Ya tengo mi credencial de la Universidad Autónoma de México, acaso no es eso maravilloso?
Lamentablemente o afortunadamente, tengo la sana costumbre de buscar la magia en mi vida, ¿Qué quiero decir con ello? Que busco y me aferro a las coincidencias que se presentan en mi vida, a través de ellas reafirmo que mi camino es el correcto. Tal vez sea la manera más estúpida de cumplir los sueños o tal vez sea una forma más de ilusionarme para después caerme del techo y pegarme en las nalgas. Ustedes pueden reírse, pero como Oliveira cuando buscó el terrón de azucar con desesperación… (T, de Talita y Traveler), yo no me reiré, puede que les sonría dando a entender que les entiendo, pero jamás me reiré de mis coincidencias macabras.
Ayer me encontré un compañero del CUM del cuál había perdido rastro, nos saludamos, abrazo y normal… coincidencia 1. Hoy, me dejaron leer un cuento de Julio Cortázar, ustedes pueden gritarme que es de esperarse que en una carrera de Literatura, forzósamente veamos a Cortázar… sin embargo, me hizo sonreír la puntada… tiene que ser el camino.
Me despedí del profesor después de la clase y aunque este no me recordaba, ni siquiera brevemente… yo me sonreí. Me aferro a esta cuerda con placer.
Volvió a opinar mi Némesis de nuevo… se ve que está verde, pero eso no me puede hacer confiar, debo estudiar más que él. Antes de que esto siga pareciendo diario de chiquilla de secundaria, me despido… les mando un saludo a aquellos que me leen y la bienvenida a aquellos que me conocen por vez primera.
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