Odio cuando escucho de labios insensatos la palabra pornografía y la confunden con erotismo.
Es uno de esos abismos de aspirante a escritor me he impuesto. No puedo hablar con nadie que utilice las palabras como trapos sucios y limpien su rastrera cola con ella.
Por eso es que prostituimos las palabras. Yo se que Octavio Paz les dice: “¡Chillen putas!” (refiriéndose a las letras, te apuesto a que esa frase la definiría como pornográfica alguna niña fresa y el poema perdería significado de manera brutal). Por eso prostituimos palabras como dignidad, soberanía, democracia, solidaridad, actualidad, etc.
Después de todos, escritores de la madurez de Paz, tienden ya a aceptar el idioma de tal forma que yo no puedo comprender, y eso les da la valentía en su profesión para dejar de buscar que hilitos le pueden sacar a las palabras para tejer hermosos cuentos, bellos poemas, mediocres novelas y científicos ensayos. Si les molesta el ejemplo de Octavio Paz, entonces consulten un poema de Álvaro Mutis llamado “El Testamento”. Lo que quiero dejar claro es que es un cliché de escritor latinoamericano, aceptas las palabras y te jodes.
pornografía. (De pornógrafo). 1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas. 2. f. Obra literaria o artística de este carácter. 3. f. Tratado acerca de la prostitución. —Real Academia bla bla…
Es una estúpidez pretender enseñarle a toda la gente como hablar, es verdad. Por eso la defino como una de esas manías asquerosas que tengo.
Algo que considero muy importante, es tratar de darle la individualidad a los personajes (al menos, desde hace como seis meses). Para lograr eso, uno debe estar consciente como en el contexto mismo de su personaje, habla e interacciona con los otros, incluyendo su forma de hablar.
Eventualmente, tendré que escribir acerca de alguna niña fresa que desprecie a Lorca, a Quevedo y al mismo Cervantes, creyendo que el poema que ella escribió es lo más hermoso y no una vil canción de Jeans o algún otro grupo de niñas pendejas. Eventualmente tendré que aceptar el idioma y haré que ese personaje, con sus carnosos labios, presuma la palabra: “Pornografía” como si hablara de sabiduría de siglos y se presuma lista por usar palabras que son meras putas del pueblo.
- Ojo, la palabra puta y mierda, son de las más prostitutas, valga la redundancia… Un abismo les digo, no me presten atención.
2 comentarios ↓
jeje muy interesante punto de vista caballero.
Y ahora me pellisca las verijas el pensar que las mujeres son mi gran problema en la vida… si me acostara con Dorotea seguiria la angustia, porque estoy seguro de que no la alcanzaria y ella se enojaria muchusimo, al punto de que no me aceptará nunca (eso que nunca me ha aceptado)pero sí me acuesto con las mas voluptuosas de las que conosco, conocí una muy voluptuosa que me estuvo mirando por mas de cinco minutos (tiempo suficiente para amarla ) no encontraria un rescoldo de paz, de tranquilidad, de calma, !Calma! !Calma!
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