Querido Diario:
El delfín sigue nadando a lado de Mojalnir. ¿Debería darle un nombre?
El árbol de los mil nombres sigue marchito.
El niño mago sigue dibujando cosas en el aire y de vez en cuando, en mi Diario.
El cuarto de trofeos guarda lo siguiente:
* La pistola de McGonnagal.
* Las tres llaves que me ha dado Beatriz.
* La cabeza de Mindar.
* El alma del súcubo Galloria, guardada en un frasquito con formol. Me he quedado con sus ojos.
Hay en mi barco, un cuarto más que no puedo abrir y necesito otra llave adicional… es “El Cuarto de los Espejos”. Se me ha hecho un dato curioso y no tengo prisa en abrirlo, porque me dan miedo los espejos… cada vez que me miro en uno, encuentro un reflejo deformado de mi mismo, como “El grito” de aquella famosa pintura.
De vez en cuando, aparece un angel y sigo cargando conmigo un plumón para pintarle bigotes y siga pareciendo un reflejo monstruoso.
Reflejo-contrarreflejo. ¿Han pensado en ello? Todos nosotros, en cuanto a nuestro arte se refiere, somos el reflejo torcido de alguien más a fín de crear nuestra propia originalidad. Hay un foco de inspiración que nos guía, de manera inconsciente y cuando abrimos los ojos, nos damos cuenta que esa inspiración o chispazo que creíamos original y único, proviene de un antecesor. Un antecesor que bien podríamos ser nosotros y no serlo.
Me pregunto… ¿De quién soy reflejo? ¿O soy yo el contrarreflejo? ¿Qué imagen saldrá en el espejo? ¿La de algún escritor famoso que me ha inspirado a escribir este diario?
Reflexiones, a los treintaicuatro días y treintaicuatro noches de terminar esto.
Carta de Agustín Fest:
A ella:
He descubierto que la manera más eficaz para comunicarme contigo (ya que no soy un orador o la falta de valentía me lo impide) es por medio de esta breve carta. Así que prepárate para una serie de confesiones acerca de mi vida personal que te pueden horrorizar.
No te creas, no sería capaz.
Algo que he querido agradecerte es tu sonrisa. Puede parecer la confesión de un niño de secundaria, pero no lo es (Bueno… aunque de por sí, con una carta de por medio, creo que es 100% reprochable).
Permíteme explicar el agradecimiento, hace un par de semanas tuve días difíciles en el trabajo (algún día, podría contarte todas esas peripecias) y me di cuenta que una de las mejores medicinas era verte sonreír. Después sucedieron los sueños, esas pocas horas que dormía tú estabas presente (No recuerdo que soñaba, pero te prometo la inocencia de un hijo a su madre).
Tan extrañado estaba, que permití los sueños y así entenderlos (haz de saber que yo no sueño con gente de mi presente, pero si sueño a la gente del pasado y en contadas ocasiones a la del futuro).
En esos sueños y en el estado sensible que me provoca el insomnio, descubrí una verdad sencilla: Me gustas. Tu sonrisa, tu accesibilidad, tu mirada y por supuesto, tu risa.
Claro está, eso fue en sueños que pronto tendrían comprobación en la realidad, porque en la ausencia de tí (esos días que no te miro)… otra verdad saltó y lo asumí sorprendido: Te extraño cuando no estás.
Para que esta carta no cayera en la dimensión de una mera confesión, debería darte una lectura de mi vida, solo que me he prometido no hacerlo y además, no es fundamental. Lo único que debes saber es lo profundamente que estoy agradecido por tu sonrisa y por ser la medicina de días pesados. Es fantástico lo mucho que me alegra verte y tal vez no necesites saber los motivos. Quedémonos con el más sencillo: El descubrimiento de esas verdades (me gustas y cuando no te miro, te extraño).
Es todo lo que quería compartir y decían por ahí que soy buen escritor. Me han mentido, porque puede que esta carta te parezca insulsa, escueta y/o cursi -> como niño de secundaria o tal vez peor.
Tengo claras las consecuencias de esta carta. Usted tiene una relación estable: un novio al que quiere muchísimo y lo entiendo perfectamente. También tengo claro que probablemente en mí preferirías a un amigo y sería raro verme de otra forma.
Pierde cuidado, soy un hombre maduro y prefiero mil veces tu amistad y tu sonrisa, a una mirada fría o confundida. Sabes que estoy a tu disposición y recuerda que seguimos manteniendo una relación profesional manager-topmodel. (Debo disculparme por lo del casting de Sedalmerck, me parece que han parado el proyecto. Pero Josefa es tu fan, ella te tiene en mente para otros comerciales y yo también. No tardas en llegar al “estrellato”).
Cursilería aparte, eres maravillosa y pido disculpas si esta carta es algún motivo de mal. Si, por el contrario, te trajo una sonrisa… podrías regalarme un abrazo después de leerla.
Leeme de vez en cuando, aunque advierto que son escritos un tanto oscuros por el momento.
Tu más sincero admirador…

2 comentarios ↓
para kien es TT??? eh eh eh???? Diiiiiiiiiiimeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
[Responder]
No seas metiche.
¿Y te imaginas, si llegara a leer esta carta, en el momento justo? Tal vez yo no se la tenga que dar, tal vez… llegue sola a ella. Tal vez.
[Responder]
Deja un comentario