Me asustaba mucho.

Ángela. La perra. Madre de familia. Esposa de Tarcisio, madre de Raquel y Chato. Única sobreviviente.

Estuans interius Ira vehementi

Fuego interno Ira vehemente

Nobuo Uematsu, One Winged Angel

Todo lo que pedía era una taza de café, decía, y la perra no podía hacerlo, también decía. Estaba harto de nuestro matrimonio, de nuestros dos hijos, de mi, la perra. Eso decía mientras se aflojaba la corbata y tiraba el saco que me había costado la tintorería. Se comía la cena de mala gana y cuando íbamos a la cama, ni siquiera me miraba. De joven, cuando miraba las películas donde las esposas rechazadas y marchitas por el tiempo se hablaban al espejo y se daban cuenta que su vida se había perdido, me decía que no sería como ellas. Eso me decía yo, pero él decía otra cosa. El pedía una taza de café y la perra no podía hacerlo… si, eso decía.

Un buen día llegó con un arma señor policía, era lo único que nos faltaba. Yo me encontraba haciendo la despensa, la perra consiguiendo la comida de los cachorritos. Así me decía y después se sonreía como de burla, yo creí que ignorándolo se le acabaría y me miraría como antes, si como no. Él me miraba y la perra me decía. Llegó con un arma y mató a nuestros dos hijos. Estaba harto, casi lo puedo visualizar aquí cerquita… harto de su familia de callejeros. Y en esa rabia que le dio, mató a nuestros dos hijos señor policia.

Y no sé si por gracia de Dios o burla de Satán yo llegué tarde, la perra llegó tarde habrá dicho antes de jalar el gatillo y volarse él solito la tapa de los sesos. Dentro de esa rabia uno no piensa bien, lo he visto en las películas señor policía. Seguramente me estará culpando en el infierno, todo es culpa de la perra ha de decir, ladrando y con las orejas bien alzadas.

No quiero ver los cuerpos todavía. ¿Me puede regalar una taza de café? Y no se preocupe señor policía, tárdese el tiempo que sea necesario. Raquel. Bailarina de ballet. Hija de Ángela y Tarcisio. Muerta en un tiroteo aunque ella no lo sabe.

Veni, veni, venias (Gloriosa) Ne me mori facias (Generosa)

Ven, Ven, Por favor ven No me dejes morir

Nobuo Uematsu, One Winged Angel

Dos por dos son cuatro y cuatro, dieciseis. ¡Ya sé! ¡Ya sé! Marinero que se iba a la mari mari mar… no, no, no me la sé. En la escuela me van a regañar, si mami viene me la canta completa. Ella se sabe todas las canciones del mundo porque mi mami es la mejor del mundo. Se sabe toooodas las respuestas cuando le pregunto. Mi mami sabe mucho. Somos una familia muy feliz y estamos todos juntos. Mi papi nunca nos grita y nunca nos dice nada, mi mami a veces se enoja conmigo porque salto en la cama.

Se le ven todos los dientes cuando se enoja y yo me empiezo a reír y ella luego se ríe conmigo. Mi mami cuando no está mi papi es muy divertida, platica de muchas cosas solita y yo me quedo a mirarla a escondidas. Canta una canción que no nos cantan en la escuela, “La peeerrrriiitaaa y sus peeerrriiitooos…”, algo así. Espero que nos la enseñen en la escuela para cantarla con mi mami y darle una sorpresoooota. Y luego, cuando crezca el bebé, también la vamos a cantar con él y cuando mi papi se quede en los domingos, también vamos a cantarla y vamos a cantar todos.

Mi papi es el mejor del mundo, ayer me compró un patín del diabolo. Diabolo… diaaaabol… no, no, DIABLO. Luego mi mami se enoja porque no pronuncio bien las palabras pero mi papi me corrige y me enseña todos sus dientes cuando está contento. Una sonrisoooota. Mi papi es bueno conmigo, luego cuando mamá está sola y platica con ella y se mira al espejo y se agarra el pelo y dice que no es tan bueno. Pero si es buenito.

La única vez que lo escuché asustado es cuando hubo un trueno de fuegos artificiales, yo me tapé los oídos y grité muy fuerte el nombre de mi mamá que no venía. Grité muy fuerte, me acuerdo que hubo otro tronido y después, ay no, mi mami me va a regañar, ya no me acuerdo que pasó después…

Ángela.

Harto de los hijos y con la rabia quemándole por dentro señor policía. Ese era mi marido, un lobo con hambre por estar atado. Una vez me atreví a decirle que podía irse cuando quisiera, ¿sabe qué fue lo que hizo? Se rió en mi cara y riendo, me dio una cachetada. Con la mano bien extendida y me marcó el rostro. Un lobo, le digo, y yo su perra, me decía.

Como perros atorados nos mordimos y nos rasgamos ese día, como me acuerdo, pero eso no se lo voy a decir señor policía y no le voy a decir, que desde ese momento… me acostumbré a decirle cosas más seguido, para que al fin me tocara el cuerpo que le extrañaba

Una perra demasiado acostumbrada, demasiado bien entrenada. Ese fue mi problema señor policía. Y le puede sonar raro y me puede mirar con lástima después de decirle ésto: ahora que me he quedado sin entrenador, no se lo que voy a hacer. Una perra bien acostumbrada, me decía y sí, ese es el cuerpo de mi pobre Raquelito.

Seguramente preguntándose dónde estará su mamá ahorita.

Chato. Bebé con un mal genio. El primero hijo de Tarcisio y su orgullo. Los desvelos de Raquel y su niño chiquito.

Gugu tata, gugu tata. Ajá güey. Mi papá me decía esas palabras como si no comprendiera precisamente lo que trataba de decir. Pero cómo explicarle a los adultos el extenso y exquisito vocabulario que nosotros, los infantes recién nacidos poseemos desde que saltamos del vientre.

Escribiríamos poemas si no tuvieramos los miembros tan débiles y los músculos tan micro-desarrollados. Lo único que poseemos para comunicarnos a tan temprana edad es nuestro adorable cántico que a los inermes mortales les parece tierno, cuando en realidad platicamos historias épicas de guerras, dioses, entre otras cosas.

Y llegaba ese padre mío a decirme gugu tata, imagínense mi reacción. Obviamente le tiraba la leche y el vomito encima de su camisa. ¿Pero creen que eso lo hacía desistir? Negativo, nyet, nein. El muy chistoso se reía. Indignación para los bebés del mundo y una pequeña victoria para ustedes adultos.

Mi hermana. Una palabra. Insoportable.

Sin embargo… mi mamá, de ella puedo hablar diferente. Siempre tan callada y tan relajante estar en sus brazos. Cantando en voz baja para sí misma y platicando conmigo de días imaginarios y ficticios que jamás hubiera podido imaginar. Estimulaba mi imaginación desde que estábamos en el vientre… mi mamá. Tengo clara la imagen de mi madre y después esa luz, esa luz que me ha regresado al origen.

Ángela.

Y mi bebé, tan pequeño, mi cachorrito. Me hubiera encantado abrazarlo y que nos matara a los dos, señor policia. Que nos matara a los dos le digo, juntos y abrazados. No tener que soportar estarlo mirando así, tan pequeñito y su cuerpo hecho trizas por la rabia de aquel que ya no nos soportaba. Me hubiera ido con mis niños si tan sólo hubiera tenido el valor, pero no, me dije, guardar las apariencias me dije. Eso me dije y eso él me hacía decir. Ya parecía como respuesta automática señor policía.

Está muy bueno el café, muchas gracias.

Tarcisio. El lobo. Padre de familia. Marido de Ángela. Padre de Raquel y Chato. Presunto suicida y homicida.

Regresé a casa temprano ese día, la vieja casa. Un mensaje urgente de mi mujer en la oficina y pedí permiso. Mal. Tres pesos menos para la comida de mañana. Ella estaba en la cocina haciendo la comida y me dijo que Raquel se había caído, que estaba en la cama con fiebre. Subí a ver a la niña, seguramente por estar saltando en la cama… no se puede estar quieta.

Y mi sorpresa fue encontrar a mi niña sana, moví mi cabeza confundido y voltee para dirigirme a la cocina para hablar con mi mujer, cuando miré a Ángela apuntándome con un arma…

BANG!

Ángela.

Si, es el cuerpo de mi marido. ¿Ahora qué haré señor policía? Ya no tengo familia a quien cuidar, ni marido a quien querer. Gracias por el teléfono para el centro de mujeres víctimas. Gracias por el café… ¡Ay de mí! El cabrón de mi marido ha de estar en el infierno gritando que la perra de su mujer se salió con la suya… ni siquiera ahí puede respetarme. Mi lobito… mis cachorritos…

Me asustaba mucho mi marido, ¿sabe? Me asustaba mucho.

5 comentarios ↓

#1 YUSHE el 03.10.03 a las 8:43 am

Vaya relato!!!, tarde un poquito en agarrarle sentido pero muy bueno. =D

[Reply]

#2 gabo el 03.10.03 a las 12:17 pm

Estimulas mi imaginación lobo. Que chilo.

[Reply]

#3 DuVeth el 03.11.03 a las 8:29 am

Un ritmo diferente ciertamente. Pero te queda bien. Espero el proximo..

[Reply]

#4 Casy el 03.12.03 a las 5:47 pm

Vaya, cada dia me sorprende mas sr. arbol, muy buen cuento sobre todo la parte de lobo ¡genial!me agrado mucho la forma de romper espectativas y que gran mente la de la perra, de verdad que sorpresita….

[Reply]

#5 Cypher el 03.13.03 a las 2:23 pm

…me encanto la forma en como entrelazaste los discursos. “alarma!” conoce a “sospechosos comunes”, o algo asi. excelente cuento.

[Reply]

Deja un comentario