Me levanté temprano, automáticamente abrí mis ojos a las 6 AM y mi cuerpo se programó de una manera curiosa para decir que no tenía ya más sueño, así como se programa para no despertarse después de una noche de insomnio.
Vi la cama vacía de Hugo y me puse de nostálgico… Nostálgico nací, tal vez por eso dicen que mis ojitos son tristes, es la culpa de mis ojos que me han hecho lo que soy. Mientras no me digan que son de regalo y me griten “qué los abra! qué los abra!” creo que todo va bien.
* Hugo hace todas las preguntas que un ser humano no pregunta —> nota mental para mi y para ustedes, se formen una vaga idea de su persona.
Todo normal, un crudo desayuno que incluye el obligado café y el cigarro mañanero. Puse mi ensayo que hice ayer domingo en la noche en mi carpeta, arreglé mis cosas con calma, me bañé, me vestí, me puse guapo y me fui a la escuela.
El camino a la UNAM discurrió sin ocurrencias. Descubrí que no importa que tenga tiempo, siempre camino rápido porque siento que no llego y no disfruto el cigarro de la caminata.
Todo fluyó normal hasta la clase de Análisis de Textos, la clase trató basicamente de leer los “Ensayos” (Ojo, importante el entrecomillado (como me cagan los “OJO cuando los leo así”)). Y el primero en leerlo, fue, obviamente, mi némesis. Su ensayo, que el suyo puede interpretarse sin el entrecomillado, partió de una cita, lo que según Árgel, le da más validez y fortaleza a un texto…
Estaba bonito el texto del tipo, no lo niego… y eso me obliga a querer yo hacer mejor las cosas, lo cual se puede juzgar como competición sana, right?
Los otros ensayos, bueno, eran impresiones personales, como era de esperarse y el mío también. Argel, no se por qué, evitó que los demás criticaran mi escrito, me hizo enfásis en el humor (porque los traía muertos de la risa con los comentarios espontaneos), hizo notar que yo utilicé un método peculiar que fue comparar simultaneamente a dos escritores para poder criticar al uno y sin quererlo, critiqué al otro. Logré encontrar una similitud entre ellos y tan tan.
Salí contento de la clase, como verán… me subió el ego.

Un comentario hasta el momento ↓
mmm… un poco tarde para poner un comentario creo, pero pues que hago apenas me pongo al corriente de ti… me ha pasado algo parecido y digo parecido gracias a mi egocentricidad, sin embargo nunca había visto que alguien estuviera “orgulloso” de eso. Quizás de ahora en adelante disfrute sentirme (equivocadamente) desesperada de atención o de halagos. Y no quiero decir con esto qe seas patético, creo que me hice bolas, en fin en fin, no soy única y especial.
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