua obsesión con la búsqueda de Simón Dor, de su maldición de no dejar de escribir en el diario: ya sean cuentos, su vida misma o sueños retorcidos.

Y que Dios nos ampare a todos, porque yo todavía no veo el final.

Con amor, a mis paredes de almohadas blancas… …Caifás Dor.

Árbol Genealógico de la familia Dor (tercera parte) (Escrito por el Último Dor)

Y sería el primer hijo, Iddo Dor, quien conociera al Hombre que Escribe. E Iddo Dor engendró a Betsabé, y a Benjamín el mismo día. Fueron los días de Iddo Dor y murió.

Y Benjamín Dor, fue el hombre con la suerte más extraña; Y fueron los días de Benjamín Dor y murió.

Y Betsabé Dor, juró que no habría otro Dor que fuera bastardo y todos los Dor llevarían el apellido en alto, sin importar ninguna maldición. Betsabé engendró a Josué, y a Jaziel. Y fueron todos los días de Betsabé Dor y murió.

Y Josué Dor, sería el segundo inmortal dentro de la familia Dor y el primer hijo que quisiera vivir la maldición del cuenta-cuentos de manera voluntaria. Se dejaría abrazar por el thanatos y se perdería en letras, convirtiéndose en un demonio con cara de mortal, viviendo entre humanos y buscando al primer inmortal de la familia Dor. Y serían los días de Josué, llamándose así mismo Simón Josué Dor.

Y Jaziel Dor, sería el hombre que no deja de escribir cuentos de hadas, a escondidas del padre. Y engendró a Jacob, y a Priscila, y a Silvia. Y fueron todos los días de Jaziel Dor y murió.

Y Priscila Dor, nacería con el conocimiento de los ancianos. Y fueron todos los días de Priscila Dor, murió a los dos años de nacida.

Y Jacob Dor, sería el segundo Dor que buscara a Lázaro Dor por leyendas que su abuelo Simón Josué le dijo. Y fueron todos los días de Jacob Dor y murió.

Y Silvia Dor, sería la mujer que contara las historias de su padre, de su abuelo y de su hermano juntos, a su único hijo: Jefte Dor. Y fueron todos los días de Silvia Dor y murió.

Y Jefte Dor, abriría la puerta del mundo del infierno y del mundo del cielo, en dos casas del abandonado Puerto Octay. Y engendró tres hijos: Jared, Selah, y Josias. Los tres nacerían el mismo día, con tres años de diferencia cada uno. Y fueron todos los días de Jefte Dor y murió.

Y Jared Dor, sería el que entrara al infierno y se sentaría a la izquierda del padrE, al tercer día de su cumpleaños número veinte.

Y Selah Dor, sería el que entrara al cielo y se sentaría a la derecha del Padre, al tercer día de su cumpleaños número diecisiete.

Y Josías Dor, sería el que encerrara a sus hermanos y sanara la realidad, al cerrar las puertas del cielo y el infierno, al tercer día de su cumpleaños número catorce. En el cumpleaños número cuarenta, Josías desapareció, no sin antes engendrar tres hijas: Sarai, Jezabel, y Nagai.

Y Jezabel Dor, sería la dirigente del mejor prostíbulo en Jaramillo. Y fueron todos los días de Jezabel y murió.

Y Nagai Dor, sería la monja más digna del amor y compasión del Señor. Y fueron todos los días de Nagai y murió.

Y Sarai Dor, también conocería al Hombre que Escribe. Negándose justamente a su destino, engendraría a siete hijos: a Libna, a Julia, a Rut, a Set, a Israel, a Juda y a Jeremías.

Y Libna Dor, sería la doctora que mata a viejos, adultos y niños por piedad. Y fueron todos los días de Libna Dor y murió.

Y Julia Dor, sería la cantante y actriz de teatro con el cabello más hermoso. Y fueron todos los días de Julia Dor y murió.

Y Rut Dor, sería la primera sexóloga de Jaramillo, haciendo a muchas parejas felices. Y fueron todos los días de Rut Dor y murió.

Y Set Dor, sería el primer escritor de libros de auto-ayuda en ser publicado. Y fueron todos los días de Set Dor y murió.

E Israel Dor, sería el primer senador de Jaramillo para el mundo. Y fueron todos los días de Israel Dor y murió.

Y Juda Dor, sería el primer y único Papa de Jaramillo. Y fueron todos los días de Juda Dor y murió.

Y Jeremías Dor, el séptimo hijo, se proclamaría como el perfecto y el último hijo de Simón Dor. Lograría hacer una secta por medio de las enseñanzas de los diarios. Sin embargo, estaba muy equivocado… ya que engendraría a su vez a dos hijos: Galilea y Uriel. Y fueron todos los días de Jeremías y murió.

Y Uriel Dor, se convertiría en el incendiario. Y fueron todos los días de Uriel Dor y murió.

Y Galilea Dor, me engendraría a mi, cumpliendo al pié de la letra su nombre. Y moriría al parirme.

Su seguro servidor.

Árbol Genealógico de la familia Dor (segunda parte) (Escrito por Francisco Zaldivar)

Y por la vida de los hermanos, Abdiel y Caín, la familia Dor habría de ser mal vista por la gente de Jaramillo. David era el más desdichado, ya que sería el único sobreviviente de los Dor y el que tendría que rendir cuentas, hasta ese momento, de su familia que empezó con Simón Dor.

Y aún así, David fue el más amado, engendró a Ahuzam; y fueron todos los días de David Dor y murió.

Y Ahuzam Dor se dedicó a cazar fantasmas, engrendó a Husai; y fueron todos los días de Ahuzam Dor y murió.

Y Husai Dor, el hombre más rápido, engendró a Lázaro; y fueron todos los días de Husai Dor y murió.

Y Lázaro Dor, el hombre que persiguió eternamente la luna y se hizo inmortal, engendró a Gadiel, a Ezequías, y a Josabet; y fueron todos los días de Lázaro en una eterna persecusión, hasta que perdió consciencia de sí mismo y olvidó su linaje.

Y Gadiel Dor, llegó a ser el hombre más rico del mundo; y fueron todos los días de Gadiel Dor y murió.

Y Ezequías Dor, llegó a conocer los secretos de la omnipotencia a través de las palabras necesarias; y fueron todos los días de Ezequías Dor y murió.

Y Josabet Dor, juró ante Dios que ella no sería quien terminara la maldición del cuenta-cuentos, y con placer engendró a siete hijos: a Bidcar, a Caleb, a Gersón, a Mahalat, a Mefi-Boset, a Jabes, a Josias.

Y Bidcar Dor, sería el mejor asesino a sueldo; y fueron todos los días de Bidcar Dor y murió.

Y Caleb Dor, sería el mejor criador de perros de pelea; y fueron todos los días de Caleb Dor y murió.

Y Gersón Dor, sería el mejor verdugo del Ejército Segundo; y fueron todos los días de Gersón Dor y murió.

Y Mahalat Dor, sería la infectada que mataría por la peste; y fueron todos los días de Mahalat Dor y murió.

Y Mefi-Boset Dor, sería el juez corrupto de Jaramillo; y fueron todos los días de Mefi-Boset Dor y murió.

Y Jabes Dor, sería el hombre más triste como el vagabundo; y fueron todos los días de Jabes Dor y murió.

Y Josias Dor, sería el hombre que sanara los crímenes de sus hermanos, de su madre y también, salvara a Jaramillo del Ejército Segundo. Y engendró a un hijo que tendría cuatro nombres: Eliseo, Elisur, Elisama y Elisafat.

Como Eliseo Dor, salvó a mucha gente. Y tuvo un hijo bendito: Baruc Dor; y fueron todos los días de Baruc Dor y murió.

Como Elisur Dor, se le erigió una estatua en su nombre. Y tuvo un hijo calvo: Core Dor; y fueron todos los días de Core Dor y murió.

Como Elisama Dor, se volvió el confesor de los criminales. Y tuvo un hijo quien tenía problemas del corazón; y fueron todos los días de Doeg Dor y murió.

Como Elisafat Dor, habría de juzgarlos. Y pidió Elisafat a Dios que un hijo no se le muriera, y fue así que nació Salatiel Dor; y fueron todos los días de Elisafat Dor y murió.

Y Salatiel Dor, fue considerado como un milagro y así, la gente lo siguió a todos partes, pidiéndole el favor de Dios, aunque éste no era escuchado por Él; y fueron todos los días de Salatiel Dor y murió.

La familia que había seguido de cerca a los Dor creyó que había terminado la maldición del cuenta-cuentos.

Sin embargo, apareció un hijo bastardo con el nombre de Iddo.

Iddo Dor, oportunamente, habría de continuar la estirpe.

Árbol Genealógico de la familia Dor (escrito por Guadalupe Espártaco)

Este es el libro de la descendencia de Simón Dor. El día en que creó dios-Fest al anciano, a la semejanza de dios-Fest lo hizo; macho, sénil y fumador compulsivo y lo creó; y lo maldijo, y llamó el nombre de ello Simón, el día en que fue creado.

Y vivió Simón cuatroscientos veintiún años, y engendró un hijo bastardo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Heber.

Y fueron los días de Simón Dor en La Ciudad de Jaramillo, donde abandonó a su suerte con la enfermedad del cuenta-cuentos a sus hijos y los hijos de sus hijos. No contaba con que sus hijos irían a buscarlo a Jaramillo, donde todos vivirían sus vidas, y donde morirían buscándole, eternamente.

Engendró a Heber Dor, quien habría de engendrar a cuatro hijos que nacieron el mismo día. Tres de ellos habrían de ser estériles, ya que la maldición exigía solo un descendiente en toda una familia. Siguey leyendo →

Poder Gris. Capítulo 11: “Recuperando el Nombre”

Las cosas no marchaban bien en el ejército de gnomos que salió del triángulo a través del portal. Uno de sus lideres, Sart el inmortal, tenía a Cilia bajo constante supervisión, por su dura confrontación con el demonio Kainth y lo cerca que estuvo de su magia negra. Los gnomos apreciaban a su lider natural, el ingeniero Yall, pero éste era distraido por su naturaleza gnómica, igual que todos los de su raza. No tenían consciencia de lo peligroso que resultaba meterse en territorio oscuro. Pronto se dieron cuenta que en aquel lugar siempre era de noche y el sol a nadie reconfortaba, porque siempre estaba cubierto con una espesa neblina que no les dejaba ver unos a otros, tenían que llevar antorchas prendidas constantemente. Sart usaba pocas veces su magia, ya que no deseaba malgastar energía y alertar a los oscuros de su presencia ahí, aunque pensaba que probablemente ya habían sido descubiertos, no quería tentar a la suerte y necesitaba de su magia para curar a la hechicera Cilia. Avanzaron lentamente por el continente de Hurton, dirigiéndose al bosque oscuro de Fajiro, donde unirían fuerzas con el ejército de Wulfgar. Pero no habían fijado fecha de llegada y a los gnomos en realidad no les importaba, era una raza de sangre ligera que ocupaba su tiempo en sus inventos y aún en incómodas caravanas no olvidaron sus proyectos, sus planos y sus instrumentos de trabajo. Inclusive el ingeniero Yall, que aunque tenía una de las responsabilidades como lider blanco en la guerra gris, no se preocupaba en lo más mínimo de esta, dejando la meditación para cualquier invento que se le viniera a la mente. Los días pasaron entre neblina y marchas lentas para Sart. El inmortal se contagió de la despreocupación y pudo dar más tiempo a la hechicera para curarle. Ignoró uno de los llamados de Imanthal a través del duende de los sueños, porque necesitaba concentrarse en lo que estaban haciendo, si es que estaban haciendo algo del todo. Se limitó a mandar un mensaje a Imanthal en uno de esos días, enterándose de poco e informando con la misma brevedad que ya estaba en camino a su destino. El blanco inmortal también tenía cosas de que ocuparse, y se sonrió al verse similar a los gnomos cuando pensaba en sus escritos acerca de los dioses grises. Se la pasaba pensando día y noche en ellos. Después de todo, tampoco podía dejar su investigación en magia y eso le ayudaba a distraerse de la tensión que le significaba cargar con el ejército de gnomos. Una de las cosas que se admiraba, era la fortaleza de la hechicera para no haber caído presa del demonio tan fácilmente. Podía sentir el poder diferente emanar de ella. Eso le dio un nuevo motivo para investivar y sentir curiosidad. Le dio gusto que su hijo hubiera tenido contacto con Cilia y que fuera él quien la hubiera entrenado. Más que orgullo paternal, le daba cierta satisfacción saber que su semilla se había extendido como para lograr nuevos descubrimientos y así se lo atribuía de forma indirecta. Entonces decidió perfeccionar el trabajo de su hijo y entrenar personalmente a la hechicera cuando despertara. Después de lo que habrán sido unas semanas largas, la diferencia se marcó cuando Cilia despertó. Inclusive los gnomos se sintieron diferente. Sart concluyó en que la decisión de los dioses no había sido a la ligera y que la poderosa hechicera emanaba una energía diferente que los animaba a todos. Los inventores se volvieron más creativos y los más pequeños inventos se hacían hermosos cuando ella daba su opinión al respecto. Yall se ruborizaba cuando la observaba caminar, puesto que los gnomos eran una raza tímida por naturaleza, además cualquiera podía ofrecerle la vida de una forma sencilla. Cilia se prestaba para ello. El inmortal Sart meditó esto durante largas noches y se alegró de saber que habían encontrado una razón por la cual pelear. La decisión de hacer de Cilia su alumna se vio acertada, porque ella estaba dispuesta a aprender. Ya entrando al bosque de Fajiro, Sart daba sus clases enérgico y vio que no daban resultado al mirar los ojos ausentes de la hechicera, aunque su cuerpo estuviera ahí, sabía que su corazón se encontraba en otro lugar, buscando desesperadamente al guerrero que se hacía llamar Argoth ark Gorath. Siguey leyendo →

Iva Zanicchi - La riva bianca, La riva nera

“Signor capitano si fermi qui, sono tanto stanco, mi fermo si, attento sparano, si butti giù… sto attento, ma riparati anche tu.

Dimmi un pò soldato, di dove sei… Sono di un paese vicino a lei… però sul fiume passa la frontiera. la riva bianca, la riva nera, e sopra il ponte vedo una bandiera, ma non è quella che c’è dentro il mio cuor.

Tu soldato, allora, non sei dei miei… ho un’altra divisa lo sa anche lei… non lo so perchè non vedo più, mi han colpito e forse sei stato tu…

Signor capitano, che ci vuol far… questa qui ela guerra, non puo cambiar. Sulla collina canta la mitraglia… e l’erba verde diventa paglia… e lungo il fiume continua la battaglia, ma per noi due egia finita ormai.

Signor capitano io devo andar… Vengo anch’io che te non mi puoi lasciar… non non ti lascero, io lo so gia, staro vicino a te per l’eternita`.

Tutto e` finito, tace la frontiera, la riva bianca la riva nera, Mentre una donna piange nella sera e chiama un nome che non rispondera

Signor capitano si fermi qui, sono tanto stanco, mi fermo si.” Siguey leyendo →