Día 27
Cuando me transporto a mi mundo, puedo manejar las formas y los eventos, como un Dios. Pero a veces no me siento cómodo en el rumbo que llevo y entonces, me bloqueó temporalmente después de lograr partir unos mares y escribir unos mandamientos. Es inútil y dejo caer mi pluma celestial, preguntándome que es lo que está mal.
Son muchas cosas las que están mal y que no me permiten continuar. Presiones, cabezas, mundo real. Vuelan como serpientes y se roban las tormentas cerebrales. La silla se siente incómoda, las piernas se sienten incómodas y necesito ruido. La manera más absurda de “despejarse”.
Annie are you ok? are you ok Annie?
No sirve de nada.
I put my thrust in you, pushed as far as I can go.
Falta cerebro. Tranquilidad.
This house is haunted.
Silencio, que el mundo se calle para que mi mundo pueda seguir animado. Ahorita está parado como en animación suspendida. Que triste.
¡Simón! ¡Simón! ¡Simón!
Día 28
Me duele el corazón, debo admitirlo. Estoy ante ustedes mi querida audiencia, y tú, mi estimado y bienamado diario, admitiendo que la amargura me ha carcomido el corazón hasta cierto punto, si no es que por completo ya. Son rencores, tristezas y desamores de siglos de procedencia, yendo inclusive más allá de la frontera genética, recordando a los primeros ancestros cavernícolas. Ya me imagino, a mi tataratataratataraymástatara abuelo escribiendo en vez de pintar rupestre. Un idioma desconocido y ya perdido.
Es curioso y justo reconocer que nuestras vidas se han deslizado como agua, hemos decidido entregar nuestro espíritu a las maravillas tecnológicas y convertirnos en robots automatizados, había días en que no lo quería creer, había días en que no deseaba pensarlo. Y aún recordando al joven cuyo cuaderno se transformó en mariposas al aventarlo al cielo, me doy una idea de la solución. Solo es dar un poquito de corazón.
Pero yo ya no tengo corazón, yo no puedo ofrecerte nada, más que mis palabras, mi querido lector, mi corazón sangra en las noches y se endurece durante el día. Es así como he crecido, es así como he de morir orgulloso. La felicidad es lejana, no es mentira, son años luz que incluyen conocimientos, experiencias y sentimientos. Cuerpo, mente y alma. Ya no puedo yo dar la totalidad de mi esencia porque está prohibido y me caería de un edificio. Le tengo amor a mi libertinaje, que me encierra en este paraje oscuro y solitario. Áquí me tienes, de cualquier manera, gritando estas palabras por la ventana de mi celda. Escúchame.
Sálvate de la decadencia, huye antes que te carcoma el espíritu. Ve la magía y entrégate. Es el balance mi querido amigo, la búsqueda del eterno balance que nos da la madurez para enfrentar el temor a la felicidad. No lo se.
¿Qué más da? Si hemos de morir pronto. Ya no hables, estate en silencio y escucha el devenir del tiempo que cae rápidamente. Mira el reloj y cuenta los segundos, yo te digo que no queda mucho tiempo.








2 comentarios ↓
Yo si creo en la magia, sabes??. Me encanta todo eso de un mundo aparte que mantengo gracias a mis ideas y mi imaginacion. No puedo decirte que la tecnologia es lo mejor que nos ha pasado porque mentiria pero tampoco puedo decir que a estas alturas podria vivir sin algo de ella. Creo que lo mejor es aprender a mediar las cosas y no perdernos en mares ni de alucinacion ni de realismo.
Saludos YUSHE
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Claro que queda mucho tiempo mi querido escritor… a ti te queda toda un a vida para que la luna y las estrellas te sigan inspirando a escribir.. mas cuentos, mas historias… mas, mas, mas.. tu futuro esta en tus manos… Si aun esos sentimientos hacen que tu corazon se sienta pesado .. no te preocupes que ya se iran, y el bloqueo que sientes, el que no te deja escribir…. luego te dejara y podras plasmar una vez mas tus ideas en esas ojas de papel.
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