Carta I de Simón Dor.

En una carta de Simón Dor para un servidor:

“Mi buen amigo, mi estimado camarada, tú que te haces llamar Árbol o Tsef o Thaed o Fest o bla bla bla…

Estoy aquí pasándome un ratito de lo lindo en la luna de los ratoncitos, que está hecha de queso… ¿Qué pasó? ¿No qué te habían corrido? has de preguntar, pues si, lo hicieron un rato.

Pero yo manteniendo contacto con mi estimado amigo, el ratoncito llamado Kalel (se que se llama como un famoso héroe terrestre de comiquitas, pero te aseguro que los mótivos de su nombre son totalmente distintos… le nombraron así por el queso gruyé… es una larga historia mi estimado, y no son los motivos de mi carta) logré abrirme paso en una colonia de ratoncitos rebeldes que se han vuelto vegetarianos y han logrado cosechar moho para mantener un recurso renovable en su planeta.

Todo sabe bien, si ellos lo cocinan y preparan… porque el moho, para un humano, solo significa Aspirina. Si ellos hacen moho, tenemos vino (no tan fino como el hecho de queso Gouda), tenemos marihuana (es increíble los malviajes de queso) y hasta gozamos de una maravillosa marisquería de moho. Son tan creativos estos ratoncitos.

Y cuando leas esto, seguramente yo despertaré de mi sueño y lloraré en las paredes hechas de camas blancas, por haber perdido aquella luna hecha de queso

Que las musas te sean propicias y su carne abundante, tu siempre amigo y fiel servidor Simón Dor”.

Un comentario hasta el momento ↓

#1 Árbol de los Mil Nombres . . . · 1 el 03.09.07 a las 10:28 pm

[…] Carta I de Simón Dor […]

Deja un comentario