Mi estimado y bien ponderado Carlos Orozco (AKA Thor):
He reflexionado mucho acerca del estudio que me pediste referente a la técnica lollipop que algunas jovencitas han tenido que aprender durante el transcurso de su existencia. Es un tema complejo y que tiene diversas ramas del conocimiento, como son la ética, la matemática, la física, la literatura y por supuesto, la anatomía.
Por medio de experiencias personales y por medio de charlas en reuniones con alto contenido de alcohol concentrado y procesado, he podido hacer una estructuración del proceso. Aunque aclarando que esto es más bien una recopilación personal y puede diferir de la opinión global.
Paso número 1. El cortejo. Cuando un varón y una hembra se conocen, se miran a los ojos de una forma muy linda, hay un par de sonrisas y una charla del todo interesante sin ningún contenido cultural, entonces es cuando empieza nuestra técnica lollipopense. Se conocen, se tienen confianza, se dicen “puede suceder”. Esto claro, ayuda mucho si tienes algún sustento económico confiable, un medio de transporte automotor de alto valor económico y un físico bien conservado y saludable.
Paso número 2. La cita o El punto de reunión. Son dos situaciones distintas, la primera sucede cuando ambos parten de verse en un mismo lugar o cuando pasas el rato en una reunión de alto contenido de alcohol concentrado y ves a la hembra en cuestión, platicas con ella (El cortejo) o da la casualidad que ya la conocías. Aquí sucede la segunda interacción que nos lleva a un suceso final y con la habilidad suficiente, feliz.
Paso número 3. Escoger el lugar propicio para el experimento. Después de que ya te hayas ganado la confianza de la hembra en cuestión, entonces es hora de proponer el lugar propicio. Si tienes la suerte de ser un sujeto que tiene un transporte automotor y a ella le agrada, entonces ese será el lugar, si no es así, la búsqueda de un cuarto es indispensable. Si la situación es un tanto inusual, como un cine, la oscuridad es propensa, mientras no sea durante el estreno de “Star Wars: Attack of the Clones”. Claro que si ambos son sujetos adrenalíticos respecto al riesgo, la situación es más que perfecta e indicada.
Paso número 4. Déjaselo a ella. Habiendo resuelto el problema de Dónde, no tienes que preocuparte por el Cómo, ella (O él para bien o mal de algunos…….) es la que lo tendrá que pensar y resolver. Desde como ubicar su posición, hasta como manejar manualmente el objeto a succionar, el lollipop, algunas prefieren jugar con él y decirle nombres tiernos, como Chiquito, Miguelito, Papacito, Dulcecito, Paletita, en varias la terminación diminutiva es esencial porque es así como lo ubican en un principio, ya que logran por medio manual o bucal alcanzar el estiramiento deseado entonces el nombre del objeto en cuestión cambia a: Mi rey, Grandote, Papazote, Dulcezote, Mi monstruo peludo.
Paso número 5. Quítale la envoltura. Algunas habrán de hacerlo gentilmente, tratándolo bien bonito como si tuviera miedo de que el objeto en si, les fuera a soltar una chispa flameante de fuego, otras lo maltratan y lo despedazan entre sus dientes, con la prisa de un alma que se la lleva el demonio, sencillamente porque la situación lo amerita o porque son unas desgraciadas.
Paso número 6. El proceso. El proceso como tal es difícil de describir, ya que es una diversa cantidad de sucesos que pueden acontecer. Desde el manejo de la lengua, el ancho de la boca, la salud de los dientes (que hay unas que los tienen bien sanos y como que sienten que eres su dentista, porque si te demuestran como muerden), la separación entre la quijada y el paladar, el ancho de la oreja (en algunas si importa), etcétera, etcétera. La más hábil sabrá tener medidos todos esos recursos, así como la velocidad y la intensidad para aplicarlos y llegar al final de un lollipop bien hecho.
Paso número 7. ¿Escupir o no Escupir?. Si bien, el sabor de una lollipop no se desmiente, he escuchado a algunas jovencitas decir por ahí que el sabor del proceso final es tan variado, que algunas optan por escupir o por tragar el contenido. Eso si ya es al gusto del cliente, lamentablemente uno no puede discernir por adelantado cuál es el camino que escogerán, puede ser una situación frustrante si deciden escupirlo en el transporte automotor.
Paso número 8. El dulce final. Aquí depende del sujeto lo que decida hacer después, si extender esto a la grandiosa y potente cópula, o hacer una graciosa retirada después del buen éxito, unas sugerencias. Bájate, que tengo que regresar el coche. Voy por dulces mi amor, ya (no) regreso. Lo estuve pensando mucho y ¿podemos ser sólo amigos?. ¿Te gustó desgraciada? ¿Te gustó maldita infeliz?. Y Ya me voy, que me está esperando mi novia.
Advertencia del Paso número 8. Si decides hacer la graciosa retirada, asegúrate de tener bien protegida tu lollipop, porque nunca sabes como reaccionara una jovencita que no sabía que era parte de un experimento.
Si quieres leer de nuevo este texto informativo, mi estimado Carlos, lo encontrarás en: http://argarath.tripod.com/lollipop.htm
Sin más ni más, te mando un abrazo y un afectuoso saludo.








3 comentarios ↓
Mi querido doctor. La lectura de su manual de instrucciones fue excesivamente ligera para el resultado que estaba esperando. ¿La próxima vez podría hacer mencion de experimentos o describir con mas detalle el punto 6? Comprendera que la jovencita en cuestion debera informarse adecuadamente para saber cuales tecnias debe o no debe aplicar (se de una que aplico hielo directamente a la lollypop afectada), por lo cual le hago una especial peticion en este punto. Sin mas que agregar quedo como su incondicional (sin contar a la lollypop, claro esta)
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Una descripcion muy detallada, solo hicieron falta remarcar algunos puntos….ademas por cierto la señorita o no tan señorita que participa en el experimento tambien cuenta…..
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Bastante interesante y educativo… al menos para mi.
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