Día 19
Cuando me pregunto acerca de mi origen, querido diario, las imágenes son borrosas y distantes. Lo cual ha despertado una obsesión en mi, pero la amnesia es fuerte y no convenzo. Es difícil no tener a quien remitirte cuando dices padre o madre o abuelo o hermana. Mi origen, de donde viene mi cabello, ¿por qué tengo las uñas así? ¿Tiene algo que ver genéticamente con mi estilo de escribir?
Origen, Socavar el origen, darle humedad para que el árbol genealógico crezca. Es inútil, cuando pienso en el origen de mi existencia, se me bloquea la mente, como si alguien hubiera impuesto un hechizo y me encadene cuando intento atravesar la espesa niebla. ¡Socava! ¡Socava!
Es inútil… tal vez si me doy un paseo por el Planetario, lo entienda.
Simón Dor tic Simón tac Dor tic Si tac món tac Dor tic tac.
Me pongo mi reluciente armadura y cabalgo sobre mi bello córcel, mi escudero me sigue paciente, una reverencia a todas las doncellas y observo con respeto a mis reyes. Mi lanza está tranquila, no ansiosa de combate, pero mortalmente preparada si es requerido. Espíritus aéreos me guían al son del guerrero caído, las valquirias preparadas para recoger mi noble alma, que humilde, calla su nobleza. Son las acciones.
“¿Señor?”, pregunta mi fiel escudero, “¿A dónde vas, mi Señor Quijote?”
Yo le miro de reojo y sonrío. ¿Soy Quijote?
“A rescatar doncellas y matar dragones” respondo seguro, Que hermosura, matar dragones, sencillamente hermoso, ¿Y si me comen?. Cabalgamos en la pradera y veo a los flojos gigantes que duermen, es mejor evitarlos. La corrosión de mi armadura se vuelve evidente, pronto tengo que buscar una nueva. ¿Armadura? ¡Si es una cazuela de latón! Despiértame y dime que estoy soñando.
“Suena peligroso señor”, dice Sancho emocionado, Respuesta automática a un loco, seguro, o a un soñador… me alegra tener personas fieles en quien confiar, mi escudero será bien recompensado, nuestra alma estará por bien servida cuando por fin derrotemos al Hechicero de los Espejos.
¿El Hechicero de los Espejos?
“En realidad, ya vamos por Él, ¿verdad?”, pregunta Sancho con una emoción escondida en sus ojos. En su tiempo iremos a buscarle, todavía no es hora. No quiero defraudarle y le respondo con un leve movimiento de cabeza que no dice nada concreto. Sancho guarda silencio y yo también, cabalguemos.
“¿Por qué seguimos cabalgando?”
Porque queremos morir, mi querido Sancho, ¿por qué si no?
El Señor de Todas las Respuestas, después de todo tenemos algo en común, mi querido amigo.








3 comentarios ↓
Si no encuentras las respuestas a tus preguntas no te preocupes….algun dia las encontraras ahorita lo que tienes que hacer es buscar otras cosas, seguir escribiendo, seguir cabalgando pero no en busca de un final, no en busca de la muerte. Lo que debes hacer es cabalgar asi al sol, asi a la esperanza, un rallito de sol que te demuestres que eres un ser muy especial y al cual la vida le tiene muchas sorpresas. Animo y continua cabalgando a un destino insierto pero con tu talento para escribir, tu imaginacion, ….. fiel compañia como nuestro querido sancho panza…. saludos.
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Mi sempre estimado Simón Dor, las respuestas llegan por si solas, no hay que buscarlas que las ahuyentamos…y si de morir se trata, qué mejor que morir en la lucha, no es así? (…) Don Fest…se nota que eras un niño re-mono, qué te pasó en la adolescencia joder! Jajajajajajajaja! No te creas…ahí falta una foto…la del greñero, remember? Yo por ahí la tengo por si gustas que te la pase. Un saludo!
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Hola
UM! que post mas largo, me gusto leerte.. gracias por visitar mi blog y darme la oportunidad de conocer el tuyo
Nos veremos mas seguidos.. muackss :***
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