No pasaba nada de noche y cuando volteaba en días de sol. Cerraba mucho los ojos cuando tocaba el medio día, donde el sol en el cielo le provocaba mirar al suelo. Le tenía miedo a su sombra porque cuando daba la casualidad que la miraba, ésta cobraba vida… parecía tener ojos y acercar manos sin forma para cerrársele alrededor del cuello. El hombre tenía ataques asmáticos cuando eso sucedía y miraba al frente nervioso y con el sudor hirviéndolo entre los poros. Por eso le tenía miedo a su sombra.
Una vez, se encontró con un hombre que le tenía miedo a las cucarachas… platicaron hasta que él le preguntó cuál era su peor temor.
-A mi sombra.
-Estás loco -dijo el otro y se alejó rápidamente.
El otro asintió y le miró alejarse, con mucho cuidado de no mirar al piso ya que el sol de mediodía estaba más impío de lo acostumbrado.







2 comentarios ↓
Yo le tengo miedo a los payasos.
[Reply]
acabo de leer fiammetta y me gusto mucho. Parece que quieres comunicar algo muy bello. Conmigo lo has logrado! un saludo irene:grin:
[Reply]
Deja un comentario