Diario de Simón Dor. Día 15.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 13 de 47


Día 15

Bailamos al son de la negra… bailamos al son de la negra… ¡Simón! ¡Simón! ¡Simón!

Tenemos bendito refresco de Cola (del químico, no del de carne) y tenemos harta nicotina en el sistema, parémonos todos a bailar en frenesí, recibamos el mezcal con agrado y dejemos que llueva el alcohol y la felicidad, la vida ya tiene efectos mágicos, ¡no te drogues!

Mi estimado y querido diario, hoy tengo una felicidad sarcástica, ¿me entiendes? Es una especie de contento por el conocimiento de que alguien que no habla con verdad, cae por su propio peso. Es un contento por saber que el malo no gana y que el mentiroso se entierra en su propia mentira. Ese contento es especial, porque me hace sentir grande y maligno. Me estremece y me hace sentir vivo. Aún confío en las leyes naturales de la energía y me da gusto cuando por fin se que las cosas caen por su propio peso.

¿No soy un amor?

Me gusta balancear mi espada fálica de la verdad y penetrar con ella la carne de los injustos y los pecadores y después retorcérselas en el interior y hacer que hablen y lloren ante mi, arrodíllense en el nombre de mi injusticia por las injusticias que han cometido en su nombre.

¡Magnánimo sentimiento de venganza cumplida!

¿Y…?

¿Qué hago después?

No puede ser, si eso no cambiará en nada las cosas.

Solo evitaré que me vuelva a suceder, pero jamás… es imposible, jamás… no, no es cierto… no cambiaré a la persona… solo haré que me evite. ¿Y eso de qué me sirve si no los hago arrepentirse por la incongruencia de su propia existencia? ¿De qué sirve si aún creen en sus mentira?

¿Qué interesa que cumpla la venganza en nombre de la verdad, si lo único que hago es hacerlos más listos?

No, no sirve… mi sentimiento de grandeza se acaba de achicar y me siento perdido, creo que no logré nada significativo el día de hoy, mi querido diario, olvida que me has leído y piensa en la vecina y su playera rosa pastel, que brilla intensamente con el sol y deja ver su pecho altivo y en mis sueños exquisitamente deliciosos. Y las mujeres que se acerquen y me pidan con los ojos un beso para que yo tenga la iniciativa, se transformen en ella ante mis ojos… pero… pero no en la vecina, sino en Beatriz, mi querida y adorada Beatriz.


Sal. ¡Por favor! ¡Quiero sal que la vida está muy simple!

Necesito colgarme de una esperanza, porque estoy cayendo perdido, como un huevo estrellado, al sartén que ya está prendido. Un beso o una mirada, que tus manos rocén mi mejilla, que me beses la frente o me mires por un comentario sentida. Solo pido que una esperanza, me haga sentir vivo…

¿O para qué estar vivo? ¿Para qué esperar a que La Muerte tire la guadaña a mi alma? No, no… como dice el buen Richard Bachman: ¿Por qué estamos aquí? - Porque queremos morir Garraty, ¿Por qué si no? ¿Por qué si no? Nunca me mientas, solo pido la verdad, solo pido que no me des falsas esperanzas, es todo lo que te pido amable lector, no me disfrazes una verdad jamás… porque entonces nunca sabré cuando una esperanza sea cierta o una mentirilla blanca que dices para no herirme.

¡Quiero que me hieran de frente y mirar los ojos del que blande el cuchillo! No me gusta enterarme de las cosas, no me gusta vivir falsas realidades mi estimado amigo, y no me gusta esperar a descubrir la verdad por los detalles… Mis ojos y mis oidos y mis manos y mis labios lo saben de antemano, pero es implorable que me lo digas de frente para que mi cerebro lo capte de inicio y no llame al corazón para que este eche el vuelo y piense que todo está bien, cuando no lo está.

El amor no es posible. Por eso cuando veo a la vecina, tan tierna… mi querida Beatriz, tiemblo y me sacudo, porque te miro a ti. Por eso cuando veo a la diosa inalcanzable, la tentación del héroe, a mi querida Lila, te veo a ti mi querida Beatriz, en sus ojos, en su nariz, en el cabello negro… en la vecina veo tu juventud, tu frescura, tus ojos callados y negros profundos… no puedo dejar de verte ni de adorarte, porque eres tú a quién más espero mirar cuando doy vuelta a la calle, aunque sea tu reflejo fantasmal.

Beatriz, Beatriz…

Un comentario hasta el momento ↓

#1 Suzy el 11.01.02 a las 3:34 pm

sigue buscando pero ten paciencia uno nunca sabe cuando va a encontrar el amor… poder reflejarte en esos ojos profundos que son como lagunas en las cuales te gustaria sumergirte …. y no salir de ahi nunca.

La esperanza en el amor en una idea, en la vida en general .. buscala no la pierdas! Nunca se debe perder… sentirte vivo? Pues sigue escribiendo que tus palabras le dan vida a esta bitacora … y escribiendo encontraras lo que necesitas para sentirte asi… VIVO!

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