Entradas escritas en Enero, 2003 ↓

Diario de Simón Dor. Día 48.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 41 de 47


Querido diario:

Tengo un mensaje que quiero lo lea uno de mis amigos y seguramente lo hará llegando a través de esta página electrónica.

Deseo que se muera, que hierva en aceite, que le caigan los resultados de una lluvia estelar, que se abra la tierra y Baal se lo coma vivo.

Gracias por ser un espacio que me cura de esos pensamientos.

Simón Dor.

Titus Andronicus.

Con Tito Vasconcelos en el papel de Andrónico. Si viven en el Distrito Federal, les recomiendo que vayan a ver esta obra, una adaptación de un clásico de William Shakespeare. Como siempre, este dramaturgo lo reune todo: Pasión, Drama, Suspenso, Comedia.

Cuidate de ser una persona de alto criterio, porque no hay mujeres en esta obra, dos hombres interpretan el papel de las únicas dos mujeres de la historia. Por cierto, ambos son muy buenos en su papel, más que excelentes. El manejo corporal de esta obra es grandioso. La musicalización está bien hecha.

Ángel Enciso en el personaje de Aarón se lleva la obra con su singular voz, su cuerpo que parece arcilla y sus expresiones faciales que te llegan inmediatamente.

En fin, no les cuento más y mejor vayan a verla.

Día 47.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 40 de 47


Querido diario:

Estos días han sido de extremo estrés, no puedo decir que lo disfruto, a pesar de que me intento convencer de ello. Creo que es una de las grandes mentiras del ser humano. Convencerse de que el estrés es “Delicioso”, que lo hace sentirse a uno V-I-V-O. Una vez un hombre al que respeto sobremanera, me dijo que eso era el significado de la felicidad: no ser feliz durante mucho tiempo, para que los sentimientos fueran más intensos. Como una montaña rusa de emociones.

Yo me siento viejo y cansado, no quisiera sentirlo ya. Tal vez me convendría meterme a un asilo, ¿pero qué demonios haría yo en un ásilo te has de preguntar? Discutiría con los ancianos del lugar, sin duda alguna. Sería una constante batalla por el control de la televisión, por el radio de alguno o por quién es más hábil en el poker.

¿Qué se yo de los asilos?

Que me cuide una enfermera jovencita, para yo mirar su carne fresca y deleitarme, lamerme los labios al mirar como mueve las curvas, los contornos. Como se ensombrecen los lugares indicados y sus ojos atentos a los míos, profiriendo groserías en silencio por mi absurda intromisión a su piel desnuda-vestida. Me cambiarían la enfermera a menudo, de eso no hay duda.

Quisiera estar en un asilo en alguna zona millonaria de esta ciudad, para que así me visitaran las jovencitas de escuelas católicas y aunque me hicieran gestos por mi amargura y rabo-verdería; me sonreiría y les acariciaría la mejilla fingiendo mi paternalismo. Como quisiera estar en uno de esos asilos.

¿A quién quiero engañar si moriré como un anciano solo? Con el corazón fortalecido por la soledad y la decepción humana. Ahí está la fuente de mi delicia, mi montaña rusa de emociones. El stress se puede ir al diablo cuando lo que quiero es estar hundido en lo más bajo.

En lo más bajo… si ya llevo mucho tiempo hundido en mi infierno. En un ásilo no estaría tan mal, conviviría con “gente”, sobreviviría todos los días, me alimentarían, me visitarían las personas “compasivas y caritativas”, las enfermeras me hablarían bonito y habrá una entre ellas que seguro será comprensiva de mi estado y querrá, a pesar de que la mire con toda esa lujuria, estar al pendiente de mí y cuidarme.

A mi edad y preguntándome todavía lo que es correcto. Con tantas dudas, creyendo que son ciertas. En eso tiene razón aquel hombre respetable, nos ponemos esas dudas esperando que por medio de ellas, se descomponga la rutina en la que nos metemos y llamamos con placer inconsciente: Infierno.

Maria II

El niño de cuatro años con el peinado de científico loco entró a su recámara y se recostó. No tardó ni dos segundos en darse cuenta que algo faltaba… su cobijita. Salió apresurado y empezó a buscar por todas partes, hasta que encontró que en la azotehuela, su abuela la tenía en sus manos y fue demasiado tarde… estaba cayendo a la lavadora.

El niño corrió como todo buen atleta corriendo los 100 metros y le gritó a su abuela: “¡Sálvala! ¡Sálvala! ¡Se va a ahogar!”, a la abuela le dio ternura ese gesto pero apartó al niño y le dijo: “Está bien mugrienta, ya la tenía que lavar. Ahorita que termine la sacamos”. Pero aquel niño no hizo caso y gritando: “¡Maldición, maldición!” (que era la única grosería sofisticada que se sabía y podía decir sin que lo regañaran), trató de subirse a la lavadora.

El niño, once años después, no recordaba lo que seguía de ese incidente y su abuela solo contaba lo anterior, como lo hacía justo en ese momento. Y su abuela se reía cada vez que contaba la anécdota y le acariciaba la mejilla. El niño se fue a dormir después y no tardó ni dos segundos en darse cuenta que algo faltaba, entonces salió de su cuarto, sintiéndose ya más hombre que niño y le preguntó a su abuela:

“¿Y mi cobijita?”. “Ya la tiré, ya nada más era un cuadrito de tela, parecía trapo”, dijo la abuela. El niño no supo que decir, tal vez un “Ok” y se fue a su cama, se recostó y pensó toda la noche que de adulto, una de sus excentricidades sería poner ese jirón de tela en un cuadrito de cristal para que el pudiera tenerlo toda la vida. Suspiró resignado y trató de quedarse dormido, antes de hacerlo… su abuela mientras pasaba por la puerta de su cuarto le escuchó decir: “Maldición”.

Y ella sonrió.

Las nalgas de aquella

09:57AM - Tete: no se lo dije
09:57AM - Tete: fui encantador
09:57AM - Tete: y me besó
09:57AM - Patricia: bueno pero te tuviste que declara de alguna forma alguien
09:58AM - Tete: le dije que me gustaban sus nachas, eso cuenta?
09:58AM - Patricia: que son las nachas?
09:58AM - Tete: las nalgas
09:58AM - Patricia: por supuesto que no, a menos que me digas que a aquella luego de hace la reflexion del metro cuadrado quieras decirle que te gustan sus nachas
09:59AM - Tete: bueno, no las tiene tan mal
09:59AM - Tete: jajajajajajajaja
09:59AM - Tete: ahora qué has de pensar de mí?
09:59AM - Patricia: jajajajja
10:00AM - Patricia: nada que no halla pensado antes
10:00AM - Patricia: consuelo?
10:00AM - Tete: pero no puedo llegar y decirle que bonitas se ven tus nalgas en ese pantalón pegadito que tienes
10:00AM - Tete: una vez usó un pantalón pegadito que a cada rato estaba jalando para subirse…
10:01AM - Tete: y casi, se lo digo, casi le digo: “A ti te gusta que te vean las nalgas”
10:01AM - Tete: pero como diría alguien al puro estilo homérico:
10:01AM - Patricia: bueno si no le dijiste eso, dudo que le digas que te gustan sus nalgas
10:02AM - Tete: “Cubrió el velo Atenea de mi juicio y con aladas palabras me dijo: “Agustín Fest, el de la ligera pluma, haz de conservar prudencia y esperar, que esa no es forma de tratar a una divina entre las diosas”
10:02AM - Tete: y esperé hasta que ella me dijo que le molestaba usar esos pantalones porque se le caían.
10:02AM - Tete: y yo bien educado le pregunté: “Por qué no usas otros?”
10:03AM - Tete: porque era el único que tenía limpio, si señor, la prudencia hizo bien, si le hubiera dicho de las nalgas ahorita no la estaría contando.
10:04AM - Patricia: bueno luego de esta constructiva charla sobre las nalgas de aquella te doy permiso para que utilices mi concepto del metro cuadrado
10:04AM - Tete: creo que será lo mejor
10:05AM - Patricia: pero sie s tu amiga por que te cuesta tanto?
10:05AM - Tete: ohhhh, no lo sé.
10:06AM - Tete: me frustra eso de cortejar.
10:06AM - Tete: lo hago por necesidad nomás
10:07AM - Patricia: el cortejo es necesario es parte de
10:07AM - Patricia: claro el problema es cuando te quedas en el cortejo, comoa alguien que conosco
10:07AM - Tete: yo digo
10:07AM - Tete: y mis palabras sean como las de un profeta
10:07AM - Tete: pónganos a todos en una granja
10:07AM - Tete: y ya

Entre Valar y Ake.

Ayer, oh, ayer… me pasó algo muy divertido, si algunos son observadores y asiduos a los weblogs de Valar y Ake habrán notado que Ake hizo algo curioso, le “robó” el diseño a Valar. Me divirtió mucho la idea.

Y ayer, ayer que estaba yo haciendo mi paseo habitual por los weblogs, estaba leyendo a Valar y cito textualmente lo que leí: “pero ya vi el programa y va a estar interesante, y hasta el dia que me decepciones esa materia, voy a decir que la amo todos los días!”… entonces me dije, Algo está mal, Valar no escribe tan acaramelado, algo está mal… algo está mal y sin importarme, seguí leyendo….

Entonces, cito textualmente, Valar escribió lo siguiente: “Y pues ahi nos estuvimos riendo un buen rato por que casi me saca un ojo y pke parecía que las bolas se esquivaban entre si ((la realidad es que somos malas))”… Somos malas, ahhh, si, seguro salió con una amiga y fue un typo, eso fue, un typo… valar no se cambiaría el sexo, no no

Y seguimos citando: “Despues fuimos a ver la movie de Frida Kahlo y detrás de nosotras se sentaron unas tipas que no pararon de hablar toda la película con comentarios estúpidos y sin sentido. Mas tarde estuvimos paseando por ahí y perdí 3 puntos de autoestima en una tienda de ropa ((-snif-)).” y aquí, yo pensé: Autoestima, tienda de ropa… pues ha de haber subido unos kilitos en navidad y año nuevo, vaya que sí… pero bueno, no se, ¿qué un hombre comente de su autoestima por una tienda de ropa? ¿Estoy leyendo la bitácora correcta? ¿Y qué onda con el cambio tan repentino de estilo?

Finalmente, me eché una sonora carcajada cuando leí: “Escrito por: ake^t0k?” y mi confusión se vio tan evidente, que no me sentí menos estúpido de lo que ustedes piensan que me vi. Reí tanto ayer por ese detalle tan nimio… y luego al imaginarme a Valar tan gordo como una vaca y diciéndose al espejo: “Ay no! estoy bien gordo!”, no paré de reír… vaya que me alegraron el día.

Espero que no me pase que ake^ empieze a comentar de alguna niña que le gusta por sus ojos, entonces si, mis estimados colegas, prometo revisar el link dos veces.

Temblando en Colima.

From: imperio Date: Jueves, 23 de Enero de 2003 03:26:46 PM
To: Agustin Fest; Agustin Fest; Angel Salazar; Daniel Salazar; Rafael Salazar
Subject: Temblando en Colima

Bueno, pues puedo decirles que esta ha sido una de las experiencias mas aterradoras de mi vida.

Definitivamente estar a unos cuantos kilometros del epicentro de un sismo de 7.6 no esta dentro de las cosas que quiero volver a vivir.

Es la primera vez, en un temblor, que tengo que apoyarme en el piso con las manos para no caerme. Yo no lo vi, pero la gente hablaba del suelo moviendose como si fueran ondas recorriendolo. Hugo vio como el cielo se ponia naranja. Yo, pues yo no vi nada, pero los 50 segundos de movimiento fueron suficientes para impresionarme.

Fuera de la escuela de Hugo había señores llorando que ya querian estar en sus casas. Hugo tiene un maestro que le dicen el sapo, pero como estuvo con Hugo todo el tiempo Hugo dice que ya no es un sapo, que es un maestro bien chiro.

La casa de Raque y la mia estan bien, no tuvieron cuarteaduras ni nada, Hugo y yo hemos estado durmiendo en la sala estos ultimos dias por lo de las replicas, pero yo creo que el fin de semana ya nos reinstalamos en los cuartos.

Bueno, pues esto fue para contarles como estuvo, bastante movido ;o) pero que estamos bien, medio ciscados pero bueno, no era para menos.

Un abrazo y besos para todos, los extraño un chorro y a ver si nos vemos pronto.

Impe