Diario de Simón Dor. Día 10.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 9 de 47


Día 10

Odio no dormir, porque es cuando el inconsciente habla libremente y no estoy consciente para callarme. ¿No te ha sucedido? Querido diario, no he parado de decirme de cosas en toda la mañana. No he parado de preguntarme ¿Qué día es? ¿Cuándo harás ejercicio? ¿Dejarás de fumar? ¿Deberías estar en un taller? ¿Por qué no tienes alas? ¿Cuál es el secreto de la vida? ¿Beatriz?

¿Qué hay de Beatriz? Ese es el nombre simbólico de mi amor, debemos agradecerle a Dante… ¿Quién es el amor de Simón Dor? El amor de Simón Dor es secreto, puede ser una mujer, un hombre, mi vecina (tan tierna…), Ogilvy (¿quién es?), las mañanas dulces, el olor a lluvia, los árboles altos (¡Ja!). Mi amor secreto, que tiene tantas formas y a la vez es una sola. Un listón rojo en su cabello… (Do you remember, my dear big sister?).

Son muchas las cosas que pasan por mi cabeza y marchando se presentan una por una y no puedo detenerlas, pero tampoco puedo platicarlas, porque son tan rápidas que no me dan tiempo de observarlas. Y es inútil enfocarse en una sola, porque entonces me pierdo de muchas maravillas.

Beatriz… Beatriz…

Son pocas las cosas que puedo aún de ti recordar… tus ojos negros y pacientes. Silencio cuando entrabas al cuarto. ¿No estaba nervioso cuando me mirabas interpretar? Seguramente si. Niña y mujer en un solo cuerpo. Tu cabello enlazado en una cascada de cocoa. ¿No es delicioso el chocolate cuándo sales al balcón a sentir la brisa de primavera?

Tú eras Magia y Ciencia. Tú eras Espíritu y Materia.

Beatriz, Beatriz.

Tantos nombres tienes, y recuerdo el primero. ¿Te he contado el mito del Árbol de los Mil Nombres? El Árbol de los Mil Nombres solía ser un humano, que al traicionarse así mismo fue castigado por los dioses, y se le obligó a andar en la tierra buscando su verdadero nombre. Podía ser Oxefes o Xaefes, sin embargo, no lo era, cuando lo encontrara, el lo sabría, ya que sus cuervos fieles le picotearían hasta obligarle a caminar.

Seguir caminando. Tosafas, Feset, Danag…

Muchos nombres, y sólo puedo recordar el tuyo, mi querida Beatriz.

4 comentarios ↓

#1 Don Arturo el 10.26.02 a las 7:31 pm

Todos llevamos a nuestra Beatriz en la mente, la mía se llama Verónica yy también es magia y ciencia…niña y mujer a la vez. Dios bendiga al amor que se siente a la mujer. Salud

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#2 Suzy el 10.26.02 a las 11:12 pm

Asi es que Dante te inspiro - pues me alegro - Dante nos inspira a todos jeje.

Beatriz te esta atormentando con su recuerdo - no trates de escapar - sera inutil - disfruta de ese recuerdo , de sus ojos, de sus labios, y su cabello.. de la forma que te hacia sentir cuando te miraba… amor… que hariamos sin el? :)

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#3 Rosa Negra el 12.07.02 a las 9:58 pm

I guess, surely remember

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#4 Gaby el 06.11.03 a las 2:12 pm

Son muchas las cosas que pasan por mi cabeza y marchando se presentan una por una y no puedo detenerlas, pero tampoco puedo platicarlas, porque son tan rápidas que no me dan tiempo de observarlas. Y es inútil enfocarse en una sola, porque entonces me pierdo de muchas maravillas.

BENDITO SEAS! Has puesto en palabras lo que me ocurre. He intentado hacerlo tantas veces y nada. Has dado al clavo, esto es lo que me ocurre el 70% de mi tiempo, de mi vida. Esto va directo a mi diario.

Cuidate! (PD: sera q no lo entendi pero el final fue como q ah bueno :P) :$

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