Corro rápidamente, un cohete me silba en la oreja, volteo rápidamente y disparo con mi enforcer a la cabeza del individuo. No es suficiente, el dispara otro cohete y alcanzo a meterme en un pilar a la izquierda, rezando por encontrar una mejor arma.
Pero la diosa fortuna no está conmigo… o tal vez si, porque escucho que el del cohete está peleando ya con otro que lo ha encontrado primero. Tomo un medikit y curo mis heridas lo más rápido posible. Una mejor arma, si, una mejor arma.
Salgo esperanzado de que pueda encontrarla… no sucede así, pero si me encuentra otro enemigo, una mujer hermosa que lleva un Shock Rifle que podría espantar al más versado escritor en el arte de espantar. Camino de lado y vuelvo a disparar con mi enforcer lo más que puedo, la dejo malherida… pero ella también lo ha logrado, con un disparo de plasma que hace que el dolor se me suba por los brazos y casi explota mi cabeza.
Se me acaban las balas y afortunadamente a ella también. Estamos los dos en pie y nos sonreímos. Activamos el pistón, el primero que lo desactive y llegue lo suficientemente más rápido, será el vencedor de este pequeño duelo personal.
Corremos el uno hacia el otro y que sea lo que Ares quiera.
Un comentario hasta el momento ↓
La primera vez que lo jugué me dije “¡Están vivos!” y efectivamente, como después lo comprobé en una clase de Programación Orientada a Agentes los malditos contrincantes tienen una programación de inteligencia artificial muy inquietante. En la clase pudimos “crear” dos tipos de bots que más que nada te seguían hasta matarte, pero la idea es esa.
¿Juegas el del 2003?
[Responder]
Deja un comentario