Día 41
Querido diario:
Había olvidado lo hermoso que es ver la ciudad de noche, a pesar de los coches y el inmenso tráfico, muy a pesar de la contaminación, aún es hermoso. Es cierto que envidio a las personas que son felices, es cierto, porque muy adentro de mi aún sigo siendo humano y no sería justo negar que me gusta observar sonrisas o los ojitos de esperanza en los niños, pero la envidia es fuerte y me hace despreciarlos.
Soy egoísta, lo sé, pero si no soy egoísta conmigo, ¿entonces qué puedo esperar de los demás? Cómo escuché decir a un gran hombre: “Para estar en las ligas mayores, al menos tienes que creertela”.
Tuve un par de sonrisas sinceras hoy, me permití el lujo de sonreírle a una chava, sin estar completamente decepcionado, ella se me quedaba mirando, no se que trataba de ver en mis ojos… lo que muchos tratan de ver tal vez, qué alma hay detrás de las ventanas. Me fui sin despedirme y no se si ella lo extrañó o no, ¿qué importa? Domesticar dijo el zorro, domesticar.
Recuperar pasito a pasito mi alma, de eso se trata. Un nuevo comienzo.








Un comentario hasta el momento ↓
suerte ojala la recuperes - animo y sigue adelante hombre! Todo esta en tus manos.
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