Cada vez la televisión es más pendeja, pero como se ríe uno.
El sábado fui a una fiesta de modelos, igual que en la televisión, claro, quitándole las orgías y aumentándole la superficialidad. Por fin conocí a la tal Leonor… y yo creí que era un mito.
Así contribuyo yo, con mi trabajo y mis fiestitas, en este mundo apendejador de la publicidad y señores… todavía no me arrepiento.
(Cuando me entere de aquél niño que creía que la Coca Cola le daría Una vida, tal vez reconsidere).
Seamos felices y recuerden… una hora de televisión ya es mucho.
Sin comentarios ↓
Todavía no hay ningún comentario. Anima las cosas un poco y comenta usando el formulario que esta abajo:
Deja un comentario