Faulkneriana de San Valentin

San Valentín.

Este cuento breve, a medida de lo que escuché de Faulkner, interpreta un mismo hecho por varias personas distintas utilizando como medio básico, la introspección y la percepción en vez de diálogos y acciones. Lo poco que sé de Faulkner es que gustaba de utilizar este medio y aunque no lo aplique correctamente como él lo hizo, me sirve para experimentar.

La idea original era otra, tal vez les presente esa otra Faulkeriana eventualmente. Quise hacer un cuento cursi, tal vez la fecha marcada por la publicidad me empuja, tal vez el sencillo ardor del escritor que no puede vivir de otra cosa, más que de expresarse por letras.

Tenemos tres personajes, en memoria de Anselmo y Susana, utilizaré sus nombres, aunque no sean los mismos personajes de aquel cuento escrito en el ’99. También, he de utilizar el nombre del voluble de Luis. Son nombres que para mi pasado como escritor, han sufrido una evolución y tal vez, un crecimiento. Aquí viene una confesión personal. Para los que se pregunten del Poder Gris, es por eso que me cuesta tanto trabajo continuarlo: no soy el mismo que era cuando lo inicié. Es casi como continuar el trabajo de un escritor por otro escritor y aunque es difícil, trato de evocar un poco el pasado y ayudarme a terminar aquella promesa.
Anselmo se presenta sin formato.
Susana se presenta en cursivas.
Y Luis ha de platicarles en negritas.
Sin más palabrería, les mando un saludo y disfrútenlo.

Como me dijo Luis, ahí estaría esperándome. Se ve tan hermosa en el vestido rojo y tan sencilla, el breve maquillaje solo ayuda a asentar su hermosura y la suavidad de las curvas me golpea el rostro. Es inevitable dejar de mirarla a ella y no evocar su sonrisa cuando platica de aquel gato que recogió cuando era bebé. El contexto, me dijo una vez Luis, es lo que liga los recuerdos… estoy seguro de haber escuchado eso en alguna película de Spielberg, pero no importa. Es sabio recordar el contexto. Me arreglo la corbata y miro a Luis una última vez antes de dejarlo a merced de la noche, él me sonríe y me la señala una vez más.

Un ángel, ella representa una aurora boreal, arcoiris celeste. ¿Por qué? No debería hacerlo. ¿Por qué?

Lo estoy esperando desde hace un momento, él me prometió que vendría a bailar conmigo a la graduación. ¿Y Anselmo? ¿Dónde estará Anselmo? Aquel niño lindo, perdido… mi amigo, mi confidente. Siempre anda con Luis para arriba y para abajo. Volteo y pido otro mint julepe, no tengo ganas de bailar si no esta él. Mis brazos se abrazan solos, abrazándose a los recuerdos, a sus ojos tan lindos, su boca se enchueca cuándo se siente confundido, es tan curioso. Siento que alguien está detrás de mi, miro de reojo a mis espaldas…

…Y por fin miro su rostro, tan cercano. Le sonrío y le acaricio el rostro. No se si estoy diciendo las palabras como deben ser, pero ella parece comprenderme y se ríe de mi tropiezo verbal. Me ofrece su mano y yo, queriendo ser el príncipe en el corcel, se la beso. Nos reímos juntos y salimos a la pista a bailar, es una canción suave…

…que evoca los recuerdos…

Los ojos duelen, pido otro vodka, más bebida para calentar el corazón y el alma. Apagar la mente…

…y este amigo, es diferente al que había conocido yo en toda mi vida, porque no sólo es un amigo. Ya lo había hecho, cuando traspasaba su mirada, me daba cuenta que siempre el cariño había estado ahí. Como si hubiéramos nacido para escucharnos el uno al otro. Su mano se siente suave y me río, un calor pasa de piel a piel, un calor que no es de amigos.

Que no es de amigos… se ve tan hermosa esta noche. Las manos embonan igual que las almas que se han destinado, no me dan ganas de creer en la predestinación, no esta noche. Porque si fuera predestinación, probablemente tendría la desgracia de no ser yo el que mire el brillo de esos ojos en la penumbra de la pista. Acerca su cuerpo y como el agua fluye en el río, descansa su cara en mi pecho. ¿Escuchará mi corazón?

Hasta yo lo escucho desde aquí. No podría ser de otra forma, ¿verdad? Mi buen Anselmo y Susana. No podría ser…

…de otra forma no le hubiera escuchado el corazón latiéndole así. Tengo el impulso de quedarme así toda la noche y esperar que esto sea un cuento de hadas, aunque la vida no sea así. ¿Cómo pude no verlo antes? ¿Cómo pudo él no habérmelo dicho antes? Las imágenes se presentan como debieron haber sido desde que nos conocimos, ahora entiendo tantas cosas y el rompecabezas se completa.

Se ha resuelto el enigma, yo le alzo el rostro. Espero no echarlo a perder, no me atrevo. Pero el cuerpo y el alma, actúan solos y mis labios se acercan a los suyos, PUM, PUM, no puedo echarlo PUM PUM a perder. Probablemente ahora puedo creer… que existe Dios.

Y nos besamos…

Se están besando y yo he cumplido. Le había invitado el primer baile, pero no era para mí, ¿verdad? ¡Cómo es posible que fuera para mí!. Soy el cupido más tierno que el vodka jamás hubiera visto, me echo a reír sin control, hasta que se me salen las lágrimas. Hasta que se me salen las lágrimas.

2 comentarios ↓

#1 YUSHE el 02.14.03 a las 12:00 am

Vaya manera de cambiar de estilo, muy buen cuento mi queridisimo Arbol =D. Gracias por la historia!!!

[Reply]

#2 Casy el 02.14.03 a las 12:34 pm

Vaya forma de hacer un cuento cursi, creo que es mas tierno y triste que cursi. Aun asi creo que me conduelo de Luis y admiro que sepa ser tan buen amigo

[Reply]

Deja un comentario